Puerta a puerta, promueven el voto en comunidades rurales de Arizona

Getting your Trinity Audio player ready...
Voluntarias de la organización Rural Arizona Engagement (RAZE) en Sierra Vista recorren casa por casa para promover el voto en comunidades rurales de Arizona.

➡️ Texto: Carlos Torres Bujanda

➡️ Fotos: Daniel Robles 

Desde que la organización Rural Arizona Engagement o RAZE, como se le conoce por sus siglas en inglés, comenzó una campaña en julio de este año para promover el voto rural en el estado —de cara a las próximas elecciones del 5 de noviembre—, sus miembros sabían que la tarea no sería sencilla. Contemplaron lo agreste de la geografía, las condiciones climáticas e incluso la posibilidad de que la gente les recibiera con apatía, pero sabían que hacer el esfuerzo era importante y valdría la pena. 

“En áreas rurales, llegar a las casas es complicado porque los caminos están arrasados o no son muy accesibles”, dice Jeremy Clayton, gerente de campaña del área del este del condado de Cochise, ubicado en el extremo sureste de Arizona, en el límite con Nuevo México y, al sur, con la frontera con México. Aún así, el equipo emprendió camino casi todos los días, semana tras semana, para acercarse a la comunidad e incentivar su participación cívica, en un territorio donde más de un tercio de su población —de alrededor de 126 mil habitantes— reside en zonas rurales, según indica un estudio de la Universidad de Arizona.

Entre los objetivos de Clayton estaba ofrecer orientación para que las personas pudieran registrarse a tiempo para votar en noviembre, y ponerse a la orden para responder cualquier inquietud que los pobladores pudieran tener acerca del proceso. La distancia y la falta de accesibilidad no serían los únicos retos que enfrentaría el equipo. Según las experiencias de varios miembros de RAZE, la cultura local hizo que el trabajo fuera un poco difícil. 

Clayton opina que, en las áreas rurales, muchas personas prefieren la privacidad, lo cual supone un obstáculo para poder entablar conversaciones importantes sobre los derechos y deberes cívicos de los ciudadanos. “Mucha gente quiere que la dejen en paz”, explica.

En contraste con las áreas metropolitanas, la actitud de los residentes rurales hacia los activistas y la política tiende a ser diferente, señala Clayton. “En las ciudades grandes, la gente está más acostumbrada a hablar de política. Aquí, muchos prefieren no involucrarse o tienen miedo de compartir sus opiniones por temor a represalias.”

Jeremy Clayton, gerente de campaña del área Este del Condado Cochise para RAZE.

Clayton menciona la división política y la desinformación entre las razones más probables para ese temor o el desinterés. “Hay una división completa entre los dos partidos. Mucha gente no se da cuenta de los beneficios de un partido y el otro. Yo diría que mucha gente está malinformada sobre lo que estamos tratando de hacer”, dice.

Por eso, al abordar a las personas, los activistas se presentan como educadores y facilitadores comunitarios, comprometidos con el desarrollo de los vecinos. Desean que sus voces sean escuchadas y sus necesidades conocidas. Alientan a sus interlocutores a participar en los procesos electorales del estado y el país, pero sin abogar por ningún partido político ni tratar de influir en sus decisiones.

La promotora del voto de RAZE Dennisse Flores en su tarea de tocar puertas en la población de Douglas.

Combatiendo la desinformación 

Cochise es una comunidad no incorporada en la esquina sudeste del estado de Arizona, cuyos resultados electorales tienen impacto a nivel nacional. En Estados Unidos, se le llama comunidad no incorporada a un área geográfica que tiene una identidad social común, pero sin estar organizada como una entidad local. Su nombre es en honor a un líder Apache Chiricahua que destacó en las guerras apaches entre 1861 y 1886 en Arizona. 

Tara Clayton, organizadora de comunidad enfocada en el condado de Cochise, dice que RAZE, al ser una organización nueva en la zona, se ha concentrado en entablar y fortalecer relaciones con la comunidad —un proceso que requiere de mucho tiempo y paciencia—. 

Según relata, es de suma importancia que las personas sepan quiénes son y de qué trata la organización. “Realmente queremos llegar a la comunidad y apoyar a sus miembros, sin imponer una agenda en particular”, recalca.

Tara Clayton, organizadora de comunidad de RAZE enfocada en el Condado Cochise, explicó cómo la organización se acerca a dialogar con los votantes.

Para abordar la desinformación o manejar las diferentes perspectivas políticas en el condado de Cochise, Tara Clayton resalta la importancia de la paciencia y la educación. “A veces, las conversaciones pueden ser difíciles, especialmente con personas que tienen puntos de vista muy diferentes. Pero, para mí, vale la pena tenerlas”, asegura. 

RAZE trata de corregir, con tacto y respeto, las inexactitudes. Y procura mantener las puertas abiertas para futuras conversaciones. Las pláticas se abordan desde un punto de vista educativo, dice Tara Clayton. Se inician con el consentimiento de las personas, a quienes siempre agradecen por su disposición y tiempo. 

Un mapa muestra las comunidades rurales de Arizona donde acudirán a tocar puertas los promotores del voto de RAZE.

De puerta en puerta

Yarlín Figueroa, originaria de Puerto Rico e integrante de RAZE, comparte que el trabajo puerta a puerta puede ser difícil debido a la desconfianza de los residentes. “Muchas personas te abren la puerta y lo primero que te preguntan es: ¿cómo conoces mi nombre?”. 

Sin embargo, una vez superada la resistencia inicial, los intercambios son positivos, cuenta Figueroa. Recuerda con especial cariño a una señora mayor que la recibió con amabilidad y fue muy cooperativa. Con unas personas la conexión es instantánea. Muchas agradecen la visita.

Yarlín Figueroa, de RAZE, dijo que, en el trabajo puerta a puerta, los voluntarios deben lidiar con la desconfianza de los residentes.

“Como promotora del voto con RAZE, ha sido increíble ver la apertura y el entusiasmo de algunas de las personas en el condado de Cochise. Tocamos muchas puertas, y algunas personas nos recibieron con una actitud positiva, abiertas a escuchar sobre la importancia de su participación en el proceso electoral. Fue inspirador ver cómo, a pesar de algunos desafíos, muchas familias están interesadas en hacer oír su voz, y eso nos motiva a seguir trabajando”, dice con entusiasmo.

Para ella, conversar con las personas le brindó una visión más clara sobre la comunidad.

“Tuvimos la oportunidad de conversar con residentes que compartieron sus preocupaciones, pero también su esperanza en que su voto puede marcar una diferencia. Ver ese tipo de compromiso es una experiencia sumamente gratificante y nos da energía para continuar nuestro esfuerzo de movilización en la comunidad”, comenta. 

El Ayuntamiento de Sierra Vista, junto con su monumento en honor a los oriundos de ese lugar que cayeron en los conflictos donde ha intervenido el ejército de los Estados Unidos.

Llegar para quedarse

Tara Clayton valora el trabajo de Figueroa y los demás voluntarios. Reconoce que, al ir de casa en casa, a veces experimentan antagonismo de parte de algunas personas. En algunas propiedades de la zona, los dueños han colocado rótulos que prohíben el paso.

En espacios privados, dice, “enfrentan más agresividad que cuando las conversaciones ocurren en espacios públicos”. En eventos comunitarios, donde hay más visibilidad y donde las personas pueden estar bajo la mirada de otros o incluso de cámaras, la hostilidad suele ser menor.

El equipo de RAZE preparando la estrategia a seguir ese día en el Condado Cochise.

No obstante, Tara Clayton es optimista sobre el futuro. Desde que RAZE comenzó a organizar eventos en noviembre de 2023, ha notado un crecimiento constante en la participación de la comunidad. “La gente está mostrando más cooperación, entusiasmo y aceptación de lo que estamos trayendo. Nuestros números (de concurrencia) en sesiones de escucha, bancos telefónicos y otras actividades están creciendo, y eso nos tiene emocionados. Estamos aquí para quedarnos”, afirma.

En un inicio, no muchas personas participaban en los eventos que organizaba RAZE. Tara Clayton reconoce que la gente tiene múltiples ocupaciones. “Van a trabajar, cuidan a sus hijos, preparan la cena y luego se van a la cama para repetirlo todo al día siguiente”, razona. Para ella es comprensible que, aunque algunos residentes deseen involucrarse activamente en la comunidad, las demandas del día a día a menudo no lo permiten.

Desde luego, RAZE continuará su trabajo en Cochise más allá de las elecciones, para tratar de solventar otros problemas que aquejan a los pobladores, como la seguridad pública. “Tenemos un condado grande, donde puedes conducir una hora para llegar al médico o 30 minutos para ir al supermercado. Y, ahora, la gente está preocupada por las persecuciones de autos que pueden llegar a velocidades de hasta 130 millas por hora”, explica.

Bisbee es un lugar de atractivo turístico, otrora sitio de minería.

Un diálogo abierto

RAZE ha implementado un sistema mediante el cual los activistas trabajan en parejas. “Trato de juntarlos de a dos para que tengan una red de seguridad y cierta comodidad al hacer campaña”, dice Jeremy Clayton. 

Lamentablemente, desde que comenzó la campaña en el verano, el equipo experimentó algunas situaciones alarmantes, entre ellas intimidaciones con armas de fuego. Al acercarse a una residencia, por ejemplo, los dueños quisieron hacer saber que estaban armados. El activismo en Cochise no solo enfrenta resistencia pasiva, sino también agresión activa.

Exterior del edificio de la Corte de Bisbee, una de las ciudades importantes en el Condado Cochise.

“Solo estamos tratando de servir a las personas y conocer sus opiniones, pero alguna gente no está de acuerdo con lo que estamos haciendo”, dice Jeremy Clayton, refiriéndose a varias ocasiones en las que los activistas regresaron a sus vehículos y se encontraron que las llantas estaban ponchadas. Aunque dice que es difícil precisar si los pinchazos de los neumáticos fueron producto de actos maliciosos, el hecho de que ocurriera varias veces da lugar a pensar de que pudieron ser acciones intencionales. 

Lo que no creen los integrantes de RAZE es que estos hechos representan el sentir de todos los residentes de Cochise. La comunidad poco a poco comienza a reconocer el trabajo de los activistas y a entender su objetivo: promover un diálogo abierto y resolver los problemas locales desde una perspectiva impulsada por la comunidad.

Tara Clayton tiene una visión esperanzadora para las comunidades y los habitantes de Cochise, cuyas voces quieren resaltar. 

“Estamos realmente entusiasmados y optimistas por el futuro que tenemos aquí en el condado de Cochise”, dice. Mostrando que RAZE tiene raíces sembradas en la misma tierra, añade: “No nos iremos a ninguna parte”.

La Biblioteca Pública de Sierra Vista, un lugar de reunión en el área del centro cívico de esta población.

A continuación, más sobre la cobertura electoral de Conecta Arizona en las comunidades rurales de Arizona:

🏜️ Voto Rural: Las prioridades en las comunidades más desatendidas de Arizona

Arte: Daniel Robles.

Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.

Plumas invitadas de Conecta Arizona

Autor(a)