En esta temporada cuídate del frío y de las intoxicaciones por monóxido de carbono

Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas, una de las medidas para hacer acogedores y habitables algunos espacios en viviendas y sitios de descanso y pernocta es la utilización de calefactores de ambiente. Sin embargo, ciertos artículos para calentar habitaciones pueden ser peligrosos para la salud por el monóxido de carbono que despiden. Es por ello que debe procurarse que haya buena ventilación o apagarlos, antes de dormir.
En días pasados, Conecta Arizona dio cuenta de la intoxicación que sufrieron algunas personas en un hotel de Nogales, Sonora, por problemas con el sistema de calefacción. Aunque la situación no tuvo graves consecuencias, es importante que conozcamos cómo cuidarnos.
En algunos hogares, principalmente donde la temperatura baja de manera extrema, es común el uso de calentadores, anafres, estufas de leña y fogatas. Todos los anteriores requieren ser encendidos con responsabilidad y cuidados, cuando están en interiores.

La Secretaría de Salud de Sonora ha advertido que estos artefactos emiten monóxido de carbono, que es “un gas residual que, al liberarse, afecta las vías respiratorias y puede ocasiones intoxicaciones graves y la muerte”. Por tal motivo se requiere supervisión constante y, de preferencia, que sean apagados antes de dormir.
En el caso de los calentadores alimentados con gas, estos también pueden ocasionar intoxicaciones, por lo que es recomendable que quede una ventana abierta del espacio que se calienta para que circule el aire.
Con los calentadores eléctricos también es importante poner atención en los cables de los mismos, al igual que a las resistencias con que funcionan y a las rejas de protección que tienen. Si se detecta que varía la temperatura o si emite humo, el llamado es apagarlos y desconectarlos. Así como también, ventilar el espacio en el que se tiene.
Algunos de los síntomas de intoxicación pueden ser dolor de cabeza, mareos, náuseas y/o vómito, confusión, dolor de pecho y sueño pesado o repentino. Lo recomendable es acudir a los servicios de urgencia para ser valorado y tener un tratamiento médico oportuno.
El monóxido de carbono es un gas sin olor ni color producido por la combustión de carbón, gasolina, petróleo o madera, que puede estar también en estufas y en los motores de los autos.
Para preservar tu salud e integridad, se recomienda no dejarlos encendidos por periodos prolongados, menos si no hay ventilación; incluso, los autos no deben estar encendidos mientras están estacionados en espacios cerrados, como una cochera y otro lugar cerrado. Si estás en una casa de campaña, tampoco enciendas ningún aparato calefactor.
El sitio de Mayo Clinic explica que la intoxicación por monóxido de carbono ocurre cuando el gas se acumula en la sangre y éste reemplaza al oxígeno en los glóbulos rojos.
Advierte que la inhalación puede causar daños severos, incluso la muerte, ya que este gas afecta el cerebro y el corazón. Advierte también que la exposición prolongada puede confundir los síntomas con los de una gripe sin fiebre.

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