Tras el tiroteo en Tucson, la alcaldesa Regina Romero y Gaby Giffords impulsan acciones contra la violencia armada
A menos de una semana después del tiroteo ocurrido frente a Empire Pizza, la alcaldesa de Tucson, Regina Romero, la excongresista Gabby Giffords y autoridades locales encabezaron un foro comunitario para promover la prevención de la violencia armada. Durante el encuentro destacaron programas que, aseguran, han reducido el crimen en Tucson y llamaron a fortalecer las acciones para evitar nuevas tragedias.

Tucson, Arizona. – A menos de una semana después del tiroteo ocurrido frente a Empire Pizza, en el centro de Tucson, autoridades locales, organizaciones comunitarias y la excongresista Gabrielle “Gabby” Giffords se reunieron este viernes para enviar un mensaje de unidad y reforzar los esfuerzos de prevención de la violencia armada en la ciudad.
El conversatorio fue encabezado por la alcaldesa Regina Romero y contó con la participación de Giffords, sobreviviente de un atentado con arma de fuego ocurrido en Tucson en enero de 2011, cuando un hombre abrió fuego durante un encuentro con sus constituyentes. En ese ataque murieron seis personas y otras 13 resultaron heridas. Giffords recibió un disparo en la cabeza y sobrevivió tras una larga recuperación, aunque quedó con secuelas permanentes en el habla y la movilidad. Desde entonces se ha convertido en una de las principales defensoras del control y la prevención de la violencia armada en Estados Unidos.
Durante el evento también participaron la jefa del Departamento de Policía de Tucson, Mónica Prieto; la fiscal del condado Pima, Laura Conover; y el director de la Oficina de Prevención de la Violencia de la ciudad, Oscar Medina, quienes respondieron preguntas de residentes preocupados por la seguridad tras el tiroteo registrado el pasado fin de semana.
El foro se realizó luego del ataque ocurrido la madrugada del domingo en el área de East Congress Street y la Avenida 6, donde un hombre de 21 años presuntamente, identificado como David Leroy French, abrió fuego contra una multitud, dejando varias personas heridas. El sospechoso fue detenido por la Policía de Tucson y enfrenta 19 cargos relacionados con el tiroteo.

“No podemos escondernos”
Una de las principales preocupaciones expresadas por los asistentes fue el temor de regresar al centro de Tucson después del tiroteo del pasado fin de semana.
La alcaldesa Regina Romero reconoció esa inquietud y respondió desde su experiencia como madre de dos adolescentes. “Yo soy mamá. Tengo un hijo de 20 años y una hija de 16. Yo también les doy ese consejo: mucho cuidado. Después de las 12, nada bueno pasa. Lleguen a su casa. No tomen y manejen; todos los consejos que nuestros padres nos dieron a nosotros”, expresó.
No obstante, subrayó que la violencia no debe cambiar la forma de vida de la comunidad.
“Es importante que los padres les enseñen a sus hijos que estamos poniendo atención, pero como familia y como individuos no podemos escondernos en nuestras casas cuando pasan este tipo de tragedias. Es importante que sigamos saliendo, apoyando especialmente a los negocios locales, que sigamos pasando tiempo como comunidad. Y si vemos algo, tenemos que reportarlo”. Romero reiteró que la prevención también comienza en el hogar, con la participación activa de los padres y el acompañamiento constante de los jóvenes.
Programas que, asegura la ciudad, han reducido la violencia

La alcaldesa destacó que Tucson ha invertido durante los últimos seis años en programas enfocados en prevenir la violencia antes de que ocurra.
Entre ellos mencionó el programa VIVA, implementado en vecindarios con altos índices de criminalidad, donde —afirmó— la violencia con armas de fuego se ha reducido 85%.
Además, aseguró que durante el último año:
- el crimen en la ciudad disminuyó 19%;
- los homicidios y la violencia con armas bajaron 23%.
Romero sostuvo que estos resultados demuestran que la prevención funciona, aunque insistió en que se requieren mayores inversiones estatales y federales para ampliar estos programas.
Al abordar el caso del presunto responsable del tiroteo ocurrido el pasado fin de semana en el centro de Tucson, la alcaldesa Regina Romero señaló que las autoridades aún investigan cómo obtuvo el arma utilizada en el ataque, por lo que evitó adelantar conclusiones sobre ese aspecto de la investigación.
“De acuerdo con lo que dijo nuestra jefa de Policía, no podemos compartir cómo obtuvo el arma. Pero ese es otro ejemplo de cómo las leyes de armas en Arizona son unas de las peores para proteger a nuestra comunidad en todo el país”, declaró.
Romero explicó que será hasta que concluya la investigación cuando se pueda determinar si la legislación estatal permitió que el sospechoso tuviera acceso al arma, a pesar de contar con antecedentes penales. “Cuando sepamos cómo obtuvo esa arma, teniendo una convicción previa, vamos entonces a poder decir: así es como la obtuvo. Y son las leyes estatales que están tan débiles para proteger a nuestra comunidad”, afirmó.
La alcaldesa añadió que, de acuerdo con la información disponible, el presunto agresor es un hombre de 21 años con antecedentes penales que, aparentemente, creció en un entorno marcado por la violencia doméstica. “Desafortunadamente, parece que creció en un hogar lleno de violencia doméstica. Sus dos padres estaban en la cárcel”, dijo. Romero agregó que, según la experiencia de las autoridades y los programas de prevención de la ciudad, muchas de las personas que cometen delitos con armas de fuego tienen antecedentes de violencia dentro de sus hogares.
Policía: la violencia con armas ha disminuido, pero aún hay retos
La jefa del Departamento de Policía de Tucson, Mónica Prieto, explicó a Conecta Arizona que desde el verano de 2021 la corporación mantiene un programa de reducción de violencia en el centro de la ciudad, con una fuerte presencia de agentes durante los fines de semana para atender los hechos violentos y fortalecer la relación con comerciantes y residentes.
“Esa presencia por sí sola ayuda a reducir parte de la violencia, además de atender los problemas que se presentan y fortalecer la relación con la comunidad y los dueños de negocios”, señaló Prieto.
Prieto aseguró que la violencia con armas de fuego en Tucson ha disminuido un 20% en los últimos cinco años, aunque reconoció que el problema persiste. “Todavía tenemos tiroteos. Siento que ocurren cada fin de semana. Tenemos que hacerlo mejor y comprometernos más con nuestros jóvenes”, afirmó.
La jefa de Policía destacó que el Departamento mantiene una tasa de esclarecimiento cercana al 75% en este tipo de casos gracias a la colaboración con la comunidad, pero insistió en que la solución no puede depender únicamente de las investigaciones. “No se trata solo de reaccionar y hacer investigaciones para identificar y arrestar a las personas. Tiene que ver con prevenir cualquier tipo de delito desde el principio. Eso significa construir relaciones con los jóvenes desde edades tempranas para que sepan que los conflictos no se resuelven con un arma, sino con las palabras. Ese trabajo tiene que comenzar en casa”, expresó.
Respecto al presunto responsable del tiroteo del pasado domingo, Prieto informó que el sospechoso, de 21 años, ya había sido arrestado anteriormente por agresión agravada. “Hace un par de años lo arrestamos por agresión agravada. Presentamos un caso sólido y estaba en libertad condicional por ese delito. Era una persona legalmente impedida para poseer un arma de fuego”, indicó.
La prevención empieza con la comunidad
Oscar Medina, director de la Oficina de Prevención de la Violencia de Tucson, dirigió un mensaje especialmente a los padres de familia para mantener una comunicación constante con sus hijos, involucrar a maestros, entrenadores y otros adultos de confianza en su desarrollo, y fortalecer las relaciones entre vecinos.
“Entre más personas conozcan a nuestros hijos y sepan quiénes son, mayor será su seguridad”, señaló al explicar que una comunidad conectada puede convertirse en un factor clave para prevenir la violencia.
El llamado de Gabby Giffords
El momento más emotivo del conversatorio llegó con la participación de la excongresista Gabrielle Giffords, sobreviviente del tiroteo ocurrido en Tucson en 2011, en el que seis personas murieron y ella recibió un disparo en la cabeza que le dejó secuelas permanentes en el habla y la movilidad. Desde entonces, Giffords se ha convertido en una de las principales defensoras de la prevención de la violencia armada en Estados Unidos.
Con dificultad para hablar, consecuencia de las lesiones que sufrió hace más de 15 años, Giffords recordó que su recuperación continúa. “Mi recuperación es diaria, pero me hace más fuerte. Hoy las palabras no salen con facilidad. Todavía lucho para hablar, pero Estados Unidos necesita que todos alcemos la voz, incluso cuando tengamos que luchar para encontrar las palabras”, expresó.
La excongresista aseguró que el país enfrenta un momento decisivo para combatir la violencia armada y llamó a la ciudadanía a involucrarse en esa causa.
“También estoy en una segunda lucha: la lucha para detener la violencia armada. Estamos en una encrucijada. Podemos permitir que los tiroteos continúen o podemos actuar. Podemos proteger a nuestras familias y nuestro futuro. Podemos estar del lado correcto de la historia. Por favor, únanse a nosotros en esta lucha”, concluyó entre aplausos.

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