8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer: reivindicaciones, logros y desafíos, y la reflexión de mujeres del equipo de Conecta Arizona

El Día Internacional de la Mujer, que se celebra hoy, recuerda las reivindicaciones de la mujer a través de la historia y celebra sus logros y contribuciones del pasado y el presente. En Estados Unidos, las mujeres hispanas expresan las tradiciones y valores de los países de sus antepasados y como estadounidenses, con impacto en la cultura, la economía, la política y la vida en la comunidad.

Mujeres del equipo de Conecta Arizona reflexionaron sobre la conmemoración y celebración de este 8 de Marzo. Maritza Félix, nuestra directora y fundadora, respondió las siguientes preguntas:
¿Qué significa el Día de la Mujer para ti y cómo lo vives?
“El Día de la Mujer es un recordatorio a veces incómodo de todo lo que nos sigue faltando y un reconocimiento a lo que hemos ganado, muchas veces solas y a contracorriente. No lo celebro con flores, lo vivo trabajando: contando historias de mujeres a las que casi nunca les ponen micrófono, abriendo espacios para hablar de lo que duele y de lo que cansa, y compartiendo información que puede salvarnos la vida o, al menos, hacernos sentir menos solas. Ese día escucho más, abrazo más y me pregunto a quién no estamos viendo, quién se está quedando atrás y cómo podemos llevarla con nosotras”.
¿Qué lectura haces del 8 de Marzo en cuanto a derechos y reivindicaciones de la mujer?
“El 8 de marzo nació de mujeres hartas de ganar menos, de trabajar más y de que les costara la vida alzar la voz. No empezó en una oficina de organismos internacionales, empezó en fábricas y en calles llenas de humo, con mujeres reclamando pan, trabajo y dignidad. Por eso me molesta cuando se usa esta fecha como una campaña publicitaria y se olvida que detrás del ‘día’ hay cuerpos, huelgas, cárcel y duelo. El 8 de marzo es también una ventana: ese día el mundo, aunque sea de reojo, mira los pendientes que traemos arrastrando desde hace décadas. Ahí se ponen sobre la mesa la brecha salarial, la violencia, los cuidados que no se pagan, los techos de cristal y los muchos desafíos que hemos heredado y los que hemos descubierto. Y, aun así, en medio de toda esa deuda histórica, el 8 de marzo también es un espejo donde se refleja la belleza de lo que hemos construido juntas: la fuerza de las que marchan, la terquedad de las que no se rinden, la ternura con la que nos cuidamos entre nosotras. Ese día celebro la belleza de ver a las mujeres ocupando espacios que antes nos negaban, levantando la voz con acento propio y recordándole al mundo que no solo exigimos derechos: también estamos aquí para vivirlos, disfrutarlos y abrirle camino a las que vienen detrás”.
En referencia a la situación de la mujer hispana en Estados Unidos, ¿cuál es tu lectura sobre su presente, sus desafíos, logros, reivindicaciones, etc?
“La mujer hispana en Estados Unidos sostiene silenciosamente muchas de las piezas que hacen que este país funcione, pero pocas veces se le reconoce en la misma medida. Está en los campos, en las cocinas, en los hospitales, en las escuelas, en las casas que limpia y en los hogares que cuida, mientras mantiene la mirada y el corazón puestos también en la familia que quedó lejos. Lo hace muchas veces con inglés limitado, con trámites migratorios inciertos, con jornadas largas y con el miedo constante de que una decisión ajena le cambie la vida de un día para otro. Al mismo tiempo, su historia no se queda solo en el sacrificio. Hay mujeres hispanas abriendo negocios, liderando organizaciones, terminando carreras, participando en política local, acompañando a otras en tribunales, escuelas y Consulados. Luchan por igualdad salarial, por acceso a salud y educación, por una reforma migratoria justa y por vivir sin violencia. Para mí, la mujer hispana vive en una tensión permanente: es esencial para la economía, para la vida comunitaria y para el tejido familiar, pero el sistema todavía la trata como si fuera prescindible o invisible. Sin embargo, en medio de esa injusticia también hay una belleza profunda: la capacidad de seguir creando redes, de nombrar lo que duele, de celebrar los pequeños logros y de abrir camino para las que vienen detrás. Esa mezcla de resistencia, ternura y dignidad es, para mí, el verdadero rostro de nuestro presente”.



Desde México, al otro lado de la frontera, nuestra corresponsal en Sonora, Judith León, también reflexionó sobre el Día de la Mujer y respondió las siguientes preguntas:
¿Qué significa el Día de la Mujer para ti y cómo lo vives?
“Para mí es una jornada de conmemoración, de reflexión y de análisis sobre las luchas y los logros de las mujeres en mi comunidad, en mi profesión y en el espacio donde desarrollo mi vida cotidiana. Principalmente de reflexión sobre mi situación como mujer en la sociedad a la que pertenezco: mis oportunidades laborales, espacios de expresión, situaciones de violencia que he vivido y cómo las he manejado y, si he recibido apoyo, de parte de quién y cómo ha sido. Así como mi aportación a las mujeres que están cerca de mí. A veces, comentar que el 8M no es para celebrar que podemos pintarnos las uñas o usar pestañas postizas o extensiones, o que podemos dar vida, es una contribución a quienes no están informadas o informados”.
¿Qué lectura haces del 8 de Marzo en cuanto a derechos y reivindicaciones de la mujer?
“Seguimos en pañales en este tema, sigue trabajándose para ganar y hacer valer los derechos, pero también hay una renuencia judicial y cultural para que podamos reconocerlos. Quizás ahora es más notorio el papel de la mujer en la sociedad; estamos aprendiendo a cambiar términos, a dejar de usar expresiones que teníamos normalizadas y de desconocer actitudes y acciones que también eran parte de la vida cotidiana. En esta labor hay que reconocer la participación de mujeres de todas las edades, quienes, por lo que han vivido, visto o estudiado se esfuerzan porque cambiemos ‘el chip’ de nuestras vidas en el día a día”.
En referencia a la situación de la mujer hispana en Estados Unidos, ¿cuál es tu lectura sobre su presente, sus desafíos, logros, reivindicaciones, etc?
“Creo que todas las mujeres enfrentamos desafíos y tenemos logros, independientemente del país en el que estemos. Todas nos esforzamos y trabajamos por el reconocimiento propio, el público, el social”.





Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.
Plumas invitadas de Conecta Arizona