“Trabajamos con las uñas”: las redes comunitarias que impulsan a las emprendedoras latinas en Arizona

Mientras las latinas crecen como grupo empresarial en Arizona, organizaciones comunitarias, redes de mentoría y espacios colaborativos buscan ayudarlas a superar barreras de financiamiento, acceso e información para transformar pequeños emprendimientos en negocios sostenibles.  

Carolina Madrid, fundadora de Carolina Madrid Accesorios, y Mónica Villalobos, presidenta de la Cámara de Comercio Hispana de Arizona (AZHCC), comparten los desafíos y oportunidades que enfrentan las mujeres latinas que deciden emprender en Arizona. Crédito: Daniel Robles.

Esta nota se realizó con la reportería de Maritza L. Félix, la investigación de Paula Díaz y la edición de Mariel Lozada.

Phoenix, Arizona. — A las cuatro de la tarde, bajo el calor extremo de Arizona, Carolina Madrid comienza una vez más a montar su pequeño puesto de accesorios hechos a mano. Mesas plegables, cajas, exhibidores y joyería artesanal forman parte de una rutina que se repite cada semana en bazares y mercaditos del Valle.

No tiene una tienda propia ni inversionistas detrás de su marca. Tiene algo distinto: pertenece a organizaciones que ayudan a emprendedoras que, como ella, aprendieron a construir negocios “con las uñas”, apoyándose unas a otras mientras intentan abrirse espacio en la economía de Arizona.

Madrid, creadora de Carolina Madrid Accessories, comenzó a construir su negocio de joyería hecha a mano junto a su esposo, hace casi cinco años, cuando llegó a Arizona desde su natal Colombia. 

Al conocer a su esposo, primero hicieron vida en Colombia por cerca de una década y luego fueron a Venezuela, donde tuvo los inicios de su negocio de joyería artesanal. 

Carolina Madrid comenzó su negocio de joyería artesanal hace casi cinco años, tras llegar a Arizona desde Colombia. Hoy vende sus accesorios en bazares y mercaditos locales, apoyada por una red de emprendedoras latinas. Crédito: Carlos Torres.

Al decidir emigrar en búsqueda de nuevas oportunidades a los Estados Unidos, Madrid, colombiana pero que creció en Venezuela, se encontró con algunas sorpresas.  

“Obviamente, al llegar aquí (Estados Unidos) te encuentras un poco desinformada con temas de trabajo; yo, de profesión, soy profesora de preescolar, pero, sin tener los recursos académicos o haber validado mis estudios, tenía que buscar qué hacer”, explicó Madrid.

Así fue como decidió continuar con el camino de la joyería artesanal.

“Es una manera de aportar parte de mi cultura”, añadió.

Empezar un negocio en un país que no es el suyo no es fácil, pero Madrid encontró en Fuerza Local, una organización que busca ayudar a emprendedoras latinas en Arizona, aliados para entender mejor el sistema administrativo estadounidense y mantenerse activa con ventas en bazares y mercados artesanales, un modelo que implica jornadas agotadoras e ingresos inestables, pero que le ha permitido darse a conocer sin asumir los costos de una tienda física.

Madrid empezó a establecerse en mercaditos con la ayuda de su esposo. “Nos apoyamos, para todos los fines de semana poder salir a los markets. Me pareció muy amable Arizona con relación a este tipo de eventos; me parece una gran oportunidad para que apoyen a los artesanos, y me quise adaptar transmitiendo mis conocimientos”, dijo la colombiana.

Así fue conociendo los eventos tipo mercado gracias a otros artesanos que corrían la voz. También se enteró de Fuerza Local gracias al boca en  boca.  

“Fui a mi entrevista con ellos y no tenía idea, a nivel legal y financiero, de qué había que hacer para tener un negocio establecido, sobre todo en el tema de los impuestos”, recordó. 

Fuerza Local, creada por Local First Arizona en 2013, nació después de identificar que muchos emprendedores latinos no tienen un acceso fácil a recursos empresariales tradicionales, como financiamiento y educación financiera.

La organización decidió entonces crear un programa gratuito de aceleración empresarial de seis meses enfocado en pequeños negocios locales, durante los cuales los participantes reciben apoyo para registrar legalmente sus empresas, obtener licencias, tramitar su número fiscal de empleador y desarrollar planes de negocio, además de capacitación en contabilidad, mercadotecnia, impuestos e imagen corporativa.

Graduados del programa Fuerza Local, de Local First Arizona, que brinda capacitación y apoyo a pequeños negocios en el estado. Entre ellos aparece Natasha López-Rodríguez, directora de Fuerza Local en Phoenix. Crédito: Daniel Robles.

“Se dieron cuenta de que la comunidad latina era una de las que más sufría para acceder a recursos y a conexiones con bancos locales”, explicó Natasha López Rodríguez, directora de Fuerza Local en Arizona.

Desde su creación, Fuerza Local ha graduado a más de 1,349 propietarias y propietarios de negocios en Phoenix, Tucson y San Luis. Tan solo en 2025, 2 mil 880 negocios recibieron ayuda gracias a sus programas. 

El 58% de los negocios que han participado en sus aceleradores son liderados por mujeres, y algunos emprendimientos que comenzaron en el programa actualmente cuentan con varias sucursales o empresas consolidadas, de acuerdo con Natasha López. “Las mujeres se nos acercan mucho porque quieren establecer sus propias finanzas y construir algo para ellas mismas”, dijo López.

Fuerza Local también tiene un Programa Ejecutivo que ayuda a crecer las operaciones de empresas latinas en Arizona que se encuentran consolidadas. 

A diferencia de sus cursos introductorios, esta iniciativa es de pago ($500) y tiene requisitos más estrictos: la empresa tiene que tener al menos tres años de existencia y tres empleados. Pero la misión detrás de ambos programas es la misma: apoyar a pequeños empresarios y demostrar que trabajando en comunidad el camino se vuelve más fácil. 

El programa ofrece reuniones mensuales donde los dueños acceden a una red estratégica enfocada en crear alianzas comerciales directas (B2B), para conectarlos con proveedores locales e incubadoras de alto perfil que les permitan impulsar su expansión, elevar la calidad de sus servicios y reducir sus costos operativos.

A finales de abril, ocho negocios se graduaron en la quinta generación de este programa.

Además de las capacitaciones, estas iniciativas buscan reducir el aislamiento que muchas emprendedoras enfrentan al iniciar un negocio, conectándolas con contadores, bancos, recursos y otras organizaciones.

Aunque el emprendimiento puede parecer un camino solitario, la realidad es que hay muchas mujeres en situaciones similares: de acuerdo con datos compartidos por la Cámara de Comercio Hispana de Arizona  (AZHCC), en el área metropolitana de Phoenix existen aproximadamente 25 mil empresarias latinas, que representan el 6% de los propietarios de pequeños negocios. En Tucson, la cifra alcanza las 10 mil empresarias, equivalentes al 12% de los dueños de pequeñas empresas.

“Las latinas ahora están legitimando sus negocios”, explicó Mónica Villalobos, presidenta de la Cámara de Comercio Hispana de Arizona desde 2019. “Antes era algo como una ‘chamba ladito’, un side hustle. Ahora los han convertido en negocios reales”.

Según Villalobos, las latinas representan en la actualidad el segmento empresarial de mayor crecimiento en Estados Unidos. De acuerdo a un reporte hecho en 2023 por el UCLA Latino Policy and Politics Institute, en Arizona existen más de 9,000 negocios de latinos que generan alrededor de 76,000 empleos y de 3 mil millones de dólares en salarios anuales, contribuyendo así a la economía estatal. Más del 60% de los negocios latinos pertenecen a mujeres. 

Madrid, intentando hacer crecer su marca de joyas, también tomó cursos de la Cámara de Comercio. El ente organiza más de 60 eventos anuales para hacer contactos y establecer colaboración empresarial, enfocados específicamente en emprendedoras latinas. 

Señaló que, aunque las organizaciones comunitarias ampliaron el acceso a capacitación y networking, las limitaciones siguen presentes: muchas veces la información se queda en lo básico, y “toca de parte de nosotros continuar esa formación para profundizar más”, añadió. 

Profundizar individualmente toma tiempo, algo que los emprendedores no siempre tienen. “O inviertes tu tiempo en educarte o lo inviertes en vender o en crear”, dijo Madrid. 

Aunque un negocio sea seleccionado para los programas gratuitos de Fuerza Local (cada ciclo recibe más de 100 solicitudes, pero solo pueden aceptar alrededor de 60), las emprendedoras deben cubrir costos básicos como registrar su LLC o abrir cuentas comerciales en bancos.

El programa también intenta reducir barreras para emprendedores bilingües o inmigrantes recién llegados. Aunque Fuerza Local no solicita documentos migratorios para participar en las capacitaciones, sí orienta a los futuros empresarios sobre cómo estructurar de manera legal sus negocios y conectarse con especialistas bilingües.

La confianza como punto de partida

Mónica Villalobos, presidenta de la Cámara de Comercio Hispana de Arizona (AZHCC), durante una entrevista con Maritza Félix, fundadora y directora de Conecta Arizona, sobre los retos y oportunidades que enfrentan las mujeres latinas al emprender en el estado. Crédito: Daniel Robles.

Para Villalobos, el mayor obstáculo no siempre es el dinero: es la confianza. Explicó que “la mujer necesita la confianza de su familia, de su pareja, para entrar a ese mundo de empresarios”, y resaltó que muchas mujeres latinas crecieron bajo normas culturales que premiaban la discreción y el sacrificio por encima del liderazgo visible.

“Como latinas somos muy humildes”, comentó. “Nos enseñan desde niñas: ‘calladita más bonita’”.

Esa inseguridad tiene consecuencias prácticas: mujeres que nunca solicitan préstamos, que no expanden sus negocios o que no buscan asesoría profesional, aunque ya tengan clientela estable.

Madrid, quien usa una cuenta bancaria para pequeños negocios en una cooperativa de crédito local, todavía no tiene suficiente historial financiero para calificar a ciertos préstamos, pero, de tenerlo, tampoco sabría los mejores lugares para encontrarlos: “No es una información que esté tan a la mano. No ves un abanico abierto de posibilidades”.

Ese es uno de los problemas que la Cámara de Comercio Hispana busca resolver con sus iniciativas de mentoría, networking y capacitación empresarial.

Uno de sus programas es DreamBuilder, que consiste en una formación en línea que busca conectar a empresarias con recursos financieros, asesoría y otras personas que ya atravesaron procesos similares, con la meta de empoderar a las mujeres que buscan iniciar o hacer crecer sus propios negocios.

El programa ofrece una plataforma global y bilingüe (inglés y español) donde las emprendedoras aprenden fundamentos clave como mercadotecnia, finanzas y creación de planes de negocio de manera práctica e interactiva.

Además de la formación digital, la AZHCC complementa esta iniciativa ofreciendo un apoyo integral y directo a la comunidad en Arizona. Las participantes tienen la oportunidad de integrarse a campamentos de entrenamiento (bootcamps) en formatos presenciales o híbridos y recibir tutorías personalizadas.

“No es solamente lanzar un negocio”, explicó Villalobos. “Es lanzar un sueño”.

Más allá del dinero: educación financiera y redes comunitarias

Aunque Arizona es considerado uno de los mejores estados para emprendedores, de acuerdo con la Arizona Corporation Commission muchas latinas todavía enfrentan dificultades para entender cómo funciona el sistema financiero estadounidense.

Villalobos recordó que muchas familias hispanas crecieron viendo el crédito como algo negativo. “Siempre hemos sido de efectivo”, señaló. “Si no lo puedes pagar ahora, entonces no lo vas a tener”.

Por eso, la Cámara de Comercio Hispana en Arizona (AZHCC) enfoca parte de sus programas en enseñar cómo construir historial crediticio, negociar financiamiento y utilizar préstamos estratégicamente antes de llegar a una crisis económica.

A pesar del crecimiento de los negocios latinos, el acceso a financiamiento continúa siendo una barrera importante. De acuerdo con el informe DATOS 2025, solo uno de cada cinco negocios latinos recibe crédito, comparado con el 40% de los negocios de propietarios no hispanos. 

“Muchas compañías esperan hasta el último momento”, dijo Villalobos. “Ya tienen deuda, ya están para cerrar la oficina, y ahora quieren empezar un préstamo”.

Pero las soluciones no siempre provienen de instituciones formales.

Una muestra de cómo el trabajo en comunidad ha apoyado históricamente a pequeños emprendedores son las tandas o cundinas, sistemas tradicionales donde varias personas aportan dinero periódicamente y el monto acumulado se entrega rotativamente a uno de los participantes, es decir, mecanismos colectivos de financiamiento informal. “(Los) Latinos fueron los primeros en inventar crowdsourcing”, comentó Villalobos.

Además del apoyo financiero, estas redes funcionan como espacios de acompañamiento emocional y conexión entre emprendedoras. 

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Emprender no tiene por qué ser un camino en solitario. Este especial de Conecta Arizona muestra cómo la colaboración y el apoyo comunitario están impulsando a mujeres latinas a convertir sus negocios en historias de éxito. Crédito: Daniel Robles y Carlos Torres.

Construir comunidad para permanecer

A pesar de las limitaciones, Madrid no habla desde el pesimismo. Asegura que buena parte de los pequeños negocios latinos sobreviven gracias a redes informales de apoyo entre familiares, amistades y otros emprendedores. “Valoramos muchísimo a las personas que nos colaboran”, dijo. “Aquí trabajamos con muchísimo esfuerzo”.

Y, aunque los programas comunitarios no eliminan completamente las barreras estructurales que enfrentan las emprendedoras latinas, como el acceso desigual a capital, la incertidumbre económica o las limitaciones migratorias, sí ayudan a muchas mujeres a construir redes, adquirir herramientas empresariales y mantenerse dentro de una economía donde históricamente habían permanecido al margen.

Ninguna organización puede resolver por sí sola esas barreras, pero lo que muestra el trabajo de Fuerza Local, de la Cámara de Comercio e incluso de las tandas es que el conocimiento y el capital se mueven más rápido cuando circulan en comunidad. 

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Plumas invitadas de Conecta Arizona

Autores
Carlos Torres Bujanda
Con mas de dos décadas de experiencia, Carlos Armando Torres Bujanda que gusta de contar historias desde el deporte y la comunidad.
A lo largo de su carrera ha trabajado en medios de Estados Unidos y México, combinando la cobertura de grandes eventos deportivos con el periodismo de calle, entrevistas y reportajes que conectan con la gente. Su formación en periodismo y su experiencia en radio, prensa escrita y plataformas digitales le han permitido adaptarse a la evolución de los medios sin perder la esencia informativa.
Ha cubierto Copas del Mundo, Series Mundiales, Super Bowls y torneos internacionales en distintos deportes, pero también ha dado voz a la comunidad latina en Arizona a través de temas sociales, migratorios y de interés público. En Conecta Arizona, Carlos se desempeña como productor de radio, reportero y responsable de la sección de deportes, con el objetivo de informar, acompañar y fortalecer el vínculo entre el deporte, la cultura y la comunidad.

Daniel Robles es un diseñador gráfico con más de dos décadas de experiencia en artes visuales, fotografía, ilustración, publicidad y mercadotecnia. Es originario de Sonora, México, con un título de profesional asociado en Diseño Gráfico y Publicidad.

Ganador de premios por su trabajo en diseño de campañas publicitarias y proyectos audiovisuales, Robles es el director creativo de Conecta Arizona desde su fundación. En sus ratos libres le gusta practicar la fotografía de calle y documental.