¡Hola, Protección Civil!

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Arte: Daniel Robles

➡️ Por Javier Esquer Peralta / Plumas Invitadas

Se dice que la seguridad es primero. Y tiene mucho sentido, ya que de eso depende nuestra salud e integridad física… y, por supuesto, emocional. A propósito, cada 1 de marzo se conmemora el “Día Internacional de Protección Civil”, y cada 19 de septiembre el “Día Nacional de Protección Civil”… Pero ¿qué es la Protección Civil? De forma simplificada se puede decir que es el conjunto de principios, normas, acciones, y procedimientos coordinados entre la sociedad y las autoridades para la prevención, mitigación y rehabilitación, relacionada con la salvaguarda de la integridad física de las personas, sus bienes y el entorno, frente a la eventualidad o presencia de un riesgo, emergencia, siniestro o desastre.

Sin embargo, todavía falta mucho por aprender; prueba de ello han sido las noticias más recientes, particularmente en la ciudad de Hermosillo. Por un lado, la explosión e incendio de la tienda Waldos, donde desafortunadamente hubo fallecidos y heridos.

En este caso el Programa Interno de Protección Civil no fue diseñado e implementado adecuadamente. Por otro lado, el incendio de Sam’s Club, donde, afortunadamente, no hubo heridos ni pérdidas humanas debido a la atención oportuna de los protocolos de prevención, pero cuyo seguimiento no ha sido del todo efectivo ya que se han desprendido aromas indeseados por los artículos perecederos descompuestos.

Esto nos lleva a reflexionar que, aun cuando, derivado de la tragedia de la Guardería ABC, se establecieron estrategias y políticas que fortalecieron los programas de Protección Civil, vemos que no ha sido suficiente.

Como ciudadanos, no debemos esperar a que las autoridades, socorristas o bomberos hagan “toda la chamba”; como ciudadanos necesitamos prepararnos muy bien, y preparar a nuestros hijos y familiares, ante cualquier posible accidente o incidente, y eso va más allá de sólo localizar salidas de emergencia en los cines.


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Implica, desde casa, tener un plan en familia para los casos en que ocurra alguna eventualidad en el hogar, en el trabajo, en la escuela, en el “mandado”, y donde quiera que estemos.

La protección civil es responsabilidad de todos, no sólo del gobierno, o de las empresas; para que sea efectiva, hay normas y procedimientos que, de implementarse de forma adecuada, permiten prevenir, eliminar o reducir los riesgos ocupacionales, ambientales y de salud y seguridad pública.

En México existen varias instancias y mecanismos de protección civil. Por ejemplo, el Centro Nacional de Prevención de Desastres, Cenapred, promueve acciones de política pública para prever, reducir y controlar el riesgo de desastres con base en la investigación, monitoreo y análisis de peligros y vulnerabilidades de los sistemas expuestos, la capacitación y profesionalización, así como el desarrollo de la cultura de la gestión integral del riesgo de desastres, a fin de contribuir al bienestar y el desarrollo de una sociedad segura y sostenible; el Sistema Nacional de Protección Civil, Sinaproc, permite a las autoridades y a la sociedad civil coordinarse de una manera eficiente y rápida en caso de un desastre; y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) es la instancia del Gobierno de México encargada de proteger la vida, la integridad y el patrimonio de todas y todos los que vivimos en México ante cualquier eventualidad.

En el caso del estado de Sonora, se cuenta con la Ley de Protección Civil para el Estado de Sonora y la Coordinación Estatal de Protección Civil que coordina la prevención, atención y recuperación ante los riesgos, peligros o daños que afecten a la población de Sonora. Y en el ámbito local, se tiene lareciente creadaCoordinación Municipal de Protección Civil.

También existen los Programas Internos de Protección Civil (PIPC) que cada dependencia, institución u organismo del sector público, social o privado, deben tener para establecer los mecanismos de mitigación de riesgos previamente identificados y para definir acciones preventivas y de respuesta, y así, estar en condiciones de atender la eventualidad de alguna emergencia o desastre.


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En estos PIPCs se capacita a empleados, jefes, directivos, y ciudadanos, para que puedan formar brigadas y brindar atención al personal y al público de manera ordenada e informada; buscando salvaguardar vidas y dar orientación en medio del caos derivado de alguna emergencia. Por eso necesitamos no sólo informarnos, sino prepararnos y educarnos a conciencia, más allá de los videos o “reels” que circulan por las redes sociales, que pueden ilustrar de alguna forma; pero debemos invertir un poco más de tiempo en nuestra seguridad y en la de quienes nos rodean. Y tú ¿ya tienes tu Plan Familiar de Protección Civil?

Te invito a escuchar mi comentario sobre este tema en mi canal de YouTube y a suscribirte al mismo, o visitarme en mis redes como@dr_jep. ¡Hasta la próxima!

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