Christopher Landau defiende revocación de visas en EE.UU. y Beto Coral cuestiona política migratoria de Trump
La decisión de Estados Unidos de revocar la visa de la activista colombiana Viviana Marín y las recientes declaraciones del subsecretario de Estado Christopher Landau sobre el caso del activista Beto Coral reavivan el debate sobre inmigración, actividad política y libertad de expresión de ciudadanos extranjeros.

Tucson, Arizona. – El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, ha asumido un papel visible en la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump, particularmente en casos relacionados con visas y ciudadanos extranjeros cuya conducta o actividad política es cuestionada por Washington.
Landau ha defendido que ingresar a Estados Unidos con una visa constituye un privilegio y no un derecho para ciudadanos extranjeros, posición que volvió a cobrar relevancia esta semana después de que el Departamento de Estado revocara la visa de Viviana Marín, activista colombiana y dirigente de la Juventud Comunista Colombiana (Juco) en Bogotá.
La decisión fue confirmada por Landau después de la difusión de un video en el que Marín llamó a la movilización contra el gobierno del presidente colombiano Abelardo De La Espriella y habló de hacer el país “invivible” durante su administración.
Landau sostuvo que Marín tiene derecho a expresar sus posiciones políticas, pero que eso no implica un derecho a ingresar a Estados Unidos. El funcionario afirmó que Washington no tiene por qué admitir a extranjeros que, a juicio de su gobierno, busquen ejercer oposición política mediante violencia o intimidación.
La posición de la activista y de la Juco es diferente. Han señalado que las declaraciones fueron sacadas de contexto y que el llamado estaba relacionado con una oposición política y movilización social contra el nuevo gobierno colombiano. Aunque se escucha a Marín decir: “Esa es nuestra tarea, hacer invivible este país a Abelardo De La Espriella”, en el video compartido en redes sociales.
El caso de Beto Coral
La controversia se produce días después de que Landau también utilizara el caso de Franklin Humberto “Beto” Coral, activista colombiano que residía en Phoenix, Arizona, para cuestionar lo que la administración Trump considera abusos del sistema de asilo estadounidense.
Coral llegó a Estados Unidos en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 y posteriormente solicitó asilo. Durante los años en que su caso permaneció pendiente contó con autorización para trabajar en el país. Fue detenido en Arizona en junio de 2026 y regresó a Colombia en julio después de permanecer aproximadamente un mes bajo custodia migratoria y renunciar a continuar su solicitud de asilo.
Antes de su detención, Coral había mantenido una activa participación en asuntos políticos colombianos y había realizado acciones públicas contra quien entonces era candidato presidencial, Abelardo De La Espriella.
El secretario de Estado, Marco Rubio, determinó que las actividades políticas de Coral desde Estados Unidos podían tener consecuencias adversas para los intereses de política exterior estadounidense. Landau retomó el caso el 24 de agosto y lo presentó como un ejemplo de lo que calificó como “disfunción y abuso” del sistema de asilo.
Landau cuestionó que Coral hubiera solicitado protección de Estados Unidos frente a Colombia mientras participaba activamente en la política colombiana, respaldaba al entonces presidente Gustavo Petro y criticaba duramente las políticas migratorias estadounidenses.
El cuestionamiento del funcionario, sin embargo, representa la posición de la administración estadounidense y no una condena judicial contra Coral por fraude de asilo. Coral ha sostenido que ingresó legalmente al país, presentó su solicitud dentro del período correspondiente y mantuvo durante años autorización para trabajar mientras su caso permanecía pendiente.
Coral responde a Landau
Coral rechazó públicamente los señalamientos de Landau y reiteró sus críticas contra la administración Trump.
“No soy importante, ni protagonista, ni mucho menos un ‘héroe’”, expresó el activista antes de señalar que, desde su perspectiva, la atención debería concentrarse en los inmigrantes como publicó en sus redes sociales.
Coral acusó al gobierno estadounidense de perseguir, torturar y matar inmigrantes y sostuvo que esas acciones no afectan únicamente a personas indocumentadas. También se refirió a los colombianos que permanecen en centros de detención migratoria y criticó al gobierno de De La Espriella.
Coral también ha denunciado haber sufrido malos tratos durante su propia detención y sostiene que su caso tuvo motivaciones políticas. La administración Trump rechaza esa interpretación y ha presentado su situación como un ejemplo de los problemas que, según funcionarios estadounidenses, existen dentro del sistema de asilo.
Visas, inmigración y actividad política
Los casos de Viviana Marín y Beto Coral son jurídicamente diferentes. Marín enfrentó la revocación de una visa para ingresar a Estados Unidos, mientras que Coral se encontraba en territorio estadounidense con una solicitud de asilo pendiente antes de su detención y posterior regreso a Colombia.
Sin embargo, ambos casos reflejan una política más amplia de la administración Trump respecto de ciudadanos extranjeros y el uso de las facultades migratorias del gobierno federal.
Landau ha defendido la autoridad de Estados Unidos para determinar quién puede ingresar al país y ha adelantado que el gobierno prepara un mecanismo para recibir denuncias sobre posibles fraudes relacionados con visas.
Para la administración Trump, estas medidas forman parte de la aplicación de las leyes migratorias y de la protección de los intereses de política exterior de Estados Unidos.
Esto te puede interesar:
Estados Unidos prepara revocación de hasta 200,000 visas de negocios y turismo, dicen funcionarios

Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.
Plumas invitadas de Conecta Arizona

Comentarios (0)
No hay comentarios en esta publicación.