¿Sabías que tenemos más de cinco sentidos?

Arte: Daniel Robles

➡️ Sandra América López Flores / Plumas Invitadas

Durante mucho tiempo, la comprensión humana sobre los sentidos se basó en el modelo de Aristóteles (384-322 a.C), quien estableció la existencia de únicamente cinco sentidos: visión, audición, olfato, gusto y tacto. Este modelo ha perdurado por más de 23 siglos y ha sido la base de la enseñanza tradicional elemental.

Sin embargo, los avances en medicina biológica, neurociencia, psicología sensorial y las ciencias de la comunicación, han demostrado que esa clasificación es insuficiente para describir la complejidad perceptiva del ser humano.

Los cinco sentidos tradicionales

Sabemos que el sentido de la vista o visión, permite percibir la luz, color, forma, profundidad y movimiento mediante los ojos. La audición por su parte, interpreta vibraciones sonoras a través del oído, facilitando la comunicación y la orientación espacial. El olfato detecta sustancias químicas presentes en el aire, conocidas como odorantes. Mientras que el gusto localizado en las papilas gustativas de la lengua, identifica sabores básicos como dulce, salado, ácido, amargo y umami (palabra de origen japonés que significa sabroso,que identifica cuando el sabor tiene un mayor realce). Y el sentido del tacto permite percibir la presión, textura, temperatura y dolor mediante receptores distribuidos en la piel. Considerar sólo estos cinco sentidos para reconocer toda la gama de sensaciones del mundo que nos rodea, es muy limitado.

Sentidos adicionales reconocidos por la ciencia

La investigación contemporánea ha identificado y reconocido, al menos, otros cuatro sentidos fundamentales para la supervivencia y el funcionamiento cotidiano. Entre ellos se encuentran: interocepción, nocicepción, propicepción y vestibular. Estos sentidos complementan y amplían la percepción humana, demostrando que el modelo tradicional es sólo una parte del panorama sensorial.

Interocepción o sensaciones internas, es la capacidad de percibir señales provenientes de nuestros órganos internos sobre funciones corporales como hambre, sed, respiración, ritmo cardiaco, náusea. Este sentido influye en el estado de ánimo, la toma de decisiones, las funciones cognitivas y bienestar general.

Nocicepción o dolor, refiere al que detecta estímulos dañinos, distintos al tacto; por ejemplo, dolor de cabeza, estómago, corazón, etcétera.

Propiocepción o posición del cuerpo. Los nervios detectan la posición de las extremidades y partes del cuerpo sin necesidad de verlas. Este sentido permite detectar el movimiento y la posición de los músculos y las articulaciones, así como la conciencia de la postura.

Vestibular o equilibrio es el sistema del oído interno que proporciona información sobre el movimiento, la posición y la orientación espacial de nuestro cuerpo.

Hasta aquí hemos considerado -al menos- nueve de ellos, aunque todavía falta el consenso de los especialistas y su difusión apropiada en las escuelas, una tarea que se antoja titánica por sus implicaciones en la incorporación de nuevos conocimientos y actualizaciones, entre otras.


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Entonces, ¿cuántos sentidos existen?

A la fecha no existe realmente un consenso único sobre el número total de sentidos humanos. Algunos modelos científicos proponen alrededor de 20, mientras que otros identifican 33. Investigadores como Michael J. Cohen, han sugerido la existencia de hasta 53 sistemas sensoriales especializados.

El psicólogo experimental de la Universidad de Oxford, Charles Spence (2020) ha propuesto la existencia de entre 22 a 33 sentidos. Por otro lado, el neurobiólogo británico, Sir Collins Blackmore (2018) identifica 33. Por su parte, para la comunicóloga Salomé Sola Morales (2015) de la Universidad de Sevilla, existen de 20 a 33. Mientras que el eco psicólogo Michael J. Cohen, (1997) señala que tenemos más de 50 sentidos que facilitan el bienestar físico, mental y espiritual.

La percepción humana es un proceso dinámico y multifacético, por lo que la idea tradicional de los cinco sentidos resulta insuficiente para explicar la complejidad del cuerpo humano y su interacción con el entorno.

Comprender la diversidad sensorial, permite valorar mejor la forma en que experimentamos la realidad, y cómo nuestros sentidos influyen en el pensamiento, las emociones y el comportamiento.

Los seres humanos no solamente tenemos nueve sentidos, contamos con muchos más que trabajan juntos, para ayudarnos a comprender el mundo en el que vivimos y a nosotros mismos. La ciencia sigue y seguirá descubriendo nuevas formas en que nuestro cuerpo percibe, interpreta y responde a la realidad. Conocer y comprender cómo funcionan nuestros sentidos, nos ayudará a entender mejor el aprendizaje, el desarrollo y la experiencia humana.

Referencias
Cohen, M. J. (1997). Reconnecting with nature. Finding, wellness through restoring your bond with the Earth. Ecopress.
Spence, C. (2020). Sensehaking: How to use the power of your senses for happier healthy living. Viking.
Blackmore, C. (2018). Out of the darkness: From the shadows of war t the light of discovery. Cambridge University Press.
Sola Morales, S. (2015). La percepción humana y sus múltiples dimensiones. Universidad de Sevilla.

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