En Arizona, el programa de reciclaje de agua de Scottsdale enfrenta rechazo en año electoral

Por Wufei Yu, Associated Press.
SCOTTSDALE, Arizona (AP) — Un suburbio de Phoenix descartó un plan para enviar agua reciclada —proveniente de inodoros y otras fuentes— directamente a los grifos de los residentes, después de que candidatos políticos hicieran afirmaciones infundadas de que se trataba de “agua con excremento” contaminada.
La próspera ciudad de Scottsdale utiliza principalmente agua purificada derivada de las aguas residuales municipales para recargar acuíferos, los cuales pueden aprovecharse cuando otras fuentes escasean. Sin embargo, en junio, ante las crecientes críticas, el Concejo municipal sustituyó la financiación del programa de reciclaje y otros proyectos hídricos por una partida genérica de 100 millones de dólares destinada a nuevas fuentes y suministros de agua.
El programa de reciclaje se ha convertido en un tema divisivo en la contienda electoral de noviembre, donde tres candidatos compiten por dos escaños en el Concejo. Un candidato apoya la incorporación de aguas residuales purificadas al suministro de agua potable. Por otro lado, un exlegislador estatal republicano y un concejal conservador en ejercicio se muestran escépticos y han cuestionado tanto la seguridad como el costo de cumplir con las nuevas normativas estatales.
La ciudad sostiene que las afirmaciones de los candidatos —que hablan de llevar el agua “del inodoro al grifo” o de “agua con excremento” no probada— restan valor a la ciencia que respalda el programa de tratamiento. Menos del 1% de las aguas residuales de la ciudad proviene de inodoros, señalaron los funcionarios del sector hídrico.
La modificación presupuestaria frustró un plan para incorporar directamente al suministro de Scottsdale —para el año 2027— aguas residuales purificadas que superan los estándares federales de calidad del agua potable.
Algunos expertos y residentes opinan que este cambio presupuestario —sumado a una mayoría en el Concejo que ve con malos ojos la reutilización de aguas residuales— podría debilitar la resiliencia de la ciudad en un momento en que el Oeste atraviesa una sequía y las ciudades enfrentan recortes significativos en el suministro proveniente del río Colorado.

La amenaza de escasez obliga a las ciudades a adaptarse
Scottsdale fue pionera en implementar un sistema de reciclaje de aguas residuales en 1998. La planta de reciclaje de la ciudad tiene capacidad para abastecer a 60,000 hogares.
Esa experiencia resulta vital para los funcionarios del agua en otras partes de Arizona que buscan replicar el modelo en al menos cuatro instalaciones más.
“Es fundamental proteger y reutilizar el agua en el Suroeste”, afirmó Bryan Cassens, subdirector senior de Scottsdale Water, la entidad que gestiona el programa de reciclaje. “Aquí ya lo sabemos todo; llevamos 28 años haciéndolo”.
Esta ciudad de 250,000 habitantes obtiene el 70% de su agua del río Colorado, una proporción mayor que la de cualquier otra ciudad de igual o mayor tamaño en Arizona y California.
Los empleados de Scottsdale Water afirmaron que esa dependencia, sumada a décadas de crecimiento demográfico, los impulsó a adoptar el reciclaje de agua como medida de defensa ante la sequía. Todas las aguas residuales se someten a procesos intensivos de tratamiento, tales como ultrafiltración, ósmosis inversa y fotólisis ultravioleta, según informaron las autoridades.
Parte del agua se vendió a fábricas de cerveza para su elaboración. Unas 7,500 personas probaron el agua tras visitas a las instalaciones y otros eventos, pero ningún residente la recibió a través de los grifos de sus hogares.
Ante el estancamiento de la ampliación del programa, los funcionarios de Scottsdale Water indicaron que estarán listos para presentar diversas opciones al Concejo municipal en octubre.

La reutilización del agua enfrenta incertidumbres
La exlegisladora estatal Michelle Ugenti-Rita, quien aspira a un puesto en el Concejo municipal, ha sido la opositora más abierta al programa de purificación avanzada de agua.
Ella y el actor Rob Schneider mostraron un vaso de agua cristalina y otro de líquido marrón en un anuncio de campaña emitido en mayo, en el que acusaban a sus rivales de pretender que los residentes de Scottsdale bebieran aguas residuales; acusación que sus oponentes negaron.
Un mes después, el Concejo aprobó una modificación presupuestaria de 100 millones de dólares.
El concejal en ejercicio Barry Graham calificó el programa de costoso y lo describió como una reacción exagerada y “alarmista” ante la sequía.
Asimismo, funcionarios de los servicios de agua de Scottsdale, Phoenix y Tucson señalaron que ciertos requisitos estatales nuevos —relativos a la mezcla de agua purificada con el suministro de agua potable, como el seguimiento de sustancias químicas y contaminantes no regulados a nivel federal— elevan los costos innecesariamente.
El Departamento de Calidad Ambiental de Arizona está facilitando el cumplimiento de las nuevas normas, aunque el proceso no concluirá hasta principios de 2027, según indicó Randall Matas, director de la División de Calidad del Agua de dicho departamento.
A pesar de los debates, Cassens afirmó que la instalación funciona con normalidad.
Ugenti-Rita no respondió a las reiteradas solicitudes de comentarios de The Associated Press.
Graham señaló que la purificación avanzada del agua sería un último recurso en caso de crisis hídrica, no ahora. “No puedo asumir simplemente que todos los visitantes y residentes confiarán en los expertos o siquiera los escucharán”, dijo Graham.

La mitad de los votantes de Arizona se preocupa por el agua
Las críticas en Scottsdale surgen en un momento en que dos indicadores clave de la salud del río Colorado —el lago Mead y el lago Powell— alcanzaron mínimos históricos este verano.
Una propuesta federal para el río Colorado contempla recortes conjuntos de agua para Arizona, California y Nevada que podrían abastecer a más de 25 millones de personas al año hasta 2036.
“No es realmente el momento de empezar a ser selectivos”, dijo Cynthia Campbell, exasesora de gestión de recursos hídricos de Phoenix. “¿De verdad van a jugar a la política con lo único que hace posible vivir en el desierto?”
Desde el año pasado, la Oficina de Recuperación de EE. UU. (Bureau of Reclamation) se ha comprometido a invertir más de 300 millones de dólares en proyectos de purificación avanzada de agua en el árido Oeste.
En Arizona, poco más de la mitad de los votantes en las elecciones de mitad de mandato de 2022 se declararon “muy” o “algo” confiados en que el estado tendría suficiente agua en los próximos 10 años, según AP VoteCast, que encuestó a más de 3,000 votantes de Arizona. La otra mitad, el 47%, dijo no tener “mucha” o “ninguna” confianza.
Las comunidades no deberían abandonar las inversiones a largo plazo en salud pública y sostenibilidad en favor de beneficios a corto plazo, afirmó Ben Grumbles, director ejecutivo del Environmental Council of the States (Consejo Ambiental de los Estados), un grupo apartidista de líderes de agencias ambientales estatales y locales. “Puede resultar frustrante ver a políticos buscando ganar puntos fáciles y rápidos”, dijo Grumbles. “Espero que, con el tiempo, los hechos se impongan”.

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La periodista de Associated Press Amelia Thomson-DeVeaux, desde Washington D.C., contribuyó a este artículo.

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