Por huelga de hambre, el maestro Ricardo Ortega está deshidratado y ha presentado hipoglucemia: paramédicos con los que apoya el sindicato de la Unison

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Los paramédicos pertenecen a Fire Plus, un servicio privado de ambulancias en Hermosillo; este apoyo es por parte del Staus, para el maestro en huelga de hambre. Foto: Judith León

Mario Ballesteros y Humberto Hernández son los paramédicos que estuvieron la tarde-noche del domingo al pendiente del docente de la Facultad de Física de la Universidad de Sonora, Unison, Ricardo Ortega Arenas.

El docente, doctor en Ciencias por el Instituto Mexicano del Petróleo, y quien está en huelga de hambre desde el viernes 19 de diciembre en el corredor principal del edificio de Rectoría de la Unison, mantiene esta lucha pacífica para que le respeten sus derechos laborales.

La institución ha golpeado su dignidad y su dignidad es tan valiosa como su vida, dijo en entrevista para Conecta Arizona. Su familia lo apoya y lo acompaña, también algunos maestros universitarios de diferentes departamentos están en solidaridad con él en esta lucha.

Te ponemos en contexto: “Mi dignidad vale tanto como mi vida”: doctor Ricardo Ortega Arenas, docente de la Unison que está en huelga de hambre


Ricardo Ortega Arenas en huelga de hambre en la Unison desde el 19 de diciembre. Foto: Judith León / Cortesía: Oscar Medina

Además, en el monitoreo de su estado físico y mental, hay paramédicos privados que están al pendiente de él. Poco después de que se cumplieran las 65 primeras horas de este ayuno, los paramédicos entrevistados señalaron que Ricardo Ortega ya estaba deshidratado y presentó hipoglucemia, es decir, subida y bajada de azúcar, debido a la falta de alimento.

Los paramédicos de Fire Plus, ambulancias privadas en Hermosillo, Sonora, expusieron que de día y de noche, se hacen chequeos médicos al maestro cada dos horas, se monitorean sus signos vitales: revisan su presión arterial, su frecuencia cardiaca y respiratoria, así como sus niveles de glucosa y el nivel de oxigenación en la sangre.

Le preguntan si tiene algún síntoma, cómo se siente, si tiene somnolencia y le recomiendan que descanse. El maestro de poco más de 30 años, solo consume agua, electrolitos y miel; los paramédicos, quienes están a unos metros de él, con la ambulancia lista -por si llegara a presentarse una emergencia- están en comunicación constante, no sólo se acercan para la revisión periódica, sino que hacen rondines en donde se encuentra para verificar que esté estable.

Maestro Ricardo Ortega con el líder del Staus, Cuauhtémoc Nieblas. Foto: Judith León

Ricardo Ortega está a un lado de la escalinata, tiene una casita de campaña de color verde, con amarillo y blanco, y se sienta en una silla, cerca de las personas que están también al pendiente de él, como sus padres, sus hermanos y maestros de distintas escuelas de la Universidad de Sonora; maestros activos y jubilados que están con él en la lucha pacífica que emprendió.

El Doctor en Ciencias, aplicó para tener un escalafón más alto y lo obtuvo, pero, una decisión que se tomó desde el área de Recursos Humanos de la universidad, comentó, cambió su perspectiva y lo indujo a protestar de esta manera, en la que su vida podría estar en riesgo.

Humberto Hernández, dijo para Conecta Arizona que sus signos vitales han estado estables. También destacó la importancia de que consuma alimentos, aunque por este motivo está en ese lugar. Asimismo, le hacen recomendaciones para que no sufra mareos y le indican que debe haber alguien con él, a su lado, cuando vaya a dar entrevistas.

El motivo por el que los paramédicos están ahí, es como parte de un apoyo del Sindicato de Trabajadores y Académicos de la Universidad de Sonora, al docente que está en lucha por sus derechos laborales, para exigir que se respete el Contrato Colectivo de Trabajo.

Ellos reiteran que están ahí las 24 horas del día, al pendiente del maestro, y señalaron que también ha hecho presencia una ambulancia del CRUM, Centro Regulador de Urgencias Médicas, perteneciente a la Secretaría de Salud de Sonora.

Finalmente, Mario Ballesteros, comentó: “No se descuida al maestro en ningún momento. Estamos al pendiente de la salud de él. En la madrugada se le levanta para poderlo revisar, para evitar que se deteriore y no haya auxilio médico, por esto estamos aquí las 24 horas del día”.

Nota relacionada: “Estamos muy preocupados pero muy orgullosos”, dice madre de Ricardo Ortega, docente de la Unison en huelga de hambre

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Autor(a)

Judith León es reportera y editora originaria de Hermosillo, Sonora, México .
Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Sonora y está diplomada en Periodismo Digital por el Instituto Tecnológico de Hermosillo y por la Universidad Kino.
Forma parte del equipo ganador del Premio Nacional de Periodismo 2014 en la categoría de Cobertura Noticiosa.
Escribe narrativa, tiene obra publicada en varias compilaciones y es coautora del libro De ladrillo, concreto y asfalto, del Colegio de Ingenieros Civiles de Sonora.

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