La destrucción subversiva del sueño inmigrante

El recorte de fondos a organizaciones que ayudaban a inmigrantes a tener su casa hace que estos se queden sin hogar, con todo lo que eso significa real y simbólicamente

Arte: Daniel Robles

➡️ Beatriz Kravetz / Plumas Invitadas

Hogar proviene del latín focus que es de donde llega también la palabra española “fuego”, hoguera (de hecho, se llama hogar también al calentador a leña en las casas). La familia congregada en torno al fuego, de ahí viene el concepto de hogar. El hogar es mucho más que una vivienda de alquiler de la que se puede salir (o se puede ser echado) en cualquier momento. La idea de tener una casa propia, un hogar, está en el imaginario de los inmigrantes latinos al llegar a Estados Unidos. Es parte de su sueño al decidir emigrar de sus países: construir un hogar en este país. Y es justo esa parte del sueño que la actual administración del presidente Donald Trump está destruyendo en la comunidad latina.

Con los recortes a los fondos para las organizaciones sin fines de lucro que las ayudaban, familias latinas están sintiendo sus sueños destruidos. Esto está sucediendo con las que tienen estatus legal: otra cara del golpe del gobierno de Trump a la inmigración latina en Estados Unidos.

Comprar una casa ha sido un reto para cualquier familia en Estados Unidos debido a la escasez de vivienda y su falta de producción para cerrar el déficit existente. De acuerdo con el “Tercer reporte anual del déficit de vivienda” de la organización Up for Growth, una red intersectorial que busca resolver la escasez de vivienda mediante la investigación y políticas basadas en datos, el déficit de vivienda en los Estados Unidos en 2012 era de 1.6 millones, mientras que en 2021 era de 3,85 millones. En 2022 se construyeron más viviendas que en los quince años anteriores, y se logró reducir el monto del déficit en tan solo 50 mil viviendas. El déficit de vivienda promedio por estado es de 75 mil y, debido a costos de producción y tasas de interés que suben, se espera que incremente.

Arte: Daniel Robles

Hacienda Community Development Corporation (o Hacienda CDC) es una organización sin fines de lucro de Oregon fundada hace más de treinta años por dos mujeres con la misión de ayudar a su comunidad del vecindario de Cully, en Portland, Oregón. Hoy, Hacienda CDC se dedica a desarrollar vivienda asequible y proveer servicios a las comunidades de bajos y medios recursos en la región.

Ivan Paulik-Aguilar, gerente del departamento de Oportunidad Económica de Hacienda CDC, cuenta que, en 2024, ayudaron a 62 familias a comprar casa, de las cuales 41 recibieron ayuda financiera. Generalmente, es un proceso en el que se les guía para hacer un presupuesto, para ahorrar, para cuidar su crédito y, eventualmente, para trabajar con un prestamista y un agente de bienes raíces para comprar su casa.

En lo que va de este año, han ayudado a 16 familias a comprar casa. Hay 20 familias más que están listas para comprar, pero ya se agotaron los fondos para ayudarlas debido a los recortes de 1.7 millones de fondos federales que eran destinados a CASA of Oregon, la organización que los redistribuía, a través de subvenciones, entre organizaciones locales como Hacienda CDC.

“Eso es terrible para la moral del cliente que lleva en promedio un año y medio cumpliendo con su parte, y ahora nosotros no podemos cumplir con la nuestra”, dice Paulik-Aguilar.

En Estados Unidos, comprar una casa, como muchos acontecimientos de la vida, son logros personales. Para calificar a una hipoteca, toma en cuenta a un individuo o a una pareja, aunque muchos hogares inmigrantes se sostienen con los ingresos de varios miembros de la familia en hogares multigeneracionales.

Los latinos entendemos que no hay éxito sin el compromiso social de una comunidad en la que apoyarte.

En Hacienda CDC entienden que habitar una casa no es lo mismo que tener un hogar, y sus servicios son el ancla que forma una comunidad. Ofrecen servicios para ayudar a los jóvenes después de escuela en el programa Expresiones, y a padres con niños hasta cinco años en el programa de Sembrando Semillitas. 

Flor Bañuelos, gerente del Programa Sembrando Semillas, lamenta las repercusiones de los recortes. Explica que el programa es un recurso muy valioso para la comunidad inmigrante y que familias que llevaban meses en la lista de espera finalmente iban a empezar a recibir servicios con un nuevo miembro del equipo que recién se había contratado, pero tuvieron que despedir por los recortes. “Las familias que iban a recibir el servicio estaban tan felices que finalmente era su turno. Avisarles que ‘siempre no’ va a causar desconfianza con nuestra organización, y que estas familias se aíslen aún más de lo que ya están”, dice Bañuelos. La labor de ganar la confianza de la comunidad lleva años, y tener que desperdiciar sus logros desmoraliza a las familias y al equipo. “Nosotros nos presentamos fuertes para apoyarles y mantener un sentido de normalidad para los niños, pero claro que nos pega. ¿Qué le dices a alguien que está considerando auto deportarse?”, añade.

Aparte de los servicios para ayudar a clientes a comprar casa, Hacienda CDC también ayuda a quien enfrenta perderla. La satisfacción de comprar una casa no se puede medir, pero no se compara con el alivio de salvarla cuando enfrentas la amenaza de perderla. “No poder ayudarlos es malo para el cliente que pierde su casa, para la sociedad que tendrá más gente viviendo en la calle, y para nuestro equipo por la impotencia que nos impide lograr nuestra misión”, lamenta IvanPaulik-Aquilar. “¿Cómo duermes sabiendo que tu cliente y su familia no tienen adónde dormir?”.

Hace dos semanas, Hacienda CDC se vio obligada a hacer recortes del 20% de su personal. 

La familia latina hace lo posible por mantenerse junta. Es una lucha existencial, ya que la pérdida de una casa generalmente implica que la familia se disperse hacia las opciones y recursos disponibles. Aún si la familia logra mantenerse junta, la comunidad se debilita cuando ve partir a vecinos y amigos.

Los recortes de la administración actual son un golpe al corazón de las familias inmigrantes. Todos estos datos, sumados a las deportaciones diarias de inmigrantes, parecen indicar que el objetivo de la administración Trump es poner en peligro la viabilidad del hogar eliminando recursos, derechos y sueños.

Sin la posibilidad de formar un hogar ¿para qué vinimos los inmigrantes? Es una lucha existencial para nuestras comunidades que se está batallando en las calles y en las oficinas de organizaciones como Hacienda CDC. Ellos tampoco pueden solos, necesitan nuestro apoyo.

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Arte: Daniel Robles

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