Los Apson: el grupo de rock de finales de los 50 se mantiene vigente con sus éxitos, a la par de las nuevas formas de expresión

En Hermosillo, una de sus mejores plazas en México, el grupo originario de Agua Prieta, Sonora, ciudad de la que recibió su nombre, a finales de los años 50, el grupo de rock Los Apson, dio un concierto para personas de todas las edades, a quienes hicieron cantar y bailar, casi como una invocación a la lluvia.
La promoción del evento, organizado por el Ayuntamiento de Hermosillo, anunciaba que sería para celebrar el Día del Abuelo, y como para ser abuelo no hay edad, los había de todas las edades, algunos cantarines, otros bailadores; todos dispuestos a disfrutar y a pasar una agradable velada en la que, como debería ser en todos los veranos, estuvo presente la lluvia y los relámpagos que fueron bien recibidos por los asistentes.
Pocos minutos después de las 8:00 de la noche, comenzó a escucharse el amplio repertorio que ha formado parte de varias generaciones: De hoy en ocho vida mía; Por eso estamos como estamos; Y la quiero; Cuando era un jovencito; Popeye; El último beso; Atrás de la raya; El cartero; Fuiste a Acapulco; No hay amor y Mejor me voy, por mencionar algunas.

Esa noche, había adultos mayores que se balanceaban delicadamente al ritmo de la música, sueltos o en pareja, junto a niños que saben de memoria las canciones que escucharon en la casa de sus padres, recordando a sus abuelos.
Al día siguiente, mientras algunos curiosos observaban una camioneta blanca con el logo de Los Apson en el estacionamiento de un centro comercial del sur poniente de Hermosillo, cinco de los integrantes del grupo desayunaban en un restaurante donde predomina el color azul y da la impresión de que es una tienda de instrumentos musicales.
Minutos después, vestidos en su mayoría de tonos azules, sin los sacos de brocados y lentejuelas, y sin más luz que la de los rayos del sol, Los Apson compartían con Conecta Arizona cómo viven la evolución del grupo, los conciertos, sus canciones, lo que podría ser la competencia de los nuevos géneros musicales y cómo son sus seguidores del sur de Estados Unidos, donde hay una taquería con su nombre.
Los Apson está integrado por José Luis “Lichi” García, sax original y director del grupo desde 1959. Hugo Córdova, guitarrista hermosillense, quien -dicho sea de paso- fue quien hizo posible este encuentro. Ismael García, baterista; Jimmy Medrano, segundo sax; y Octavio Arreola, el vocalista.
Fue Octavio Arreola quien comentó que el más reciente concierto en Hermosillo fue muy bueno, un evento muy bonito en el que todos fueron dispuestos a divertirse y pasarla muy bien.

Respecto al surgimiento de nuevos géneros musicales y grupos que se imponen como tendencia, actualmente, Lichi García cedió el micrófono a Hugo Córdova, “porque él es más moderno que yo”, dijo.
El guitarrista de Los Apson comentó que la música “está en constante transformación. Recordemos que es una de las bellas artes y, por lo mismo, se va fusionando y se van obteniendo nuevas propuestas musicales a nivel mundial; de manera que es un proceso natural que los géneros vayan cambiando, que se vayan ajustando a las maneras de ver de los grupos juveniles de cada época”.
Agregó que la música es un cambio constante y que esto hace que toda tenga un valor histórico.
Dijo también que el rock fue un fenómeno social que llegó a finales de los 50 y que en los 60 ya se conocía a nivel internacional. “Los que conocían los géneros previos no aceptaban muy bien al rock. Lo veían como el género que distinguía a las juventudes rebeldes de su época y, en general, sí lo era. En los 60 fue un cambio, un punto de quiebre. Recordemos todos los movimientos sociales, después en el oriente y aquí en occidente, en México no fue la excepción”.
Hugo Córdova destacó que el rock muchas veces fue una bandera para los grupos juveniles de una época y que hubo un momento en el que no era muy bien aceptado por “los mayores”.
“Y, así, ahora tenemos nuevas tendencias, nuevas maneras de expresión de los jóvenes y no todas las personas las aceptan. Sin embargo, nosotros que estamos en el ámbito de la música, reconocemos todos los géneros, los apreciamos por su aportación, pero además porque reflejan un pensamiento, una cultura de la juventud ahora, de este tiempo”.
La agrupación de rock and roll que surgió a finales de los años 50, que tocó la fama en los 60, y que sigue vigente, por medio de recopilación de éxitos, la reproducción de sus temas en redes sociales, en plataformas de Internet, en los conciertos que reúne a cientos de personas, comenzando por ellos, porque viven en distintas ciudades y países (entre Sonora, México y Estados Unidos), y también, a pesar de los cambios de integrantes y en los géneros musicales; tiene integrantes que podrían ser, cronológicamente, la segunda generación de “Los Apson Boys”, o de Los Apson originales, como es el caso de Hugo Córdova.
En particular, se le preguntó cómo fue su acercamiento con la agrupación, en el sentido de cómo fue que los conoció, y después, cómo llegó a formar parte.
Yo, a Los Apson, como buen mexicano, desde que nací los conozco, a través de mis hermanos, por las estaciones de radio; sin embargo, lo que me sirvió mucho para acercarme con el grupo fue que -en los años 90- el vocalista original vino a vivir a Hermosillo, el señor Franky Gámez, y tuve la oportunidad de conocerlo y tener cercanía con él.
Algunas cosas que tenía como antecedentes del grupo, pude pulirlas aún más; pude conocer un poco más desde la perspectiva del propio vocalista, que es un hombre que le aportó mucho a Los Apson y al rock en general, una persona muy talentosa.
Entonces, esa convivencia con él me sirvió para tener, digamos, el acervo que se requiere, y también la noción histórica de Los Apson, y eso fue hace bastantes años. Yo tenía 20 años y, pues, nunca me imaginé que Los Apson, que era el grupo, digamos que grande y formal, me fuera a llamar.
Pertenecer a Los Apson es un hecho que lo llena de orgullo, expresó, porque conoce al grupo desde afuera y desde adentro, por eso trabaja para engrandecer el nombre y procurar que esté en buenos foros y en buenos escenarios.

En cuanto a la experiencia que tienen con el público de Arizona, Jimmy Medrano, el segundo sax, comentó que siempre les han dado una recepción muy cálida, siempre amables y con mucha alegría.
“Y, de igual manera nosotros les transmitimos toda la música con ese mismo gusto. Ellos nos reciben y agradecemos el apoyo, y su asistencia, en todas las presentaciones del grupo”.
Por su parte, y sobre el numeroso repertorio de Los Apson, Octavio Arreola, integrante de la banda desde 1985, comentó que todos los cantantes tienen algo especial que quieren interpretar, pero los temas que sobresalen porque la gente no deja de pedirlos, son, Fue en un café; Popeye y Señor Apache. “Son por los que más grita el público para pedirlos”.
A él le gustan todas las canciones, pero disfruta más la interpretación de Fue en un café; Qué más puedo hacer y Desilusión, tratándose de baladas; “y ya, más en la rockeada”, su tema es Popeye.
En el transcurso del tiempo, el grupo Los Apson tomó recesos, enfrentó cambios de integrantes y siguió atento a la demanda de sus seguidores, de los jóvenes rockeros que se convirtieron en los señores rockeros y que han seguido deleitándose con sus canciones y presentaciones, desde que se reintegraron en 1984.


Respecto a la evolución de Los Apson, señaló que no podría hablar de un 100%, sino de un mil por ciento. Todos han progresado, compartió, todos crecen y disfrutan, aunque él recibe las quejas y los halagos, bromeó, “yo recibo todo, menos dinero”.
Lichi García vive en Douglas, Arizona; no ha dejado de estar ligado a la frontera con Agua Prieta. Arizona lo ha tratado siempre bien y es un estado que ha tratado con mucho respeto a Los Apson.
Por su parte, Hugo Córdova comentó que Arizona es una comunidad que siempre trata bien al grupo, situación que les provoca una gran alegría por la hermandad que hay con Sonora y que conforma una cultura binacional.
Ismael, el baterista de Los Apson, reconoce y agradece que Arizona y Sonora han tenido siempre una gran hermandad, en la que figura la música del grupo al que pertenece y en donde se encuentran muchos de sus paisanos.
Jimmy agradece, dijo, el cariño de los arizonenses por la música de Los Apson, a quienes llevan de esta manera un pedacito de México; agradece también el interés y el esfuerzo de las personas que viajan desde otras ciudades para asistir a sus presentaciones para escuchar rock mexicano.
Finalmente, Octavio, el de la voz, celebró el cariño y la aceptación que recibe Los Apson en tierras arizonenses, donde se les distingue hasta con el nombre de una taquería. Esto es en Tucson, donde Javier Durazo, hijo de Francisco Durazo, baterista original del grupo, tiene un negocio con este nombre: “Ahí dice Los Apson, y nosotros somos Los Apson”, concluyó.

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