Recortar gastos del gobierno federal y eliminar regulaciones, la tarea de Elon Musk en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de la Administración Trump

El Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), creado por el presidente Donald Trump y dirigido por el empresario Elon Musk, tiene el objetivo de recortar millones de dólares del presupuesto federal estadounidense, suprimir gastos superfluos, eliminar regulaciones innecesarias y remodelar las agencias gubernamentales, con el fin de mejorar la eficiencia gubernamental, como su nombre lo indica.
Aunque la orden ejecutiva de su creación señala que DOGE nació para “modernizar la tecnología y el software” del gobierno federal y para “mejorar la calidad y eficiencia de la infraestructura de red y los sistemas de tecnología de la información del gobierno”, en su página web se enfoca en los siguientes temas de gestión: Ahorros, Gastos, Fuerza Laboral y Regulaciones. “La gente votó por una reforma importante”, se lee en la portada del sitio web.
La orden ejecutiva que estableció su creación, el mismo 20 de enero, día de la inauguración de Trump, señala que DOGE, bajo la figura administrativa de Servicio Digital de los Estados Unidos (USDS), fue creado “para implementar la Agenda DOGE del Presidente, mediante la modernización de la tecnología y el software federales para maximizar la eficiencia y productividad gubernamentales”. Según la orden ejecutiva, “el Servicio Digital de los Estados Unidos pasa a denominarse públicamente Servicio DOGE de los Estados Unidos (USDS)”, con funciones en “la Oficina Ejecutiva del Presidente”.

En el apartado Ahorros de su página web, DOGE propone “equilibrar” el presupuesto del gobierno federal e indica: “El ahorro total estimado de DOGE es de 55 mil millones de dólares, que es una combinación de detección/eliminación de fraude, cancelaciones de contratos/arrendamientos, renegociaciones de contratos/arrendamientos, ventas de activos, cancelaciones de subvenciones, reducciones de personal, cambios programáticos y ahorros regulatorios”. Según DOGE, las 10 agencias donde hasta el momento se generó más ahorro en contratos son la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Departamento de Educación (ED), la Oficina de Gestión de Personal (OPM), Salud y Servicios Humanos (HHS), el Departamento de Agricultura (USDA), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Administración de Servicios Generales (GSA), el Departamento de Comercio, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD). En el mismo apartado, DOGE detalla cada contrato y el dinero ahorrado, como también los ahorros generados en real estate de todos los Departamentos y agencias en diversas ciudades de Estados Unidos.
En el ítem Gastos, DOGE compara los gastos en dólares de los años fiscales 2019 y 2024, en todos los Departamentos, agencias y áreas del gobierno federal, además del Poder Legislativo y el Poder Judicial, y concluye que el déficit federal fue de 1,830 billones de dólares en 2024, un 85.9% más que en 2019 (984 billones de dólares). Este déficit es el resultado de que, entre 2019 y 2024, los ingresos aumentaron el 42%, pero los gastos se incrementaron casi un 52% (pasaron de 4,446 billones de dólares a 6,746 billones de dólares). DOGE también compara -entre ambos años- todas las fuentes de ingreso del estado, con detalles de los impuestos individuales y de las empresas, del seguro social, impuestos especiales, impuestos sobre bienes y donaciones, derechos arancelarios y otros ingresos: la conclusión es que -en 2019- los ingresos fueron 3,463 billones de dólares y -en 2024- se recaudó un total de 4,918 billones (42% más).

En el apartado Fuerza laboral, DOGE propone “rastrear el dinero de sus impuestos a través de la burocracia” y despliega una radiografía de los empleados del gobierno de Estados Unidos: hay 2,252,162 empleados de plantilla y 16,436 en “oficinas subordinadas”, el total de salarios alcanza los 211.3 billones, el promedio de antigüedad laboral es de 10 años de trabajo (se puede consultar según franjas de edades), el promedio salarial es de 93,828 dólares anuales (se puede consultar el número de empleados según salarios) y la edad promedio es de 47 años (también figura el detalle de cantidad de empleados por franjas de edad). El mismo detalle estadístico se aplica a 34 agencias a nivel de gabinete y a 225 agencias independientes diferenciadas según grandes, medianas y pequeñas.

Finalmente, en el ítem Regulaciones DOGE compara desde 2010 hasta 2024 el número de regulaciones dictadas por “burócratas no electos” (así los define) y de leyes aprobadas por el Congreso, con una amplia diferencia a favor de las primeras: en 2024 hubo 3,250 regulaciones y solo 176 leyes. Este contraste es señalado bajo el título “índice de inconstitucionalidad”. Además, DOGE detalla las regulaciones federales en cada agencia gubernamental.

El propósito de DOGE es reducir el tamaño del Estado y mejorar su gestión. Esta reducción del gasto público permitiría, entre otros efectos, recortar impuestos, una propuesta económica mencionada por Trump ya en la campaña electoral y ratificada en anuncios desde el 20 de enero. Desde el punto de vista de la teoría económica, la reducción de impuestos otorga más recursos a los individuos y empresas del sector privado, que a su vez genera un impacto favorable en la creación de empleos y, por lo tanto, en la economía.

DOGE es dirigido por Elon Musk, propietario de X (exTwitter), Tesla y Space X. En una sesión de preguntas y respuestas en la Casa Blanca junto a Trump el 11 de febrero, Musk cuestionó a la burocracia federal y señaló que DOGE forma parte de “una reforma del gobierno” que el electorado estadounidense votó en noviembre de 2024. Según la radio pública NPR, Musk no recibe pago por su trabajo en DOGE. Durante la campaña electoral 2024, DOGE también había sido presentado e impulsado por el empresario de biotecnología Vivek Ramaswamy, quien sin embargo dio un paso al costado al asumir Trump porque será candidato a gobernador en Ohio.
La misma orden ejecutiva del 20 de enero establece que DOGE tendrá una vigencia de 18 meses, hasta el 4 de julio de 2026, día en que Estados Unidos celebrará sus 250 años. La finalización de este plazo, dice la norma, “no se interpretará en el sentido de que implica la terminación, atenuación o modificación de cualquier otra autoridad o disposición de esta orden”.
Según la orden ejecutiva, cada agencia del gobierno estadounidense “deberá establecer” un “Equipo DOGE de al menos cuatro empleados, que pueden incluir empleados gubernamentales especiales, contratados o asignados”. “Cada equipo DOGE normalmente incluirá un líder de equipo, un ingeniero, un especialista en recursos humanos y un abogado”, indica el documento presidencial. Aunque poco se conoce acerca de la estructura de DOGE, la mayoría de sus integrantes son jóvenes ingenieros de software.

En cuanto a la obtención de datos, la orden ejecutiva señala que DOGE promoverá “la interoperabilidad entre las redes y sistemas de las agencias” del gobierno federal, además de “garantizar la integridad de los datos y facilitar la recopilación y sincronización responsable” de los mismos. Críticos de DOGE cuestionan su facultad para acceder a datos de las agencias gubernamentales y de los ciudadanos; también hubo críticas a DOGE por solicitar acceso a archivos, bases de datos y sistemas informáticos. La orden ejecutiva del 20 de enero, sin embargo, afirma que “los jefes de agencia deberán tomar todas las medidas necesarias” para que DOGE (mencionado como Servicio Digital de Estados Unidos o USDS) “tenga acceso completo y rápido a todos los registros, sistemas de software y sistemas de tecnologías de la información no clasificados de la agencia”. Además, indica que “USDS deberá cumplir con rigurosos estándares de protección de datos”.
Senadores demócratas de la Comisión de Inteligencia del Senado enviaron a la Casa Blanca un pedido de informes en relación con este tema, con dudas sobre la seguridad nacional y la privacidad personal. “Musk y su equipo han obtenido acceso a sistemas informáticos que, según los senadores, contienen información médica y financiera sobre millones de estadounidenses que podría ser delicada, así como información sobre nóminas federales, documentos secretos, información de socios de inteligencia extranjeros y las identidades de agentes encubiertos y fuentes de inteligencia”, señala AP.
Desde que asumió Trump, el 20 de enero, DOGE ha despedido o suspendido a empleados públicos federales; las autoridades también constataron que, en muchos casos, empleados federales no asistían en forma presencial a sus puestos de trabajo.
También DOGE ha denunciado millonarios gastos en varios países por parte de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), que será cerrada, según se anunció. DOGE cuestiona además gastos millonarios relacionados con las políticas conocidas como DEI (“Diversidad, Equidad e Inclusión”).

DOGE es un área novedosa en la estructura del gobierno federal estadounidense, con escasos antecedentes históricos en Estados Unidos. Daniel Arias Alfonzo detalla los antecedentes de DOGE en la historia de Estados Unidos: el Comité de Métodos Gubernamentales de 1905 (incorporó a la administración pública métodos empresariales de la Revolución industrial en desarrollo), la Encuesta del Sector Privado sobre Control de Costos de 1982 (planteaba mejorar la recaudación fiscal, controlar la deuda pública y mejorar el uso de recursos en la administración pública) y la Alianza Nacional para Reinventar el Gobierno de 1993 (su objetivo era digitalizar la burocracia para mejorar sus resultados). “La diferencia fundamental con las comisiones del pasado es la determinación de reducir las 438 agencias existentes a unas 100, lo que reduciría en 77% la cantidad de entes administrativos existentes y haría infinitamente más fácil la labor gubernamental de planificación, dirección y rendición de cuentas, tanto para el gobierno como para el público en general, que tendrían una idea infinitamente más clara del destino de sus impuestos federales, creando un efecto cascada, que sería reproducido por gobiernos estatales y locales”, señala el autor.
A nivel internacional, un antecedente de DOGE es, en Argentina, el actual Ministerio de Desregulación del gobierno de Javier Milei, quien ha hablado del tema con Musk en diversas oportunidades y a quien, la semana pasada, le “regaló” una motosierra, símbolo de marketing político en Argentina que representa el recorte del gasto público y la desregulación estatal.

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