Trump endurece política migratoria: multa de $5,000 por cruzar sin documentos

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Las autoridades migratorias advierten en sus redes sociales del cobro de $5.000 a los migrantes que crucen de manera irregular la frontera. Foto: CBP.

Tucson, Arizona. – Cuando el presidente Donald Trump firmó la ley conocida como One Big Beautiful Bill, incluyó en ella varios cambios a las normas migratorias de Estados Unidos. Uno de los más llamativos es la creación de un cargo de 5,000 dólares para las personas que sean detenidas al ingresar al país fuera de un puerto de entrada oficial, es decir, al cruzar la frontera sin autorización.

A diferencia de un trámite migratorio normal, este pago no es opcional. Se trata de una tarifa-multa obligatoria que se suma a los procesos que la persona ya enfrenta al ser detenida: comparecer ante una corte de inmigración, enfrentar la posibilidad de deportación u otros procedimientos legales.

“Cuando implementaron el presupuesto del Big Beautiful Bill incluyeron varias nuevas cuotas y multas para los inmigrantes, una de las más altas es para personas que entraron indocumentadas al país de $5.000 dólares. También implementaron una multa de $5.000 dólares para las personas que no se presenten frente a un juez de inmigración”, explicó el abogado Fernando Romo, de Romo Immigration Law Offices a Conecta Arizona.

“En otras palabras, si una persona no se presenta frente a un juez de inmigración y se le da una deportación en ausencia, inmigración tiene el derecho de multar con $5.000 por no presentarse, algo parecido con lo que estamos viendo con las multas de las personas que violaron su salida voluntaria”.

Estas sanciones, agregó Romo, pueden llegar hasta $1.000.000, lo cual calificó como una cifra “ridícula”.

Para los abogados, la multa por cruzar fuera de los puertos de entrada es especialmente preocupante porque no está claro cómo se aplicará. “Anticipamos que lo pueden hacer para personas que estén solicitando para la residencia o una visa U y admiten en la aplicación que entraron de manera ilegal”.


Medida punitiva y de disuasión

El cobro tiene un carácter claramente punitivo y disuasorio, ya que la gran mayoría de quienes cruzan sin documentos carecen de recursos para cubrir una suma de esta magnitud. Expertos advierten que podría aplicarse de dos maneras: como un requisito financiero para avanzar en ciertos procesos legales o para obtener la liberación de custodia, o bien como una sanción adicional que aumente la criminalización del cruce irregular.

En la práctica, este nuevo cargo representa una sanción económica diseñada para desalentar los cruces no autorizados, marcando un cambio significativo en la política migratoria de Estados Unidos.



Sin posibilidad de pedir perdón económico

Uno de los cambios más impactantes es que ya no se permitirán exenciones de pago en muchos de estos trámites. Es decir, aunque una persona no tenga cómo cubrir los costos, no podrá solicitar que se le perdonen por razones económicas, como sí ocurría antes.

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Autor(a)

Paula Díaz es una periodista con más de 20 años de experiencia, especializada en inmigración, derechos humanos y justicia social en Estados Unidos, enfocándose en las comunidades latinoamericanas. A lo largo de su carrera, ha documentado numerosas historias de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos en la frontera sur de EE.UU., brindando una mirada profunda a los desafíos que enfrentan los migrantes. Su trabajo de investigación resalta problemas urgentes en la migración y ha dado lugar a iniciativas como su sitio web Migrantesdesaparecidos.com.

Ha trabajado en importantes medios de comunicación como Voice of America, donde cubrió la Casa Blanca y el Congreso, y en Univision-Arizona como Gerente de Contenidos Digitales. También ha colaborado con Telemundo, EFEy otros medios en EE.UU. y América Latina. Inició su carrera en EE.UU. como reportera para la edición en español de Los Angeles Times y ha sido corresponsal de El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica en El Salvador. Nacida en Colombia, emigró a Los Ángeles en 2001 y posee una licenciatura en periodismo de la Universidad Autónoma de Cali, además de una maestría en Periodismo Bilingüe de la Universidad de Arizona.