Esperanza y miedo: dos caras de la expectativa latina ante el regreso de Trump

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Protesta Contra la Agenda de Trump realizada la tarde del lunes 20 de enero de 2025 en Armory Park, en el centro de Tucson, donde participaron varios grupos defensores de los derechos de los migrantes. Crédito Liliana López.

TUCSON, Arizona – Mientras la puertorriqueña María Díaz siente ansiedad y miedo de criar a su hija en un contexto en el que, considera, los avances sociales en el terreno de la equidad y la inclusión están en riesgo de revertirse en Estados Unidos, la mexicana Sayda Armenta siente una gran esperanza de que su familia y su comunidad progresen económicamente en los próximos años.

Ambas son mujeres en sus treintas, profesionistas, madres, tucsonenses y latinas, pero sus expectativas sobre la nueva administración del presidente Donald Trump representan polos opuestos del espectro político y social de Estados Unidos.

“Vamos a ir en retroceso”, reflexiona María. “A pesar de yo soy heteronormativa, mi mejor amigo es de la comunidad (LGBTQ+), y me da mucho miedo por ellos”, dice con relación al anuncio de Trump en su discurso inaugural del lunes de que el gobierno de Estados Unidos solo reconocerá dos sexos, masculino y femenino. “Y en parte por eso me voy de Arizona, porque es un estado muy conservador, y creo que no es bueno para mi hija, ella es claramente una mezcla de blanco con negro. Me da miedo que la maltraten”.

María y su familia llegaron de Puerto Rico a Arizona en 2017 y están por iniciar un proceso de mudanza a California el próximo mes. Recuerda haber venido a Estados Unidos en medio de la desgracia del Huracán María, que dejó a su país con estragos de los que la isla aún no se recupera del todo.

“Ya estando en Arizona, vimos muchas manifestaciones y caravanas con banderas confederadas y me daba mucha ansiedad. No estaba familiarizada, mi inglés no era muy bueno, no entendía muchas de las cosas políticas de aquí, me sentía en peligro, y la gente era mucho más racista en aquel momento, porque el gobierno de Trump lo había normalizado”, dice María.

En sentido opuesto, Sayda Armenta se siente alentada por el empuje de Trump y afirma que ya ha empezado a ver en la economía el efecto positivo de su elección.

“Me gusta mucho que en su discurso, (Trump) dijo que en Estados Unidos somos los mejores en hacer lo imposible posible, que si quieres hacerlo lo puedes lograr. Yo siempre pienso que si lo puedes soñar, lo puedes lograr”, dice.

Sayda es agente de bienes raíces y su esposo trabaja en construcción. La sonorense afirma que los últimos años fueron difíciles económicamente para su familia, y que tan pronto se supo del triunfo de Trump en las elecciones de noviembre, los contratos en construcción que habían estado detenidos para su esposo empezaron a aprobarse, “porque la gente sabe que con Trump no va a haber un crash en la economía”.

En el tema migratorio, Sayda piensa que la mayoría de sus paisanos mexicanos y otros migrantes están centrando su atención en el anuncio de Trump de asegurar la frontera enviando al Ejército y de realizar deportaciones masivas, “pero no se ponen a ver que no está en contra de las familias, él está en contra de los cárteles y de personas criminales”.

A Sayda le parece correcto el planteamiento de que los recursos del gobierno de Estados Unidos se destinen a la seguridad del país y su frontera sur y no a otros países. “No es que yo esté en contra de que entren mis paisanos, si por mi fuera me trajera a toda la gente buena de allá”, afirma, “pero sí estoy en contra de que los recursos de Estados Unidos se vayan a otros países”.

 Sayda Armenta, agente de bienes raíces en Tucson. Foto cortesía de Sayda Armenta.

Tratar de evitar el pánico entre la población migrante es lo que Sayda ve como la solución al temor generalizado por las prometidas deportaciones de inmigrantes indocumentados. Sayda es una persona activa en su comunidad, que practica el altruismo y con fuerte presencia en redes sociales. Su plan es difundir entre sus contactos la idea de evitar el pánico y de que los migrantes sin permiso legal para vivir o trabajar en este país, pero sin antecedentes penales, se prepararen para defenderse legalmente si es necesario. Ella confía en que, si no son delincuentes, no tienen nada que temer.

“Quiero que la gente entienda que el cambio en la política no significa que van a ir contra cada una de las personas que no tiene papeles”, dice Sayda, “sino contra los que tienen antecedentes”.

Sin embargo, en su discurso minutos después de rendir protesta como el presidente número 47 de Estados Unidos, Trump prometió que “todo ingreso ilegal se detendrá de inmediato, y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron”. Y mientras daba su discurso, su nuevo gobierno cancelaba las citas que algunos migrantes en busca de asilo tenían agendadas a través de la aplicación CBP One, utilizada por la administración del ahora expresidente Joe Biden.

Grupos de ayuda se preparan

Por la tarde del lunes 20 de enero, decenas de personas opuestas a las políticas de Trump se reunieron y marcharon en el centro de Tucson para manifestar que mantendrán su lucha por los derechos humanos y la seguridad de los migrantes a lo largo de esta incipiente administración.

Tony, quien prefirió no dar su apellido, colabora en el Centro de Trabajadores Josefina Ahumada, a donde personas en busca de trabajo en construcción acuden cada mañana a esperar a que alguien llegue a ofrecerles empleo por el día. El centro es el mediador entre los contratistas y los trabajadores, con y sin documentos. Tony dice que el centro prepara a los inmigrantes para las posibles redadas masivas del gobierno de Trump a la vez que el centro se preparada ante la posibilidad de ser blanco de una redada.

Junto con otras organizaciones comunitarias como Paisanos Unidos, el llamado Centro de Jornaleros ha diseñado una estrategia para actuar rápido ante una posible redada sorpresiva y colabora con entidades como el Consulado de México en Tucson para difundir información que ayude a la comunidad migrante de Tucson a estar preparada ante una eventual deportación.   

“Ahora estamos peor”

La boricua María Díaz, quien piensa que mucha gente votó más bien en contra de las políticas progresistas de Kamala Harris que a favor de Trump, reflexiona que la situación política de Estados Unidos ha empeorado desde el primer mandato de Trump de 2017 a 2021. “Pienso que ahora es todo peor, porque se le probaron cargos (a Donald Trump) y ahora está en el poder. Eso básicamente prueba que él puede pasar por encima de lo que sea; así es que ahora me da más miedo”.

Tanto María como Sayda analizan también los contrastes de sus posturas personales. A Sayda, que se siente esperanzada con el nuevo gobierno, le gustaría que Trump hubiera hablado en su discurso inaugural de una reforma migratoria, y aún espera que lo haga, mientras que a María lo único que le interesa como propuesta de las acciones de Trump es la idea de que el gobierno sea más eficiente.

“Eso es algo que para mí es innovador”, dice María, “porque ningún presidente lo había planteado así. Trump básicamente está planteando que se está perdiendo dinero y propone usar la tecnología para modernizar y hacer más eficiente al gobierno”.

Pero esa es la única esperanza de María, quien en un ejercicio de autocrítica dice que después del triunfo de Biden en 2020, los defensores de la democracia -entre los que ella se incluye- se durmieron en sus laureles y bajaron la guardia en su lucha. “De pronto todo mundo tuvo amnesia”.

Por ahora, dice la boricua dedicada a la industria de la tecnología, “yo solo quiero cerrar los ojos y que se acabe este término, porque después Trump ya no va a poder volver a ser presidente”.

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