Mes del Orgullo: comunidades LGBTQ+ celebran ser ellas mismas, con historias de resistencia y autodescubrimiento para aceptar la identidad

“Yo sabía que era lesbiana desde que tenía 11 años”.
Así inicia su relato de autodescubrimiento Sonix Flores, quien hoy, con 31 años de edad, es la coordinadora de medios en Trans Queer Pueblo, una organización que se enfoca en la comunidad migrante LGBTQ+ en Phoenix, Arizona.
“Yo en ese entonces salí de la escuela y le dije a todos los estudiantes: ‘Yo soy lesbiana, soy lesbiana’, pero a mi familia no le dije”.
El recuerdo que Sonix nos relata es una acción conocida como “salir del clóset”, que implica el proceso que enfrentan las personas LGBTQ+ de aceptar y compartir abiertamente su orientación sexual o identidad de género con otras personas.
LGBT es un acrónimo que significa lesbiana, gay, bisexual y transgénero. El término a veces se extiende a LGBTQ, lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer. También se utilizan las siglas LGBTQ+. El signo “más” (+) representa una lista en constante crecimiento de palabras que la gente emplea para describir su propia orientación sexual o identificación de género. Existen además otras variantes (National LGBT Education Center).

Junio es el Mes del Orgullo, cuando las comunidades LGBTQ+ celebran la libertad de expresar sin miedo su identidad. Este evento es también una oportunidad para educarse y mostrar apoyo como aliados. Un aliado, en este contexto, es una persona que apoya y defiende los derechos de las personas LGBT. Es común durante este mes que organizaciones cambien sus colores por los tonos del arcoíris en muestra de apoyo. También, marcas y comercios adoptan el colorido símbolo para reafirmar su compromiso con las personas LGBTQ+ en la lucha contra la homofobia y los derechos de la comunidad. La homofobia es el miedo, discriminación u odio hacia las personas lesbianas o gay.
Pero detrás de esta celebración que se da en espacios públicos, hay historias de resistencia y autodescubrimiento en la vida privada para aceptar la propia identidad.
Uno de los pasos más complicados es comunicarlo a la familia, tal como nos narra Sonix: “Nunca, nunca dije: ‘Oye mamá, soy lesbiana’. Nunca tuve ese momento. Y claro que fue por el miedo de rechazo. En lugar de eso, le dije: ‘Mira, aquí está mi amiga’. Siempre tuve como amigas, según ellos, pero eran novias”.

Hoy, las redes sociales se han convertido en un espacio para muchos jóvenes que no encuentran aceptación en su entorno. Al realizar una búsqueda en plataformas, se encuentran videos aconsejando y compartiendo la experiencia de “salir del clóset”. A pesar del progreso en materia de derechos para la comunidad LGBTQ+, muchas personas aún prefieren quedarse en el clóset para evitar enfrentar la incomodidad constante, ya que nunca se termina de salir del todo. Esto las lleva a vivir una vida aparentemente heterosexual. Otros salen del clóset pero, al enfrentar el rechazo, deciden ocultar nuevamente su identidad y orientación para evitar conflictos. Este tipo de situaciones puede conducir a estrés minoritario.
Estrés minoritario (Minority stress): Estrés crónico que enfrentan los miembros de ciertos grupos minoritarios estigmatizados. El estrés minoritario es causado por eventos y condiciones externos y objetivos, las expectativas de ciertos eventos, la internalización de actitudes sociales, así como el mantener en secreto la propia orientación sexual (National LGBT Health Education Center).
Sonix, como muchos jóvenes, decidió no enfrentar el rechazo, aunque asegura que no les iba a dar esa oportunidad.
“Incluso nunca le dije nada más, y sí, fue por el miedo de que ellos no tienen la educación de que ser LGBT es algo que siempre ha existido en nuestra historia”.
Quienes son hispanos y pertenecen a la comunidad LGBTQ+ presentan más dificultades para encontrar la aceptación familiar y comunitaria. Según nos indica la psicóloga Martha Muñoz en Phoenix, AZ, puede haber una sensación de soledad o aislamiento al no poder compartir una parte importante con otros, y la discriminación o rechazo pueden afectar negativamente la salud mental. Pero antes de compartirlo, señala, es aconsejable reflexionar sobre cómo, cuándo y con quién hacerlo, siendo además crucial tener un plan de apoyo.

Más tarde Sonix descubrió que salir del clóset no era un evento único, sino un proceso continuo de autodescubrimiento.
“Hay muchas salidas del clóset, porque después, ya cuando tenía como 18 años, me sentía como que a lo mejor no era lesbiana porque todavía no me sentia feliz con mi identidad, y no fue hasta que llegué a conocer a Trans Queer Pueblo, que es una organización LGBT migrante de color, que aprendí sobre la diferencia de la sexualidad y el género. Es una cosa ser lesbiana, pero es otra cosa ser persona trans o persona no binaria, y fue como redescubrir mi identidad, como persona no binaria”.
Tal como ocurrió en el caso de Sonix, la psicóloga Martha Muñoz afirma que aceptar la identidad puede motivar a involucrarse en actividades de activismo y defensa de derechos LGBTQ+. Agrega también que comunicarlo a los demás es un proceso profundamente personal y único para cada individuo.
En Trans Queer Pueblo, Sonix encontró un espacio para explorar y afirmar su identidad, cambiando su nombre a Sonix y comenzando el proceso de cambio legal del mismo.
Identificarse como de género no binario simplemente quiere decir que no encajas dentro del modo binario de entender el género: no te sientes ni como hombre ni como mujer, y entiendes el género como algo mucho más diverso (Fuente: Planned Parenthood).
“Estoy en el proceso de cambiar mi nombre legalmente. Me expreso y me visto de manera masculina, pero también estoy cómoda expresándome como una persona femenina. No me conformo con que las mujeres se tienen que vestir de una manera y los hombres de otra manera. Yo me visto y me expreso como quiero. Y ahora tengo una novia y mi familia me apoya con mi novia”.
Sin embargo, el camino hacia la aceptación y la igualdad aún presentan obstáculos. En junio de 2023, la Campaña de Derechos Humanos (HRC, por sus siglas en inglés) declaró un estado de emergencia debido al aumento de leyes discriminatorias contra la comunidad LGBTQ+ en Estados Unidos. El informe publicado indicaba que se habian presentado más de 525 proyectos de ley estatales que atacan a la comunidad LGBTQ+, y más de 220 de ellos estaban dirigidos contra la comunidad transgénero. Hasta el momento de la publicación, más de 70 de esos proyectos se habían convertido en ley.

Por ello, para Sonix y Trans Queer Pueblo, aunque hablar de identidad y orientación es necesario, hay otros temas relevantes para la comunidad, en especial para la comunidad LGBTQ+ migrante: “Cuando hablamos del mes del orgullo, especialmente aquí en Estados Unidos, escuchamos mucho de la igualdad de matrimonio o de la aceptación familiar. Pero en realidad, esos son problemas blancos. Ellos están luchando para poder adoptar o casarse, pero nosotros como personas inmigrantes indocumentadas estamos en las cárceles de ICE. Tenemos miedo a la policía, especialmente con leyes como la HCR 2060. Ahorita hay personas de Trans Queer Pueblo que están en detención por un año”.
Entonces, estamos teniendo diferentes experiencias que las personas que son de aquí, que ya tienen su derecho de estar aquí. Las personas LGBT blancas no se están dando cuenta de lo que nos está pasando a nosotros.
Ellos, en el desfile de Pride, llevan a la policía a desfilar con ellos y luego el resto del año, la policía está en nuestras calles, acosando, poniéndonos en la cárcel para deportarnos, como están proponiendo con esa ley HCR-2060”.
En junio de 1969, el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York decidió realizar una redada en The Stonewall Inn, un bar gay en Greenwich Village, lo que desató protestas durante seis días consecutivos. Este evento se considera una de las primeras manifestaciones por los derechos gay. Un año después, en 1970, se celebraron las primeras marchas en todo el país, y ocho años después, la icónica bandera arcoíris se convirtió en el símbolo oficial del Orgullo. The Stonewall Inn es considerado como el punto de partida para el movimiento moderno por los derechos LGBTQ+, que hoy llamamos Orgullo.
“Es importante recordar que el mes del orgullo se originó en Nueva York en una rebelión para lograr estos derechos. Se trató de una protesta contra la policía, y ahorita que nos están atacando con leyes antiinmigrantes y leyes contra la comunidad LGBT, tenemos que continuar eso. Los derechos LGBT son los derechos de todos”.
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