Sonora tiene la ‘ley mesabancos en espera’ para que las infancias puedan estudiar sin importar su estatus migratorio
El Seminario Niñez Migrante se fundó en esta entidad en el año 2007, desde entonces se han realizado investigaciones y trabajos relacionados con las observaciones consignadas, señaló la doctora Gloria Ciria Valdez Gardea

Desde Hermosillo, Sonora, en La hora del cafecito Whatsappero de Conecta Arizona, nos acompañó la doctora Gloria Ciria Valdez Gardea, quien es profesora-investigadora de El Colegio de Sonora y fundadora del Seminario Niñez Migrante.
Sobre el seminario, la invitada compartió que surgió en el año 2007, “a raíz de que estuvimos observando en El Colegio de Sonora, el tránsito, el retorno y cada vez más la presencia de niñas, niños y adolescentes migrantes acompañados o no acompañados”.
Aclaró que cuando se dice “no acompañados”, no es porque los menores vengan solos, sino porque no vienen acompañados de papá, mamá o tutor legal. Fue así como se decidió abrir un espacio académico para intercambiar experiencias con colegas regionales, nacionales e internacionales, respecto a la presencia, tránsito, retorno y estadía de esta población, procedente de Estados Unidos y de otros países, incluyendo los no hispanos.

Es un orgullo decir que El Colegio de Sonora, desde entonces, abrió la puerta a este importante fenómeno y proceso migratorio que involucra a los actores más vulnerables y a los actores que sufren riesgos y que -por su condición física-, hablo de edad, de su etapa de niñez o adolescencia, pueden ser más proclives a caer en situaciones que ponen en riesgo hasta su vida.

Gloria Ciria compartió además que ella radicó 14 años en Estados Unidos, entre Tucson, Arizona y San José California; en este país estudió una maestría y un doctorado; al regresar a México, a Sonora, se abrió una plaza en el Colegio de Sonora, misma que concursó y obtuvo.
“En el 2007 abrimos el seminario Niñez Migrante, ante esa participación que tenían, que tienen todavía niñas, niños y adolescentes migrantes por Sonora. Una de las situaciones que más empezamos a visibilizar y empezamos a comentar entre los colegas fue que especialmente niños, niñas y adolescentes procedentes de Estados Unidos que llegaron a Sonora debido a la política anti inmigrante estadounidense, (la ley SB 1070 en Arizona), tenían dificultades para entrar a la escuela”.
Agregó: “Muchos de estos niños nacidos en Estados Unidos, o muchos de estos niños y adolescentes llevados desde muy chiquitos a Estados Unidos, cuyo primer idioma era el inglés, no conocían Sonora; entonces, llegaban acá y una de las principales dificultades era entrar a la escuela. Les pedían CURP -su cédula de registro poblacional-, que no traían, les pedían alguna boleta que, a veces no traían”.
También observaron las dificultades en procesos administrativos para inscribirlos en escuelas, así como situaciones para socializar, procesos de enseñanza-aprendizaje para estudiantes de un sistema escolar diferente, con horarios, dinámicas y culturas distintos.
Mientras que, en escuelas de Arizona los niños pueden sentarse a leer en el suelo, en Sonora tienen que llevar uniforme, comprar comida en la cooperativa con dinero, con horarios distintos y un sinfín de acciones que complicaban el proceso educativo de los niños transitando por Sonora, especialmente los de Centro y Sudamérica. Todo eso dio origen al Seminario Niñez Migrante.
La reflexión colectiva de los investigadores dio paso a la creación de un programa de asesorías escolares gratuitas semanales en albergues de Hermosillo; un programa de capacitación para profesores activos o estudiantes de la Escuela Normal y una línea de acción multicultural.
Con estas tres acciones dieron acompañamiento a padres o tutores de infantes para que se educaran en Sonora.
Acompañamos a mamás de Guatemala, de El Salvador, de Cuba y de Venezuela a las escuelas.
Fueron a las escuelas y hacían ver a las autoridades educativas que no tenían papeles porque se les perdieron cruzando la selva del Darién y, sobre todo, recordándoles que el Artículo Tercero de la Constitución Política de México, firmado a nivel internacional da derecho a toda niña, niño o adolescente a estudiar, independientemente de su condición migratoria.
El siguiente paso fue tomar un curso, capacitar al equipo del Seminario Niñez Migrante y escribir, en 2022, la iniciativa llamada Mesabancos en espera, para dar derecho a la educación a la niñez migrante. Misma que sometieron al Congreso del Estado de Sonora y se aprobó en 2023.
A la Ley Estatal de Educación del Estado de Sonora se le agregó un párrafo en el que señala que todo niño, niña o adolescente en tránsito o retorno, tiene derecho de ingresar a la escuela de educación básica o media superior.
Nuestros esfuerzos de 17 años se concretizaron en esta iniciativa. Ya es una ley, no es un papel hueco. Digamos que, si en alguna ocasión un niño o niña no es aceptado, se puede amparar.
Cuántos procesos migratorios hay y cuáles son
La doctora Valdez Gardea explicó que hay diferentes tipos de procesos migratorios en Sonora, mismos que -en ocasiones- las autoridades y académicos tienden a confundir.
La migración interna consiste en que personas de otros estados vengan a trabajar al sector agrícola o a las maquiladoras; también pueden llegar desplazados por el crimen organizado.
Otro tipo de migración es el de personas de todas las edades, procedentes de todos los continentes, que transitan por Sonora para llegar a la frontera con Estados Unidos y solicitar asilo o refugio. Además de los migrantes de cualquier nacionalidad que llegan por la frontera sur y deciden solicitar refugio o asilo en México.
Además, hay migrantes que no pudieron continuar con su recorrido hacia la frontera norte y que no pueden regresar a sus lugares de origen, mismos que van quedándose a pernoctar en Sonora y en muchas partes de México, sin pasar por ningún trámite administrativo. A esto, se le puede llamar “atrapamiento”, según algunos autores, comentó la investigadora.
También están los niños que nacieron y vivieron en Estados Unidos, o que fueron llevados desde muy pequeños y que regresan a Sonora por diversos motivos, que van desde la deportación, hasta la muerte de algún familiar o porque sus familias ya están cansadas del estrés que viven en el país vecino.
Otros niños y adolescentes migrantes que se tienen identificados son los que han sido repatriados y que son acogidos por el programa Camino a Casa, del gobierno mexicano y que están en comunidades fronterizas, como Nogales, Sonora. Además de las infancias de circuito, que viven en Nogales, Sonora y cruzan a Arizona todos los días.
Con todos ellos trabaja el Seminario Niñez Migrante, en el que labora la doctora Valdez Gardea. Anunció, además que, en el mes de agosto, en Nogales, Arizona trabajarán en un centro comunitario para niñas, niños y adolescentes; quieren llevar el programa de asesorías escolares, con taller de lectura, de robótica y de realidad aumentada.
En el cafecito Whatsappero, la invitada convocó a maestros e interesados que se encuentren en Arizona a acercarse para interactuar y compartir ideas que puedan sumar a las infancias migrantes. Dijo también que han trabajado con estudiantes de maestría y doctorado quienes han realizado tesis sobre algunos de estos aspectos.
Señaló además que se buscará empatar la ley Mesabancos en espera, de Sonora con normas de registro y certificación de la Secretaría de Educación Pública en México.

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Plumas invitadas de Conecta Arizona
