Mosaicos: El glamour
“La imperfección es belleza, la locura es genialidad y es mejor ser absolutamente ridícula que absolutamente aburrida” – Rita Hayworth

Me gusta cuando la vida, y en especial el arte, te invita a estar en contemplación, una invitación que no todos tenemos el coraje o la motivación para aceptar. Porque no es tarea sencilla el lograr ponerse en pausa y permitir que la vida se manifieste a través del arte en lenguajes que no se leen de corrido y con los que, para recibir el mensaje, es necesario navegar el espacio entre el tiempo y los símbolos, en silencio construir una embarcación con los recursos que se llevan dentro, aventurarse en el mar y terminar saltando dentro del agua para descubrir que podemos ser peces.

Tengo el privilegio de vivir rodeada de personas que no solo logran con el arte un sostén económico, sino que han encontrado en él un campo fértil para cultivar un propósito de vida, un lugar donde construir su identidad y lograr una comunidad donde el lenguaje se transforme constantemente ayudando a enriquecer la experiencia del grupo, intentando moldear una realidad más amable para todos.

Yo soy una extranjera en esos mares y campos de cultivo, no me decido si vivo de un lado o del otro, la necesidad de ubicarme en el mapa y sentir que pertenezco está siempre latiendo en mí, pero el mapa se mueve debajo de mis pies. Entre el mundo análogo y el digital, esculpo senderos que me lleven a mi lugar de pertenencia, avanzo escribiendo, pero se me acaban las letras, entonces me quedo en silencio, abro los sentidos y permito que el paisaje me inunde.

Como en las ocasiones en que observo a Meme atravesando este minúsculo instante suspendido en el tiempo, no un meme viajando en el universo digital, sino la imagen de Meme García creando postales de una realidad alterna en un universo espiritual, creando escenarios que nos lleven a sonreír, soñar, reflexionar, criticar, dialogar, conectar y compartir ese algo que se queda atrapado en el inconsciente de la memoria social y sembrar un ADN cultural que nos acerque a esa realidad, cada día, un poco más.

En esta era de oleajes tupidos de memes que se sostienen por lapsos en el tiempo y moldean el pensamiento colectivo, Meme nos invita a asir el momento solo para desprenderse de él, quedarnos con la sensación de sabernos seres creativos por naturaleza, inhalar profundo, lanzarnos a la paleta de colores y alterar la imagen que nos devuelve el espejo, para que refleje una silueta más fiel a lo que somos por dentro, aspirando menos a moldear conciencias colectivas, y más a liberar la propia conciencia.

Transformar la visión del mundo una y otra vez con un solo recurso, el de las posibilidades infinitas que se crean en aquel que se decide a ver detrás de la cortina, asomarse sin miedo y absorber tanto la luz como la oscuridad de un espacio al que no puede ingresar nada, pero del que podemos sacar absolutamente todo sin agotar nunca los recursos y construir el personaje que necesitamos ser para transitar la vida.

Porque el territorio se transforma y, con él, las comunidades y los individuos que las conforman. Y tantas veces como nos sea necesario o posible, nos reinventamos para ubicarnos en esta escarpada cartografía social.

Es aquí donde el pincel hace lo suyo, porque solo quien habita el territorio lo conoce y se atreve a cincelar la identidad a cada trazo, descubrir una frontera que los ojos, velados de realidad panfletaria no alcanzan a ver, una línea divisoria que se mueve como una ola, a veces hacia adentro, egoísta, queriendo retenerlo todo para sí, y muchas otras, generosa, expandiéndose lejos, hasta reventar en la cordillera que es la piel ajena y propia a la vez.

Lo que conlleva mover con soltura las falanges como si las vivencias que se cargan en el alma no pesaran, porque las manos que crean personajes llevan puesta un alma que se renueva en cada pincelada, en cada historia liberada sobre el lienzo; un alma efímera que se deslava junto a la pintura al limpiar las brochas después de realizado el trabajo, porque ha cumplido su propósito, el de experimentar la libertad absoluta por un breve instante en la inasible corriente del tiempo presente y mezclarse en la paleta del tiempo que fue y el que será.

Poque hay seres así, que modelan la realidad con las manos, la pintura, la madera o las letras saltando una y mil veces esa línea que divide la realidad y hay quienes viven de un solo lado de la línea y otros que mueven la línea a su antojo y aquellos que viven en medio de dos líneas divisorias que son de sal y aire y llevan en sus trajes y en el cabello un mensaje.

Que la historia grabada por dentro de la piel, surge a través del arte, no para desfigurarla sino para reafirmarla, contarla de nuevo, la misma historia una y otra vez, para no olvidar que fuimos, somos y seremos parte de la misma ola.
Las letras son de Kelly Key, las fotografías de Betto Robles y la edición de Gustavo Guirado.

Especial agradecimiento a María de la Luz de Esmeralda García Nevárez, mejor conocida como Meme García, por compartir su talento de maquillaje con Conecta Arizona. Meme es licenciada en Artes con especialidad en Teatro. Ha dedicado su trabajo artístico en las áreas de Teatro, Artes Circenses y el maquillaje escénico; presentando su trabajo tanto en el país como en el extranjero.
Inició en el mundo del maquillaje para la escena, en el año 2004 y desde entonces, ha participado en un total de 16 películas de las cuales destaca: “Apocalypto”, de Mel Gibson, entre otras; además de innumerables puestas en escena.
Ha participado como docente de maquillaje escénico y artístico en la Universidad de Sonora y el Tecnológico de Monterrey.
Actualmente trabaja en su propio emprendimiento artístico, bajo el sello de Meme García con el que brinda talleres artísticos, destacando su programa: Maquillaje Escénico Fantástico, con el que ha incursionado en el mundo digital expandiendo así, su oferta a nivel mundial. Puedes seguir su trabajo en Instagram y en Facebook.
Gracias también a Mayra Mungarro por ser la modelo de nuestra sesión.
Esta historia es un fragmento de Mosaicos, el proyecto de Conecta Arizona que recoge pedazos de vida, color y memoria, ensamblados como azulejos que celebran la belleza migrante y transfronteriza. Aquí cada relato y fotografía es una pincelada que honra la herencia vibrante, cruda y real que une ambos lados del muro.
Explora aquí otros matices, rostros e historias tejidas en colaboración con autores y artistas independientes.
Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.
Plumas invitadas de Conecta Arizona
Comentarios (1)
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Excelente y veraz artículo, gracias a los autores, gracias Kelly por tu bello mensaje.