La pasión no se muda, los D-backs se quedan en el Chase Field

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Pavin Smith, de los Diamondbacks de Arizona, a la derecha, celebra su jonrón de dos carreras con Geraldo Perdomo, al centro, de los Diamondbacks, mientras el receptor de los Orioles de Baltimore, Adley Rutschman, a la izquierda, hace una pausa en el plato de home durante la quinta entrada de un juego de béisbol el 9 de abril de 2025 en Phoenix. (Foto AP/Ross D. Franklin).

Cuando Juan Carlos Andrade conoció a su esposa Ingrid en el 2001, sus primeras citas eran en el Chase Field. Como buenos venezolanos entusiastas del beisbol, asistían a los juegos de los Arizona Diamondbacks, que para ese entonces recién se habían hecho campeones de la Liga Mundial. 

Juan Carlos, originario de “El Vigia” estado Mérida, cuenta que su papá soñaba que sus hijos fueran peloteros: “desde chiquitos, 7, tal vez 8 años nos llevaba al estadio e íbamos a jugar béisbol. Mi hermano y yo nos íbamos a entrenar. Después del béisbol nos íbamos caminando desde el parque de pelota a la compañía donde trabajaba mi papá”, recuerda con nostalgia en entrevista para Conecta Arizona.

Aunque él y su hermano terminaron jugando más al soccer en su adolescencia, y su otro hermano fue campeón nacional de ajedrez, en su casa materna (también tiene dos hermanas) se entiende muy bien el juego de baseball, y es una gran pasión. El equipo favorito de su papá, y por herencia el de Juan, era el de los Dodgers. Sin embargo, cuando llegó a Phoenix en el año 2000 enseguida conectó con el plantel local y de allí su afición, y su gusto por ir al recinto deportivo.

Arte: Daniel Robles.

Cuando se le pregunta qué es lo que más le gusta de ir a los juegos, Juan, sonriente, responde: “me gusta apoyar a todos los venezolanos que están en las Grandes Ligas y me fascina el saber, por ejemplo, que Luis Arraez es el venezolano con más títulos de bateos consecutivos en la historia de las Grandes Ligas con tres equipos diferentes . . . Miguel Cabrera tuvo triple corona, o sea, son muchos los venezolanos que han alcanzado premios.  A los Diamondbacks siempre los he apoyado por los venezolanos que ha tenido allí. Ahorita tiene varios”. Nos cuenta que sus jugadores favoritos son Gabriel Moreno y Eugenio Suárez.

Juan Carlos sigue yendo al estadio, ahora por intermediación de la empresa con la que trabaja. “Me gusta el ambiente, y puedo ver qué tan leal es el fanático . . . Hay años mejores que otros y los Diamondbacks quedaron campeones y dejaron marca en la ciudad, pero para mucha gente no es un equipo grande, pero yo veo que la gente sigue yendo al estadio”, comenta emocionado mientras coloca su mano en el pecho vestido con la camiseta del equipo.

Juan Carlos junto a su esposa Ingrid en el Chase Field, acompañado de su hermano y una amiga.

Sin embargo, este recinto, que para Juan Carlos y cientos de miles más representa un lugar sagrado para el esparcimiento en familia, para la desconexión de la rutina, para el desahogo del estrés y el encuentro apasionado del aficionado al deporte con sus super héroes, necesita mejoras que implican una remodelación, y esa ha sido la causa de muchas disputas que inclusive han planteado la opción de llevarse a la franquicia a otras ciudades. Sí, el Chase Field, la casa de los Diamondbacks de Arizona, que abrió sus puertas en 1998, nunca ha sido objeto de una renovación importante y su infraestructura está envejeciendo.

Luego de años tensiones y preocupación por diversos sectores, finalmente el 23 de Junio del 2025 la Cámara de Representantes de Arizona aprobó la House Bill 2704 que luego, el 27 de ese mes, fue firmada por la gobernadora Katie Hobbs. Como indica AP, esta ley establece una inversión pública limitada de hasta $500 millones en fondos públicos para renovaciones en Chase Field. Los Dbacks, por su parte, se han comprometido con un desembolso de $250 millones y alcanzar un presupuesto de $750 millones para las reparaciones.

ARCHIVO – Esta fotografía de archivo del jueves 26 de marzo de 2020 muestra el Chase Field en Phoenix, el hogar de los Diamondbacks de Arizona, que ha estado vacío debido a la pandemia de coronavirus cuando se cerró la temporada de béisbol. Poner a los 30 equipos en el área de Phoenix esta temporada y jugar en estadios vacíos fue una de las ideas discutidas el lunes 6 de abril de 2020 durante una llamada entre cinco altos funcionarios de la MLB y la asociación de jugadores encabezada por el comisionado Rob Manfred, dijeron a The Associated Press personas familiarizadas con la discusión. (Foto AP/Ross D. Franklin, archivo)

No fue fácil llegar a este acuerdo

A finales de marzo de este año  el representante Jeff Weninger (Distrito Legislativo 13) presentó la iniciativa en la Cámara de Representantes de Arizona, con el respaldo del equipo de béisbol y la anuencia de la Gobernadora Hobbs, pero en este tiempo de tránsito por el senado el proyecto tuvo detractores y generó preocupaciones sobre el desvío de fondos públicos.  

Sin embargo, el tema de la reparación del estadio ha sido motivo de tensiones desde mucho antes. Encontramos en reseñas de medios como abc15.com que “en enero de 2017, los Diamondbacks presentaron una demanda contra el Distrito del Estadio del Condado de Maricopa (los dueños del Chase Field) después de que el equipo y el condado no lograron llegar a un acuerdo con respecto al pago de las reparaciones y el mantenimiento solicitados”. El equipo argumentaba que se acumulaban necesidades de reparación por aproximadamente $185 millones, según una evaluación del propio condado. 

Para resolver la disputa legal, se alcanzó un acuerdo (Memorandum of Understanding, MOU) mediante el cual los Diamondbacks asumieron la responsabilidad total de la operación, gestión y mantenimiento del Chase Field, a cambio de mayor control sobre el uso del estadio, incluyendo la organización de eventos no deportivos. El equipo se comprometió a depositar $2 millones anuales en un fondo de reservas para reparaciones, aunque el acceso a la información sobre el uso de estos fondos quedó bajo control exclusivo del conjunto ofidio. 

Para el 2022, se denunciaban fallas como las del techo retráctil, luces en los marcadores, ascensores y escaleras mecánicas. De hecho, el columnista deportivo Kent Sommers en un artículo que data de agosto de ese año cuestionaba estas averías y las intenciones de los Dbacks de repararlas o no.  

Pero fue al siguiente año cuando esta problemática de la necesidad de reparaciones en Chase Field alcanzó un punto crítico: en el 2023 el equipo ganó la serie nacional y llegó a la mundial, en medio de críticas y reportes de condiciones incómodas por el calor. La fanaticada se desplazaba masivamente al estadio, con una asistencia promedio de 24,212, un sólido aumento en comparación con los 19,817 que se reportaban en promedio en el 2022, para apoyar al equipo en su camino hacia la serie mundial, visibilizando la importancia económica y social del equipo en Phoenix.

Aunque estos desperfectos que incluyen el aire acondicionado, grietas y goteras eran señalados por la organización y medios especializados, muchos aficionados no lo notaban. Juan Carlos, por ejemplo, comenta: “Yo no he mirado fallas, o sea, de que tú entres de repente al baño y haya un aviso que diga que algo no se pueda usar o que se está arreglando”. 

“Obviamente las organizaciones no solo de béisbol, pero de fútbol, ​​fútbol americano, quieren tener un estadio modelo, un estadio bonito, un estadio con las llaves más nuevas, las del 2026. No las de 1998 cuando hicieron el estadio. Entonces todas las organizaciones siempre buscan remodelar y poner sus instalaciones de clase mundial, eso es la imagen del equipo”, comparte nuestro entrevistado sobre su visión de la remodelación.

ARCHIVO – El techo del Chase Field comienza a abrirse antes del partido inaugural de béisbol entre los Diamondbacks de Arizona y los Cachorros de Chicago el jueves 27 de marzo de 2025 en Phoenix. (Foto AP/Ross D. Franklin, archivo)

La huella de los Coyotes

El tema de las reformas del estadio en el centro de Phoenix se instaló en la agenda pública, con discusión sobre el uso de fondos públicos y el impacto económico de la posible salida del equipo. La experiencia reciente de la mudanza de los Arizona Coyotes de la NHL a Utah sirvió como motivación para que líderes locales y estatales buscaran solución a la entramada disputa por la responsabilidad de los gastos de reparación del estadio propiedad del Condado de Maricopa.

Recordemos que los Coyotes de Arizona se marcharon principalmente por no contar con un estadio adecuado y la imposibilidad de construir uno nuevo en el estado. El detonante fue el rechazo, en 2023, de los ciudadanos de Tempe en un referéndum para la construcción de un nuevo complejo deportivo. Tras esa negativa, el propietario Alex Meruelo buscó otras alternativas dentro de Arizona, como el Mullet Arena de la Universidad Estatal de Arizona con capacidad solo para 4,600 personas, muy por debajo de lo requerido para un equipo de la National Hockey League, por lo que se consideró insostenible, y el resultado fue la venta de la franquicia a Ryan Smith, propietario de los Utah Jazz, quien posteriormente trasladó el equipo a Salt Lake City.

Con este precedente, y bajo la presión creciente de que los Diamondbacks pudieran abandonar Arizona al finalizar su contrato actual en 2027, el proyecto de ley HB 2704 fue introducido el 29 de enero de 2025 en la Cámara de Representantes del estado.

La posibilidad de perder al equipo no solo encendió alarmas políticas y económicas, también inquietó profundamente a los hinchas de toda la vida. Andrade, uno de ellos, lo expresa con preocupación: “Imagínate que los Diamondbacks se fueran de Phoenix. Sería un golpe a la moral. ¿Qué haríamos los fanáticos? ¿Ver los juegos en televisión? No creo… no es igual. Es una tradición ir al estadio. Seríamos los principales afectados”, reflexiona al imaginar el impacto que tendría la partida del equipo.

Esa misma incertidumbre se extendía a las autoridades locales. El texto inicial de la ley solo mencionaba como una “declaración legislativa” la aportación de $250 millones por parte de los Diamondbacks, sin fuerza legal que garantizara ese compromiso. Esto preocupó a la alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego, quien advirtió que, de no haber garantías claras, la ciudad podría terminar asumiendo la mayor parte del costo del proyecto, comprometiendo recursos públicos sin la seguridad de una inversión equitativa por parte del equipo.

La funcionaria argumentó que el acuerdo “robaría a la ciudad ingresos fiscales vitales” y apuntó a los departamentos de bomberos y policía. También subrayó la importancia de saber en qué se gastaría el dinero y argumentó que la versión original de la ley permitía que los fondos recapturados se usaran incluso para amenidades premium o mejoras de lujo en el estadio, como suites exclusivas o áreas VIP, lo que es considerado un uso inadecuado de los recursos públicos. 

Policías y Bomberos o los Diamondbacks: he allí el gran dilema

Ante la compleja disyuntiva, Thomas Galvin, presidente de la Junta de Supervisores del Condado de Maricopa, y representante del Distrito 2, publicó un editorial en AZ Central  en el que propuso dos soluciones: 

  1. Una versión de la ley que utilice únicamente los ingresos fiscales por ventas generadas en el estadio para financiar los trabajos de mejoras y evitar un fuerte impacto en los contribuyentes del condado.
  2. La creación de una autoridad estatal de deportes y entretenimiento para gestionar todas las instalaciones deportivas profesionales. “¿Qué pasaría si Arizona tuviera una única autoridad para todos los equipos? Los Cardinals (el equipo de futbol americano) operan con el modelo más sostenible: su sede está administrada por la Autoridad de Deportes y Turismo de Arizona, una entidad eficaz con una misión regional y fuentes de financiación dedicadas” fue la alternativa a la que Galvin le dio más peso.

La balanza se movió en favor de la primera solución planteada por Galvin. Entre marzo y junio 2025 se negociaron enmiendas: se exigió un compromiso más claro de los Diamondbacks para aportar $250 millones, incluyendo una cláusula que obliga al equipo a cubrir cualquier deuda pendiente si no cumple con su parte del acuerdo; también se estableció un tope máximo de $3,5 millones anuales para la aportación de la ciudad y de esta manera proteger su presupuesto ante posibles sobrecostos; y, se prohibió explícitamente el uso de recursos públicos para mejoras de lujo o amenidades premium, solo para infraestructura esencial.  

Con estos cambios, la alcaldesa Gallego y el Ayuntamiento retiraron su oposición y la ley fue finalmente aprobada en el senado el 23 de junio. Ese día recibimos de la oficina de prensa del equipo la declaración de Derrick Hall / Presidente, Director Ejecutivo y Socio General de los D-backs: “Estamos eufóricos por la aprobación legislativa del proyecto de ley HB2704”, dijo Derrick Hall, Presidente, Director Ejecutivo y Socio General de los Arizona Diamondbacks. “Será una victoria monumental para el béisbol y los fanáticos de los Diamondbacks cuando la gobernadora Katie Hobbs lo firme. Entonces podríamos enfocar nuestros esfuerzos en negociar adecuadamente una extensión del contrato de arrendamiento con la Junta de Supervisores del Condado de Maricopa, con la esperanza de modernizar y renovar este bien público al nivel que nuestros fanáticos merecen. Agradecemos los sólidos esfuerzos y el liderazgo del representante Jeff Weninger, patrocinador del proyecto, de los legisladores que lo apoyaron y de la gobernadora Hobbs. Los Diamondbacks nos sentimos orgullosos del impacto comunitario y económico que hemos generado al jugar aquí mismo en el Chase Field. Esperamos seguir creando recuerdos, empleos y miles de millones en crecimiento económico para nuestros fanáticos y este gran estado.”

El presidente y director ejecutivo de los Diamondbacks de Arizona, Derrick Hall, hace una pausa mientras está en el campo antes de un partido de béisbol contra los Rockies de Colorado el viernes 29 de marzo de 2024 en Phoenix. Los Diamondbacks ganaron 16-1. (Foto AP/Ross D. Franklin).

Con la firma de la gobernadora Hobbs el 27 de junio tenemos entonces, la asignación de hasta 500 millones de dólares en impuestos sobre las ventas del estadio y los edificios cercanos, junto con los impuestos sobre la renta de empleados selectos del equipo durante los próximos 30 años, para reparar el estadio, uno de los más antiguos de las Grandes Ligas de Béisbol. 

Los D-Backs, que están enviando a 3 jugadores a “All Star Game” a celebrarse la semana que viene en Atlanta, se quedan en Phoenix al menos por 30 años más. Juan Carlos Andrade y miles de fanáticos más podrán seguir yendo al Chase Field a disfrutar del encuentro con sus jugadores favoritos, y encontrar en el tiempo de los 9 innings un espacio de esparcimiento y de distensión del estrés del día.

Ketel Marte, de los D-Backs (Foto: Daniel Robles).

“Yo pienso que el movimiento económico que genera una organización como la de los Diamondbacks es superior a los 1,000 millones de dólares quizás por temporada. No solo estamos hablando de ingreso por entradas, también hablamos de patrocinios, de derechos de televisión, de venta de mercancía, la parte turística, todos los fanáticos que vienen de otros lados acá, hotel, restaurería, taxis, o sea, estamos hablando de millones y millones de dólares. Por eso la importancia de invertir una suma de dinero como tal . . . todos ganan, el estado, los dueños de negocios locales alrededor del estadio, la industria hotelera, los restaurantes, y por ende el estado”, opina Andrade ante la aprobación de esta ley. 

El estudioso fanático resalta el hecho de que los Diamondbacks es el único conjunto profesional de Arizona que ha ganado un campeonato mundial en alguna de las cuatro grandes ligas deportivas de Estados Unidos (MLB, NFL, NBA, NHL). “El ciudadano de Arizona recuerda muy bien cómo pasó y cómo se logró y, para ser una filial que apenas en su cuarto año de haber ascendido a las Grandes Ligas, es el primer equipo que lo logra de una manera tan rápida. La gente recuerda mucho eso”. Con esto hace referencia sobre la relación de la fanaticada con el plantel. Y menciona además que cuando recibe visitas de otras ciudades y/o países en casa, los paseos obligados son al Desert Botanical Garden y a “un juego de los D-backs”.

Es importante mencionar también que los equipos deportivos no solo son evaluados por su desempeño en los juegos, sino también por su relación con la ciudad y su gente. Sobre esto Andrade también destacó: “Con la Fundación Arizona Diamondbacks son muy activos en la comunidad. Ellos han donado millones y millones de dólares para renovaciones de estadios de béisbol infantiles, uniformes,  apoyan al sector de la salud, luchan contra el cáncer infantil, son una organización bien filantrópica”.

Es cierto lo que ha dicho. La escuadra a través del programa Mike Kennedy ‘Diamonds Back’ Youth Field Building, construye y rehabilita campos de béisbol y sóftbol para jóvenes en todo el estado, incluyendo mejoras como iluminación, marcadores electrónicos, cercas, sistemas de riego y césped nuevo. También organizan eventos para destinar fondos a otras organizaciones que ofrecen exámenes, tratamientos y apoyo a personas afectadas por el cáncer, entre tantas otras iniciativas. 

Han sido reconocidos los esfuerzos  de los Arizona Diamondbacks enfocados en deporte juvenil, salud, educación y apoyo social, beneficiando a miles de personas y organizaciones en en el estado cada año. Sabemos también de la atención que prestan a la salud mental de sus fanáticos con la sala sensorial que inauguraron en abril de este año en el estadio, y que están muy involucrados con Make a Wish Arizona, recientemente fuimos testigos del deseo concedido al niño Ben Willis.

Foto: cortesía Make a Wish Arizona.

Juan Carlos Andrade, entusiasta de los Arizona Diamondbacks, celebra el desenlace de este conflicto que logró obtener los recursos para remodelar el recinto deportivo sin afectar fondos vitales para la ciudad. Y dice observar con mucho agrado el disfrute de los hinchas que visitan el estadio: “Es una tradición ir al juego de béisbol, ganen o pierdan, es el espectáculo, es el estar sentados allí, es la oferta del perro caliente con el refresco grande, es el orgullo de tener en su ciudad un equipo que ha ganado la serie mundial”.

Esta es una nueva victoria para la novena de Marte, Perdomo, Carroll, Suárez y Gurriel —por nombrar solo a algunos de los héroes deportivos de Arizona— que seguirá llenando a su fanaticada de alegrías y motivos de celebración. En el corazón de Phoenix, seguirá escuchándose ese grito que une generaciones: “Let’s Go D-Backs!”.

Arte: Daniel Robles.

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Plumas invitadas de Conecta Arizona

Autor(a)

Arianny Valles es periodista, comunicadora y productora radial con 30 años de experiencia en medios de comunicación en Venezuela y Estados Unidos. Su trabajo se centra en la cobertura de temas relacionados con tecnología, redes sociales, arte y comunidad.

Produce con mucho compromiso y amor por la comunidad el programa de radio “La Hora del Cafecito” de Conecta Arizona, medio en el que también colabora como reportera y creadora de contenido.

Es co conductora de Noticias Enlace, el noticiero matutino de La Onda 1190 AM / 99.5 FM, y fundadora de Pendiente Mi Gente, una plataforma dedicada a visibilizar y servir a la comunidad latina que hace vida en el Valle del Sol, Arizona.

Además, lidera Arianny Rocks LLC, su firma de consultoría en comunicación digital, desde donde impulsa proyectos enfocados en marketing, contenido con propósito y conexión comunitaria.