Cáncer cervical o de cuello uterino: cómo detectar y prevenir, síntomas, tratamiento y recursos en Arizona

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En Conecta Arizona presentamos la primera de tres entregas sobre diferentes tipos de cáncer, con información oficial sobre cómo prevenir, sus síntomas y su tratamiento. Hoy hablaremos del cáncer cervical o de cuello uterino.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ ¿Qué es?

El cáncer cervical se origina en el cuello uterino, la parte inferior del útero que se conecta con la vagina, por lo que también es conocido como cáncer de cuello uterino. Esta enfermedad suele desarrollarse a partir de infecciones persistentes por ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH). Según estadísticas, las tasas de infección por VPH y los casos de cáncer cervical son más altas entre las mujeres latinas -tanto en México como en Estados Unidos- en comparación con otros grupos étnicos.

Arte: Daniel Robles.

En Estados Unidos, aunque la atención médica es más accesible, las mujeres latinas siguen enfrentando barreras. Según CDC, las tasas de incidencia y mortalidad por cáncer cervical son más altas entre las mujeres hispanas que entre las mujeres blancas no hispanas, entre otras razones por falta de educación sobre la importancia de las pruebas de detección, barreras lingüísticas y problemas económicos.

En México, según el Instituto Nacional de Cancerología, el cáncer cervical es la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres. Algunas causas son falta de acceso a servicios de salud, falta de conciencia sobre la importancia de los exámenes de detección y problemas económicos.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ Factores de riesgo

Factores de riesgo que se pueden cambiar:

Infección por virus del papiloma humano (VPH, o HPV en inglés). American Cancer Society señala: “El VPH puede infectar a las células de la superficie de la piel, y aquellas que revisten los genitales, el ano, la boca y la garganta, pero no puede infectar la sangre o los órganos internos como el corazón o los pulmones. El VPH se puede transmitir de una persona a otra durante el contacto con la piel. Una forma en la que se transmite es mediante la actividad sexual, incluyendo el sexo vaginal, anal y hasta oral. Los diferentes tipos de VPH causan verrugas en diferentes partes del cuerpo. Algunos tipos causan verrugas comunes en las manos y los pies; otros tipos tienden a causar verrugas en los labios o la lengua”.

Además, indica que “Ciertos tipos de VPH pueden causar verrugas alrededor o sobre los órganos genitales femeninos y masculinos, así como en el área del ano: se les llama VPH de bajo riesgo porque rara vez están relacionados con el cáncer. A otros tipos de VPH se les llama de alto riesgo porque están fuertemente vinculados con cánceres, incluyendo cáncer de cuello uterino, vulva y vagina en mujeres, cáncer de pene en los hombres, y cáncer de ano, boca y garganta tanto en hombres como en mujeres”.

“La infección por VPH es común, y en la mayoría de las personas nuestro propio organismo puede eliminar la infección por sí mismo. Algunas veces, sin embargo, la infección no desaparece y se torna crónica. Una infección crónica, especialmente cuando es causada por ciertos tipos de VPH de alto riesgo, puede eventualmente causar ciertos cánceres, como el cáncer de cuello uterino. Aunque actualmente no hay cura para la infección de VPH, existen maneras de tratar las verrugas y el crecimiento celular anormal que causa el VPH. Además, hay vacunas disponibles que ayudan a prevenir la infección de ciertos tipos de VPH y algunas de las formas de cáncer que están relacionadas con estos tipos del virus”, explica American Cancer Society.

Antecedentes sexuales. Factores relacionados con antecedentes sexuales pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino:

Ser sexualmente activo a una edad temprana (especialmente los menores de 18 años).

Tener muchas parejas sexuales.

Tener una pareja que se considera de alto riesgo (alguien con infección por VPH o que tiene muchas parejas sexuales).

Arte: Daniel Robles.

Otros factores de riesgo que se pueden cambiar:

Tabaquismo. “Cuando alguien fuma, tanto el fumador como las personas que le rodean están expuestos a muchas sustancias químicas cancerígenas que afectan a otros órganos, además de los pulmones; estas sustancias dañinas son absorbidas a través de los pulmones y conducidas al torrente sanguíneo por todo el cuerpo. Las mujeres que fuman tienen casi el doble de probabilidades de padecer cáncer de cuello uterino en comparación con las no fumadoras. Además, fumar hace que el sistema inmunitario sea menos eficaz en combatir las infecciones con VPH”, señala American Cancer Society.

Tener un sistema inmunitario débil o comprometido. “El virus de inmunodeficiencia humana (VIH, o HIV en inglés), que causa el SIDA (AIDS), debilita el sistema inmunitario y ocasiona que las mujeres estén en un mayor riesgo de infecciones por VPH. El sistema inmunitario es importante para destruir las células cancerosas y retardar su crecimiento y extensión. En las mujeres infectadas con VIH, un precáncer de cuello uterino puede transformarse en un cáncer invasivo con mayor rapidez”, indica American Cancer Society.

Infección con clamidia. Es una clase de bacteria que puede infectar el sistema reproductor y se transmite mediante el contacto sexual. Según American Cancer Society, “las mujeres infectadas con clamidia a menudo no presentan síntomas y es posible que no sepan que están infectadas a menos que se les hagan pruebas durante un examen pélvico. La infección con clamidia puede causar inflamación de la pelvis que puede conducir a la infertilidad. Algunos estudios han indicado que las mujeres cuyos resultados de análisis de sangre y mucosidad del cuello uterino muestran evidencia de una infección pasada o actual con clamidia tienen mayor riesgo de cáncer de cuello uterino. Ciertos estudios muestran que la bacteria clamidia puede ayudar al VPH a crecer y vivir en el cuello uterino, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino”.

Uso prolongado de anticonceptivos orales (píldoras de control natal). “Los estudios de investigación sugieren que el riesgo de cáncer de cuello uterino aumenta mientras más tiempo una mujer tome las píldoras, pero el riesgo se reduce nuevamente después de suspender las píldoras, y el riesgo regresa a lo normal muchos años después de suspenderlas”, indica American Cancer Society.

Tener muchos embarazos a término. Según American Cancer Society, “Las mujeres que han tenido tres o más embarazos a término (completos) tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de cuello uterino. Se cree que esto se debe probablemente a una mayor exposición a la infección por VPH con la actividad sexual. Además, estudios han indicado que los cambios hormonales durante el embarazo podrían causar que las mujeres sean más susceptibles a infección con VPH o crecimiento tumoral. También se cree que las mujeres embarazadas podrían tener sistemas inmunitarios más débiles, lo que permite la infección por VPH y crecimiento tumoral”.

Edad temprana en el primer embarazo a término (completo). “Las mujeres que tuvieron su primer embarazo a término a la edad de 20 años o menos son más propensas a llegar a tener cáncer de cuello uterino posteriormente en la vida que las que tuvieron su primer embarazo a los 25 años o después”, considera American Cancer Society.

Situación económica. Según American Cancer Society, mujeres con bajos ingresos no tienen acceso fácil a servicios de atención a la salud, entre ellos pruebas de Papanicolaou o de detección del VPH.

Una alimentación con pocas frutas y verduras.

Arte: Daniel Robles.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

Dietilestilbestrol (DES). Es un medicamento hormonal que se administró a mujeres entre 1938 y 1971 para prevenir el aborto espontáneo. Según American Cancer Society, “Las mujeres cuyas madres tomaron DES (cuando estaban embarazadas de ellas) padecen de adenocarcinoma de células claras de la vagina o del cuello uterino con más frecuencia de lo que normalmente se esperaría. Estos tipos de cáncer se presentan muy rara vez en mujeres que no hayan sido expuestas al DES. Existe alrededor de un caso de adenocarcinoma de células claras del cuello uterino o de la vagina por cada 1,000 mujeres cuyas madres tomaron DES durante el embarazo. Esto significa que aproximadamente 99.9% de las “hijas del DES” no padecen de estos cánceres”.

Antecedente familiar de cáncer de cuello uterino. Si la madre o hermana de una mujer tuvieron cáncer de cuello uterino, las probabilidades de desarrollar la enfermedad aumentan en comparación a si nadie en la familia lo ha tenido, indica American Cancer Society.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ ¿Cómo reducir el riesgo?

Uso de un dispositivo intrauterino. Aunque los dispositivos intrauterinos presentan algunos riesgos, estudios sugieren que “las mujeres que en algún momento usaron presentan menor riesgo”, señala American Cancer Society. “Además, una mujer con múltiples parejas sexuales, independientemente de qué tipo de contraceptivo use, debe usar condones para reducir el riesgo de enfermedades de transmisión sexual”.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ Posibles síntomas.

Los síntomas del cáncer cervical pueden no ser evidentes en las primeras etapas, por lo que la detección temprana a través de exámenes regulares es fundamental. Posibles señales son:

Sangrado anormal. Cualquier sangrado vaginal entre períodos, después de las relaciones sexuales o después de la menopausia.

Dolor pélvico. Molestias constantes o intermitentes en la región pélvica, especialmente durante las relaciones sexuales.

Cambios en el flujo vaginal. Alteraciones en el olor, color o consistencia del flujo vaginal.

Dolor al orinar. Experimentar dolor o molestias al orinar puede ser un síntoma.

Especialistas explican que estos síntomas no son exclusivos del cáncer cervical y pueden estar relacionados con otras condiciones médicas.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ ¿Cómo se puede detectar y prevenir?

La prevención se basa en la educación y -en el caso de mujeres latinas- el acceso equitativo a servicios de salud. La vacunación contra el VPH, disponible tanto en México como en Estados Unidos, es una medida fundamental. Además, la concientización sobre la importancia de las pruebas de detección y la superación de las barreras culturales y lingüísticas son esenciales.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ Pruebas para detectar

Papanicolaou (Pap). Este examen, que busca células anormales en el cuello uterino, es un componente vital de los exámenes ginecológicos de rutina.

Prueba de VPH. Dada la alta prevalencia de VPH en la población latina, esta prueba puede ser esencial para detectar el virus en etapas tempranas.

Colposcopia. Si los resultados de las pruebas anteriores son anormales, la colposcopia permite una visualización detallada del cuello uterino, facilitando la identificación de áreas problemáticas.

Biopsia. En casos de hallazgos sospechosos, la biopsia proporciona una evaluación más precisa al analizar muestras de tejido.

Arte: Daniel Robles.
Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ Tratamiento

Varía según la etapa de la enfermedad. Los más comunes incluyen:

Cirugía. En etapas tempranas, puede ser efectiva para extirpar el tejido afectado; sin embargo, las barreras económicas a menudo dificultan el acceso a estos procedimientos.

Radioterapia y quimioterapia. Estos tratamientos pueden ser cruciales en etapas más avanzadas del cáncer cervical; la falta de seguro médico o recursos financieros puede ser una barrera significativa para las mujeres latinas.

Inmunoterapia (su disponibilidad puede ser limitada para algunas comunidades latinas).

Las mujeres latinas pueden enfrentar desafíos adicionales, como la falta de acceso a servicios de salud y las barreras lingüísticas.

Arte: Daniel Robles.

👩🏽‍⚕️ Recursos en Arizona

Arizona Cervical Cancer Treatment

Cancer Support Community Arizona

Mayo Clinic

Planned Parenthood

Tucson Medical Center

Arte: Daniel Robles.

Arte: Daniel Robles.
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Autor(a)

Gustavo Guirado es periodista y profesor universitario en las áreas de management periodístico, redacción y práctica periodística. Nació en Argentina, donde ejerció el periodismo entre 1992 y 2018, dictó conferencias sobre periodismo y realizó actividades de voluntariado en comunicación para instituciones de la colectividad española. En 2008, fue becario Fulbright en el Seminario Internacional de Postgrado “Jóvenes Líderes” en la Universidad de Massachusetts, en Estados Unidos. Desde 2021 es redactor en Conecta Arizona.