Comunicólogo, cineasta, maestro y cervecero, cuatro personalidades o más, en un solo hombre: Jesús Covarrubias

➡️ Por Alma Covarrubias / Plumas Invitadas
Jesús Covarrubias Tiznado es un hombre joven, de 39 años, multifacético, con un presente y un futuro muy prometedor, es licenciado en Ciencias de la Comunicación, tiene un diplomado en guion cinematográfico y realiza diversas actividades profesionales. Conócelo a través de esta entrevista.
¿Jesús, me puedes decir cuáles son tus estudios?
Estudié la primaria, secundaria y preparatoria en el Colegio Muñoz en Hermosillo, Sonora, y la licenciatura Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Sonora.
¿Siempre quisiste estudiar Comunicación?
No, en la prepa me inclinaba por Psicología. Nada que ver con mi carrera. Pero me dieron una clase de Orientación Vocacional, me pusieron un examen psicométrico y me salió que estaba enfocado a la comunicación. Y la maestra me sugirió que me inclinara por la comunicación.
De hecho, cuando estábamos en la prepa, mi amigo Humberto y yo teníamos una dinámica social con los del salón, donde todos los del grupo se querían juntar con nosotros porque éramos los chistosos, los ocurrentes; por lo mismo, nos tocó escribir una obra de teatro a favor de las candidatas a reina de la escuela… esos fueron mis inicios en la Comunicación.

¿Estudiaste inglés?
Sí, cuando salí de la prepa me fui en un programa de intercambio a Alabama, a la escuela Daleville Highschool. Estando en la universidad, fui a otro intercambio a Ontario, Canadá a la escuela en Waterloo, “Wilfried Lauriel School”, y en esa escuela tuve mi primera clase de Apreciación Cinematográfica.
Cuando estuve en Alabama llegué con un matrimonio mayor, que vivía muy lejos de la escuela y de la ciudad, no me podían llevar a las actividades con los compañeros; me fue mal, pero me cambiaron y ya estuvo mucho mejor la convivencia y los estudios.
Cuéntame de cuando eras jovencito. ¿Qué otras actividades has hecho?
Desde chico me gustaba trabajar. Cuando estaba en la secundaria fui a buscar trabajo y encontré en un asadero, luego en una oficina, de office-boy, pintando casas e hice muchas otras cosas.
¿Y qué has hecho relacionado con tu carrera?
Cuando estaba en el segundo semestre de la carrera de Comunicación, hice equipo con varios compañeros, no todos eran de mi escuela, sino de otras, y nos inscribimos en un concurso de campañas publicitarias, para estudiantes que hizo el Gobierno de Sonora, a mí siempre me había gustado hacer publicidad, en ese concurso ganamos y de ahí pedí trabajo en una casa productora que se llama La Tuerca Films, donde duré 13 años, ahí me desarrollé en eso de hacer anuncios. Hice muchas cosas, muchos videos publicitarios, me especialicé en sonido, dirigí y escribí muchos guiones, hice muchos videos corporativos de minas, agencias de carros como Volkswagen, maquiladoras, todo para televisión. Y muchos guiones para cine. Hice muchas campañas políticas que, aunque no me gustan, pero no me sale tan mal.
En la universidad hice mi primer cortometraje, fue en 2009, yo lo propuse para exentar una materia y le gustó tanto al maestro, quien había estudiado cine, le gustó y me exentó con 10. Se llama Pies en la arena. En el 2015 me gané un fondo del Instituto Sonorense de Cultura para producción de un cortometraje que se llamó Ámbar, se presentó en un festival que hace el Instituto de un programa que tiene que se llama “Visiones en el Desierto”
Supe que fuiste a España. Qué me cuentas de allá. ¿A qué fuiste?
En el 2012-2013, fui a España y estudié en una universidad de cine que se llama Séptima Ars School en Madrid y estudié “Guion cinematográfico”. Hice un cortometraje muy pequeño para un concurso de allá de España. Esos son los tres cortometrajes que llevo y, aparte, muchas cosas que no puedo poner en mi curriculum, porque no me vale, pero lo he hecho.
Volvemos a Hermosillo, ¿qué más has hecho?
Aparte de todo eso, escribí y dirigí una serie para una ONG a nivel mundial que se llama Fair Trade que se encarga de certificar a empresas productoras de alimentos agrícolas que cuentan con cuidados en el ambiente y trato digno a sus trabajadores, era una serie para capacitar de manera didáctica a los jornaleros de los campos de América Latina. El proyecto piloto era en Chile.
Antes, cuando empecé con todo este rollo, me dediqué al sonido y a la edición de diseño sonoro y me tocó hacer el diseño sonoro de otros documentales y cortometrajes. También trabajé en una agencia de comunicación política, donde aprendí a escribir discursos y hacer campañas de comunicación política. Después trabajé en El Imparcial como reportero de ediciones especiales
De lo que puedo presumir es que hice dos documentales para una agencia que se llama TransCanada, que es una agencia transnacional de gas, es una empresa canadiense que hace proyectos muy grandes de gasoductos, y cómo impactan en el medio ambiente; con ellos hice unos documentales, guion, sonido y producción; para el INAH uno sobre el rito del pascola, la Danza del Venado y después, en esa misma empresa, hice otra producción sobre la comunidad rarámuri, fui a Creel, Chihuahua, a hacerlo con los tarahumaras. Esos trabajos no son comerciales, sino que son para empresas.
En otros asuntos, y dentro de lo mismo, puse una agencia de publicidad, pero en la pandemia me tronó. También he hecho unos videoclips para una banda de rock y otro para Luis Carrera.
¿Qué haces actualmente? Sé que estás en el CIAD
En el CIAD estoy en el departamento de prensa, que depende del área de vinculación, y mi trabajo es documentar todas las actividades de CIAD cuando hay congresos, foros, alguna investigación que requiere grabarlo y resguardarlo y, aparte, como mi función del día a día hago los videos de divulgación científica.
El CIAD es una institución muy grande a nivel nacional, que en Hermosillo es la casa matriz, pero tiene cinco o seis sedes en todo el país y de aquí salen en redes sociales y boletines de prensa, que ellos mandan para bases de datos y comunidades científicas, salen -cada semana- unos videos de divulgación científica donde explican los resultados o usos prácticos que se están haciendo, por ejemplo: hacemos un video donde se explica el uso que se debe hacer del cloro para menor riesgos en el hogar. También hay una investigación de la harina de mezquite o del uso de la harina de grillos, que tiene una buena cantidad de proteína, nosotros no la usamos por nuestra cultura, pero se hace el video.
¿Qué más haces para ganarte la vida?
Soy cervecero en una cervecería que se llama “Bombarderos”; tengo un negocio de cambuchas que se llama “Mentados”; ya tengo tres años como maestro de la UVM y he sido maestro en el Tecnológico de Monterrey.
Ahora hablemos de la película que estás haciendo.
La película la empecé a hacer en el 2023, en el sentido que me reuní con los productores que son Fernando Delgado, quien es un productor de la Ciudad de México, y con Nataly Peña, productora de danza de “La Lágrima”; les planteé el proyecto y empezamos a trabajar alrededor de septiembre de 2023.
Iniciamos con la carpeta y todo ese rollo y para enero del 2024 aplicamos a una convocatoria de “Focine” que es un Fondo del Instituto Mexicano de Cinematografía para la producción de películas, es en varias categorías, nosotros estamos en la categoría en colaboración con los estados; hay un movimiento como para descentralizar el cine, o sea, que no todas las películas se hagan en la Ciudad de México.
Tiene sus peculiaridades, tiene que ser rodado el 80% en una provincia o sea aquí, el resto del dinero tiene que provenir de inversionistas sonorenses y las personas que trabajen en la película, el 80% tienen que ser sonorense. El proyecto cumple con todos los requisitos. Ese fondo lo tenemos que invertir en la filmación en dos años fiscales o sea en el 2024 hicimos la mitad de la película y en septiembre del 2025 haremos el resto.
Aparte de eso, aplicamos a un programa estatal que se llama “Estímulo Fiscal para la Cultura y las Artes de Sonora” (EFICAS), resultamos ganadores y en eso andamos, buscamos un empresario sonorense que pague impuestos en Sonora y que nos dé el importe de lo que necesitamos y la Secretaría de Hacienda se deduce de sus impuestos al 100% lo que nos aporte. Después se buscarán recursos federales para la postproducción de la película.
¿Cómo se llama la película?
Se llama La condenada reata. Se trata de dos jinetes de lazo que están practicando para una competencia. Uno de ellos se rompe un pie y ya no puede competir y cae en una depresión muy fuerte. Su otro amigo lo ayuda a que vuelva a montar y entrene a un caballo nuevo para volver a competir. Básicamente esa es la trama.
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