“Más coraje que miedo”: la red de respuesta rápida que suena en Tucson cuando llega ICE

Getting your Trinity Audio player ready...
María Eugenia Carrasco (centro) e Isabel García (derecha), llevan más de 20 años luchando por los derechos de los inmigrantes. Crédito: Paula Díaz.

Tucson, Arizona. – “Hagan ruido, toquen las bocinas, prendan las alarmas”, así piden en Tucson alertar de la presencia de las autoridades migratorias o ICE. Es un llamado que se repite en barrios, estacionamientos y mercados, donde la comunidad intenta protegerse unos a otros ante los operativos de inmigración que se han intensificado en los últimos días en esta ciudad.

Isabel García y María Eugenia Carrasco llevan más de dos décadas protegiendo a los inmigrantes. Son reconocidas en el sur de Arizona por su activismo y su presencia constante en vigilias y protestas en defensa de los derechos humanos. Ambas coinciden en que, en todos estos años, nunca habían visto una situación como la actual.


El teléfono que no deja de sonar

A las seis de la mañana ya suena el teléfono de Maru. No es una alarma. Son llamadas de gente que va camino al trabajo y se topa con agentes de inmigración en las calles del sur, del norte, del este de Tucson. A veces son ocho llamadas. A veces cuatro. Ese día fueron más de veinte antes de las diez de la mañana, dijo en entrevista con Conecta Arizona este miércoles.

“Los paran temprano, cuando van a trabajar. Por eso es a esa hora”, explica Maru, voluntaria con más de 23 años en la defensa de derechos humanos. Empezó en 2002, cuando todavía era estudiante en Pima Community College y cumplía unas 600 horas de prácticas. Una práctica que se convirtió en su motor de vida.

Desde entonces ha visto de todo: la Proposición 200, la SB1070, las protestas contra Arpaio. Pero asegura que nada se compara con lo que vive hoy.

“Yo nunca había visto esto. La gente llama llorando, asustada. Algunos ni se atreven a hablar directamente; le dicen a un familiar que llame por ellos”, relató. Muchas llamadas se cortan porque no hay suficiente gente para contestar. A veces suenan hasta de madrugada, pero ella silencia el teléfono. “Si contesto, ya no duermo”. Si no contesta ella, la llamada rebota con otro voluntario.

La mayoría de los reportes son de detenciones de ICE mientras la gente maneja rumbo al trabajo. Otras veces es en supermercados, tiendas o estacionamientos. “Cuando llegamos, muchas veces ya se fueron. No les gusta que los filmen. Si sacas el teléfono, se van rápido”, dijo.

Una de las historias que más la marcó ocurrió el domingo pasado por la mañana, a las afueras del Super, en la sexta avenida. Dos hombres salieron corriendo al ver a los agentes y por eso los detuvieron.

Por eso insiste tanto en un mensaje: no correr. “Cuando corres, te golpean más. Se enojan más. Te va peor”, sostuvo.


Más coraje que miedo

Ellos han encontrado una manera de protegerse: haciendo ruido: tocar el claxon, usar silbatos, golpear cacerolas, gritar para alertar a los vecinos. “Que la gente sepa que ahí está pasando algo”.

Inspirados por lo que ocurrió en Minneapolis —donde vecinos hicieron sonar las alarmas de los carros hasta que los agentes se fueron—, la red de respuesta rápida en Tucson se está organizando para repartir casi 2.000 silbatos y tarjetas con información de derechos. El número de respuesta rápida es 520-221-4077.

“Queremos que la gente tenga un plan. Que sepa qué hacer si llegan: cómo actuar, a quién llamar, cómo documentar”, explicó.

No solo llama gente sin papeles. También ciudadanos. Residentes. Personas con papeles que ya no salen de su casa. “Somos morenos, hablamos con acento. Aunque tengas ciudadanía, tienes miedo”, afirmó Maru. “Hay gente que ya no sale para no meterse en problemas”.

Ella misma no está libre de ese temor. Habla de desnaturalizaciones, de agentes sin entrenamiento, de racismo. “¿Cómo entrenas a una persona racista?”, pregunta. “Ellos ya nos ven como criminales”.

Aun así, no se detiene.

“Una muchacha me preguntó: ‘¿No tienes miedo?’ Le dije: tengo más coraje que miedo. Me duele lo que le están haciendo a la gente, cómo los golpean, cómo los arrastran. Ese coraje es lo que me saca a la calle”, recalcó.

Ese coraje es también lo que hace que el teléfono de Maria Eugenia Carrasco no deje de sonar. Que personas que nunca habían participado ahora pregunten: “¿Cómo ayudo? ¿Cuándo es el próximo entrenamiento?”. Muchos de ellos estadounidenses. De eso Conecta Arizona fue testigo en la vigilia que realizó la organización para honrar la memoria de Rene Good, el jueves pasado.

“Queremos que sepan que no están solos”, dijo. “Somos más de 200 personas ahorita. La gente está despertando”.

Y mientras haya llamadas, mientras alguien marque para decir “ICE está aquí”, Maru seguirá contestando. No por falta de miedo. Sino, como ella misma dice, por exceso de coraje.

Voluntarios de la organización Derechos Humanos en Tucson reparten estas tarjetas para que los migrantes o sus familias puedan comunicarse con el equipo de respuesta rápida y recibir apoyo en caso de una detención.
Crédito: Derechos Humanos Tucson.

Isabel García: una vida de activismo que vuelve a encenderse frente a los operativos de ICE

Isabel García, es una reconocida activista de derechos humanos en Tucson, ella recordó que desde hace décadas han luchado para honrar a personas que han muerto en temas relacionados con migración y violencia fronteriza. “Desde 1980 nos reunimos para recordar a quienes murieron en el desierto, y desde el año 2000 nos reunimos cada semana para no olvidar a esas personas ni a sus familias”, así lo expresó durante la vigilia por Rene Good en el Tiradito. Afirmó que estos encuentros también sirven para señalar lo que llamó “nuestra atrocidad, que es nuestro propio gobierno federal”.

García dijo a Conecta Arizona que la situación actual es consecuencia directa de años de políticas que criminalizan a los migrantes, pese a su aporte al país. “Todas las violaciones contra los migrantes son violaciones contra nosotros”, afirmó. Recordó que estudios previos a las elecciones de 2024 señalaron que la economía estadounidense era la más fuerte del mundo “principalmente gracias a la fuerza laboral indocumentada”. Sin embargo, dijo, “en vez de agradecerles por la comida, por la ropa y por las casas que nos dan, los estamos castigando”.

Al referirse a la muerte de Renee Nicole Good y a otros casos recientes de violencia vinculada a operativos migratorios, dijo que estos hechos deben ser un llamado a la acción colectiva. “La muerte de esta mujer debe impulsarnos a actuar. No podemos decir que no es nuestra responsabilidad; nuestra gente votó por esto. Entonces, ¿qué vamos a hacer al respecto?”, cuestionó.

Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.

Plumas invitadas de Conecta Arizona

Autor(a)

Paula Díaz es una periodista con más de 20 años de experiencia, especializada en inmigración, derechos humanos y justicia social en Estados Unidos, enfocándose en las comunidades latinoamericanas. A lo largo de su carrera, ha documentado numerosas historias de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos en la frontera sur de EE.UU., brindando una mirada profunda a los desafíos que enfrentan los migrantes. Su trabajo de investigación resalta problemas urgentes en la migración y ha dado lugar a iniciativas como su sitio web Migrantesdesaparecidos.com.

Ha trabajado en importantes medios de comunicación como Voice of America, donde cubrió la Casa Blanca y el Congreso, y en Univision-Arizona como Gerente de Contenidos Digitales. También ha colaborado con Telemundo, EFEy otros medios en EE.UU. y América Latina. Inició su carrera en EE.UU. como reportera para la edición en español de Los Angeles Times y ha sido corresponsal de El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica en El Salvador. Nacida en Colombia, emigró a Los Ángeles en 2001 y posee una licenciatura en periodismo de la Universidad Autónoma de Cali, además de una maestría en Periodismo Bilingüe de la Universidad de Arizona.

Comentarios (0)

No hay comentarios en esta publicación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA. Se aplican la Política de privacidad y los Términos del servicio de Google.