El calor y la salud mental: una amenaza creciente en Arizona

➡️ Por Julio Cisneros, Arizona State University (ASU).
Este contenido es parte de Conecta Arizona Salud, en colaboración con Doing Well de Arizona State University.
PHOENIX — Arizona vive un agosto sofocante que ya rompió récords, con temperaturas que alcanzaron los 118 grados Fahrenheit. El calor extremo no solo golpea el cuerpo, también puede afectar la mente, advierten expertos.
Investigaciones recientes indican que, durante las olas de calor extremo, los suicidios, las hospitalizaciones por demencia, la ansiedad y la depresión aumentan, dijo Pope Moseley, profesor del College of Health Solutions de Arizona State University (ASU).
Moseley explicó que durante las temperaturas altas también aumentan los casos de problemas cardíacos, infecciones en la sangre, problemas respiratorios, insuficiencia renal y trastornos inflamatorios intestinales. Moseley indicó además que el cerebro puede hincharse con el calor extremo (por ejemplo, en caso de un golpe de calor), lo que empeora la función cognitiva.
“Nuestro cerebro está envuelto en algo que selecciona qué sustancias químicas pueden cruzar de la sangre. El cuerpo ha desarrollado un sistema para protegerse de las toxinas”, señaló Moseley. “Esa barrera se vuelve más porosa o con fugas cuando la temperatura de tu cuerpo sube”.

Estudios médicos señalan que existe una comunicación entre el intestino y el cerebro, que incluye vías hormonales, metabólicas e inmunitarias. Esta conexión se ve afectada cuando una persona enfrenta temperaturas extremas.
“Cuando la temperatura de tu cuerpo aumenta, disminuye el flujo sanguíneo a tu intestino porque esa sangre va a tu piel para enfriarla”, dijo Moseley. “Y debido a eso puede haber cambios importantes en las bacterias intestinales, y en la barrera intestinal; ambos pueden contribuir a alterar la función mental”.
Además, los estudios asocian el calor con un aumento de emociones negativas, como enojo e irritabilidad, que pueden detonar violencia.
“Sabemos, por ejemplo, que aumentan los homicidios, aumenta la violencia doméstica, aumentan los actos violentos en general, las personas se comportan de manera muy, muy diferente en el calor”, indicó Moseley.
El calor extremo desata un efecto dominó en la vida diaria: perturba el estado de ánimo, altera el equilibrio químico del cuerpo, afecta el sueño, interfiere con las rutinas y genera un incremento en el estrés.
El Departamento de Servicios de Salud de Arizona reporta que, cada año, unas 4,298 personas en Arizona visitan las salas de emergencia por enfermedades relacionadas con el calor.
Hasta el 16 de agosto, el Departamento de Salud Pública del Condado Maricopa ha reportado 44 muertes relacionadas con el calor. De ellas, 22 fueron provocadas directamente por la exposición a altas temperaturas y 22 tuvieron el calor como factor contribuyente. Hay 408 casos de muerte adicionales que están bajo investigación por su posible relación con el calor.
Hay varios factores que aumentan el riesgo del calor, entre ellos el acceso a vivienda o aire acondicionado, el uso de sustancias, las enfermedades crónicas, y la edad. La Asociación Estadounidense de Psicología advierte que las personas que toman medicamentos psicotrópicos también están en mayor riesgo durante las olas de calor, algo en lo que Moseley coincide.
“Tu cuerpo tiene un termostato y cuando alcanzas una cierta cantidad de calor, te dice que sudes y envíes la sangre a tu piel para que se enfríe”, dijo Moseley. “Algunos medicamentos alteran ese termostato”.
Otros medicamentos, entre ellos los anticoagulantes y algunos antidepresivos, pueden tener un efecto similar. “No significa que deba suspender su medicación”, aclaró Moseley. “Significa que debe ser consciente de eso y tomar precauciones”.
Moseley recomienda consultar con tu médico, quien podrá ajustar la dosis y la frecuencia de tu medicamento o recomendar otras precauciones según sea necesario.

El calor extremo es mucho más que una incomodidad estacional: representa un riesgo real para la salud física y mental, especialmente para las personas vulnerables. Aunque sea un problema abrumador, todavía hay cosas que podemos hacer. Reconocer las señales, tomar medidas preventivas y cuidar a quienes nos rodean puede marcar la diferencia.
Laura Stallings, enfermera de Valleywise Health, dijo que es importante estar al pendiente de las señales de un agotamiento por el calor o un golpe de calor.
Según la Cleveland Clinic, el agotamiento por calor puede causar piel pálida, calambres, dolor de cabeza, mareo, fatiga, respiración rápida, náuseas y vómitos. El golpe de calor, en cambio, se manifiesta con piel roja y seca, falta de sudor, convulsiones, desmayos, dificultad para hablar, alucinaciones, confusión o conducta agresiva.
A menudo, el agotamiento por el calor ocurre antes de un golpe de calor. “Es como una advertencia, es un momento en que ya el cuerpo le está diciendo a uno ¿qué está pasando? no me siento bien”, dijo Stallings. “Tengo mareos, empiezo a sudar profundamente y tengo náuseas”.
Cuando la persona se ha expuesto al calor extremo y siente calambres, palpitaciones en el corazón, pérdida de conciencia o confusión, Stallings recomienda llamar inmediatamente al 911.
Stallings señaló que, principalmente, los trabajadores agrícolas y quienes realizan labores al aire libre deben tomar precauciones, ya que, si están expuestos a temperaturas extremas, pueden tener consecuencias graves para su salud.
En caso de una enfermedad relacionada con el calor, Stallings recomienda refugiarse en algún lugar con sombra y aire acondicionado, hidratarse y aplicar compresas frías en axilas o detrás de las rodillas, zonas clave para enfriar el cuerpo. También sugiere hablar con los compañeros para cuidarse mutuamente.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del Gobierno de México recomienda establecer un programa de tiempos de actividad y descanso cuando las temperaturas superen los 82 grados Fahrenheit. Recomienda también que los trabajadores deben tomar descansos de al menos 10 minutos cada 2 horas de trabajo en lugares que sean frescos y que tengan sombra para que puedan recuperarse de la exposición al calor.
Los bebés, niños menores de 4 años y adultos mayores de 65 tienen mayor riesgo de agotamiento por calor, ya que su cuerpo regula la temperatura de forma diferente.
“El problema con los niños es que tienen mucha tolerancia; entonces como que no dicen y no hablan”, dijo Stallings. “Hay que estar mucho al cuidado y simplemente no exponerlos. Que estén bien hidratados, tomar por lo menos 8 o 10 vasos de agua al día”.
Proteger la salud mental durante las olas de calor extremo es tan importante como cuidar el cuerpo. Hay acciones concretas que todos podemos tomar: estudios muestran que ayudar a los vecinos—por ejemplo, compartiendo recursos como agua embotellada o información sobre centros de enfriamiento—puede marcar una gran diferencia. Participar en iniciativas locales—por ejemplo, solicitar árboles gratuitos como los que ofrece la ciudad de Phoenix, o abogar por más espacios verdes—no solo mejora el entorno, sino que también fortalece el bienestar emocional. Conectarse con la comunidad, pasar tiempo en la naturaleza (cuando sea seguro) y apoyar políticas que enfrenten el calor urbano son formas efectivas de cuidar la salud mental y fomentar la resiliencia colectiva.
El calor extremo plantea un desafío creciente. Estudios subrayan la necesidad de respuestas coordinadas y acciones comunitarias para enfrentarlo.

Recursos ante el calor extremo en Arizona
- 2-1-1 Arizona: Llama al 211 (disponible 24/7) para información sobre zonas frescas, y ayuda con servicios públicos y refugio.
- Red Regional de Alivio del Calor: Ofrece lugares frescos, y centros de hidratación en el condado Maricopa (1 de mayo al 30 de septiembre).
- Encuentra programas y actividades recreativas gratuitas o a bajo costo para refrescarte y disfrutar el verano.
- Glendale: Dispone de centros de hidratación, refrigerios y apoyo social.
- Tempe: Llama al 480-350-8004 (línea CARE & HOPE, 24/7) para asistencia y ubicación de centros de hidratación.
- Chandler: Ofrece espacios frescos como bibliotecas y centros recreativos.
- Mesa: Brinda acceso a centros con aire acondicionado, hidratación, duchas y refrigerios.

En agosto, Doing Well de Arizona State University publica notas sobre el impacto del calor en la salud:
🟢 En julio, además, Doing Well de Arizona State University publicó información sobre salud mental, que incluyó una guía y cinco notas con explicaciones y recomendaciones de expertos, como parte del acuerdo con Conecta Arizona para la divulgación de contenido sobre temas de salud.

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