Calor extremo en Arizona eleva costos de energía y afecta a negocios latinos en Phoenix

Representes comunitarios y propietarias de pequeños negocios en el sur de Phoenix alertan sobre el impacto del calor extremo, el aumento en tarifas eléctricas y la necesidad urgente de políticas que protejan a comunidades vulnerables.

Julian Quijada instala mejoras en la infraestructura de internet durante un calor récord en Tempe, Arizona. (Foto AP/Caitlin O’Hara)

Phoenix, Arizona  El calor extremo en Arizona que este año comenzó a sentirse en plena primavera, no solo está afectando la salud de las personas, sino también la viabilidad de pequeños negocios y la economía de familias latinas, que enfrentan costos cada vez más altos para mantenerse a salvo durante el verano.

Durante el evento Frontline to Forefront: Latinas Leading Arizona’s Response to Heat, Energy Costs, and Community Health, líderes comunitarias, defensoras y dueños de negocios en el sur de Phoenix expusieron cómo el aumento de temperaturas está generando una presión creciente tanto económica como de salud pública. 

Uno de los testimonios más representativos fue el de Laura Rodríguez, dueña de La Flor de Michoacán, un negocio que vende postres tradicionales mexicanos.

“Uno pensaría que en este calor más personas vendrían buscando refrescarse, pero no es así. En los días más calurosos, la gente se queda en casa y mis ventas bajan. Mientras tanto, mantener todo frío es cada vez más caro”, explicó Rodríguez, quien asegura pagar cerca de 600 dólares mensuales solo en electricidad para operar su negocio. 


El calor aumenta… y también los costos

El problema refleja una tendencia más amplia en Arizona: a medida que suben las temperaturas, también aumenta la demanda de aire acondicionado y refrigeración, lo que eleva las facturas de electricidad para hogares y negocios.

Phoenix ha registrado temperaturas récord en los últimos años, con periodos prolongados por encima de los 110 grados Fahrenheit, lo que ha incrementado la presión sobre los sistemas eléctricos y el costo de mantenerse seguro en interiores. 

Para muchas familias latinas, esta situación se ha vuelto insostenible.

De acuerdo con organizaciones comunitarias, los hogares de bajos ingresos, especialmente latinos, destinan un mayor porcentaje de sus ingresos al pago de servicios básicos, como la electricidad, y tienen menos acceso a programas de eficiencia energética o energía limpia.

“Las familias están siendo obligadas a tomar decisiones imposibles: enfriar sus hogares o pagar alimentos, medicinas o renta”, señaló Teresa Sosa, directora ejecutiva de Salud en Balance Community Center. 


Una crisis de salud pública silenciosa

El calor extremo es actualmente la principal causa de muertes relacionadas con el clima en Estados Unidos, con impactos desproporcionados en trabajadores al aire libre, niños y comunidades de bajos recursos.

De acuerdo con datos del condado de Maricopa, alrededor de 427 personas murieron por causas relacionadas con el calor en 2025.

En zonas con alta contaminación, como algunas áreas de Phoenix, la combinación de calor y mala calidad del aire agrava aún más los riesgos, generando una crisis de salud pública que, según expertos, no siempre recibe la atención necesaria.

“Cuando las familias no pueden enfriar sus hogares, vemos más casos de agotamiento por calor, deshidratación y problemas respiratorios”, explicó la doctora Fiorella L. Carlos Chavez, de la Universidad Estatal de Arizona (ASU). 


Latinas lideran… pero piden apoyo

Mujeres hispanas en Phoenix propietarias de negocios hablaron de los efectos de las altas temperaturas en sus locales y el impacto en las facturas de electricidad. (De derecha a izquierda) Laura Rodríguez, Laura Madrid, Blaise Caudill, Yara Marín, Dr. Fiorella L. Carlos Chávez. Crédito: Climate Action Campaign.

A pesar de estos desafíos, las líderes latinas en Arizona están impulsando soluciones desde sus comunidades: organizan esfuerzos por aire limpio, promueven el acceso a energía solar y trabajan en iniciativas de resiliencia comunitaria.

Sin embargo, advierten que estas acciones necesitan respaldo institucional.

“Las latinas ya están liderando y construyendo soluciones en sus comunidades. Ahora es momento de que las políticas públicas y la inversión las respalden”, dijo Yara Marin, de la organización Vote Solar. 


Llamado urgente a la acción

Los participantes del evento coincidieron en que es urgente:

  • Reducir los costos de energía para familias trabajadoras
  • Expandir el acceso a programas de energía limpia
  • Fortalecer protecciones contra el calor extremo y la contaminación
  • Asegurar que las comunidades latinas participen en decisiones sobre energía y clima.

“Abordar el calor extremo requiere acción coordinada e inversión en infraestructura, pero también garantizar que las comunidades más vulnerables tengan acceso a los recursos que necesitan”, señaló Blaise Caudill, de la Oficina de Resiliencia del gobernador de Arizona. 


Más allá del clima: una cuestión de justicia

Para quienes viven esta realidad día a día, el impacto no es solo económico o ambiental, sino profundamente humano.

Negocios que luchan por mantenerse abiertos. Familias que deben elegir entre pagar la luz o comprar comida. Comunidades que enfrentan riesgos de salud crecientes.

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Plumas invitadas de Conecta Arizona

Autor(a)

Paula Díaz es una periodista con más de 20 años de experiencia, especializada en inmigración, derechos humanos y justicia social en Estados Unidos, enfocándose en las comunidades latinoamericanas. A lo largo de su carrera, ha documentado numerosas historias de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos en la frontera sur de EE.UU., brindando una mirada profunda a los desafíos que enfrentan los migrantes. Su trabajo de investigación resalta problemas urgentes en la migración y ha dado lugar a iniciativas como su sitio web Migrantesdesaparecidos.com.

Ha trabajado en importantes medios de comunicación como Voice of America, donde cubrió la Casa Blanca y el Congreso, y en Univision-Arizona como Gerente de Contenidos Digitales. También ha colaborado con Telemundo, EFEy otros medios en EE.UU. y América Latina. Inició su carrera en EE.UU. como reportera para la edición en español de Los Angeles Times y ha sido corresponsal de El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica en El Salvador. Nacida en Colombia, emigró a Los Ángeles en 2001 y posee una licenciatura en periodismo de la Universidad Autónoma de Cali, además de una maestría en Periodismo Bilingüe de la Universidad de Arizona.