Niños y jóvenes del Centro de Detención del Condado Maricopa hacen talleres de arte para sanar traumas y reinsertarse en la comunidad

“Todos los días hay historias de éxito. Les encanta hacer arte, a veces se les olvida que están aquí cuando están dibujando, pintando; levantan la cabeza y dicen: ‘estoy tan feliz, me gusta hacer esto todos los días, ¿me puedes traer otra vez mañana?’”. Quien habla es Yaneth Marchena, del Centro de Detención Juvenil del Poder Judicial del Condado Maricopa, y cuenta el impacto que en niños y jóvenes detenidos tiene el Programa de Artes Jóvenes, que les permite expresar sus emociones y trabajar en su sanación antes de reinsertarse en la sociedad.
“Son jóvenes que han pasado por mucho en la vida y que están buscando el camino correcto, a veces necesitan nomás a alguien que les enseñe ese camino”, señaló Marchena en La Hora del Cafecito☕, el programa de radio de Conecta Arizona, al dar detalles sobre esta iniciativa que funciona desde 2002 y que hasta el momento ha beneficiado a más de 4 mil niños y jóvenes de 10 a 18 años, que no solo pueden enfrentar sus situaciones personales a través del arte pero también adquieren habilidades comunitarias que les ayudarán en la reinserción social.
El programa se desarrolla en alianza con Young Arts Arizona y atiende, anualmente, a unos 200 niños y jóvenes detenidos en el Condado Maricopa. Dos veces al año, un artista docente de Young Arts Arizona instruye a los empleados del centro de detención en diversas formas de creación artística, con una variedad de materiales, quienes luego realizan talleres de arte a los niños y jóvenes detenidos.

“Aprenden, no nomás por el arte, cómo comunicar mejor sus emociones con otras personas, otros niños, cómo calmarse ellos solos para que no hagan acciones que en el futuro no les van a ayudar. Unos usan música, otros usan deportes, tenemos de todo. Uno nomás necesita hablar con ellos: tenemos gente que puede hablar y ayudarles en lo que están sufriendo, los traumas que tienen”, explicó Marchena, quien hace cinco años es coordinadora de Desarrollo Juvenil del Centro de Detención Juvenil del Condado Maricopa y que también dicta los talleres.
Entrevistada por la periodista Arianny Valles, Marchena indicó que la confianza personal y la autoestima que adquieren los niños y jóvenes en el programa de arte también es fundamental en sus procesos de recuperación y sanación emocional. “Se conocen ellos mismos por este programa y les da mucha confianza, tanta confianza que les enseñan a otros niños cómo hacer técnicas (de diversas expresiones artísticas). También se sienten orgullosos de sí mismos”, sostuvo. Y mencionó como ejemplo que las obras que realizan luego pueden ser expuestas al público.
Una vez que se completan los proyectos de arte, un curador de Young Arts selecciona las obras de arte para exhibirlas y las enmarca. Las instalaciones rotan a través de 15 galerías y son vistas por más de 200,000 personas, precisaron en el Poder Judicial de Arizona del Condado Maricopa. Las galerías están ubicadas en el Tribunal de Menores del Condado Maricopa y también en edificios del Tribunal de Menores del Condado Pima, la Galería Papp de Young Arts, la Ópera de Arizona, el Atrio Revzen, la Sala de la Junta de Educación del Estado de Arizona, Read on Arizona y el Little Theatre de Phoenix. “Acabamos de terminar un arte que duró meses. Estaban bien emocionados, les dijeron a sus mamás, a sus hermanos y están listos para salir y hacer más en la comunidad”, contó Marchena.
Precisamente esa motivación personal repercutirá a la hora de reinsertarse en la sociedad, que es el siguiente paso: algunos jóvenes, incluso, continúan el camino artístico que iniciaron en el centro de detención, donde pudieron adquirir habilidades laborales. “Algunos jóvenes que han salido de aquí nos dicen que están haciendo arte con tatuajes, o en las escuelas si hacen algo lo pueden exhibir. Este programa de arte les ofrece comunidad, entre ellos mismos hacen una comunidad, se apoyan, se dicen ‘estás haciendo muy bien, me ensañas cómo hacer esto’. La confianza, la comunidad hace familia”, dijo Marchena.
“Son niños que están sufriendo mucho, pero aquí estamos tratando de hacer una diferencia positiva”, agregó la coordinadora. Además, destacó el respaldo de la comunidad: “A más tiempo que pasa tenemos más técnicas y más gente que entra a enseñarle a los niños cómo hacer arte, de diferentes maneras. Tenemos más gente de la comunidad que conecta con nosotros para hacer un gran impacto (en los jóvenes). La meta es ayudarles a sanar traumas y a ser mejores en la vida, para que cuando salgan a la comunidad sean lo mejor que puedan hacer”.

En declaraciones oficiales, además, Marchena agregó: “Los jóvenes están aprendiendo sobre el poder de la autoconciencia y no sólo tienen la oportunidad de perfeccionar sus habilidades artísticas, sino también aprender sobre cómo establecer contactos, administrar el tiempo y la rentabilidad. Cuando llega el día, están preparados, con los bocetos en la mano. Los jóvenes rápidamente mencionan lo felices que están de salir de sus unidades y trabajar en su oficio. Además, se sienten extasiados cuando aprenden una nueva técnica. Es gratificante saber que nuestros jóvenes están aprendiendo de estos talleres y se sienten tan seguros de lo que aprendieron que lo comparten con otros”.
Desde el Tribunal de Menores, sus autoridades destacaron la asociación de 21 años con Young Arts en la realización de este programa de arte. “Cuando empezó, teníamos profesores de arte detenidos y que hacían sesiones de arte. Poco a poco se hizo la transición para que el personal de detención facilitara y tuviera temas principales. Los temas se basaron en la curación y el compartir. Esta es una excelente manera en que los jóvenes detenidos contribuyen a embellecer su comunidad y superar su trauma”, señaló el administrador adjunto del Tribunal, Derrick Platt, en declaraciones oficiales.
Por su parte, desde Young Arts Arizona, su subdirectora de Alicia Keenon afirmó: “Nuestros artistas docentes son profundamente compasivos con las circunstancias de los niños, se dedican a ayudarlos a liberar su espíritu creativo y expresarse a través del arte. Sirve como antídoto para una vida llena de desafíos y estrés. En los centros de detención, el personal facilita el proceso de creación de arte y ese método ha demostrado ser muy exitoso a lo largo de los años. Hacer arte tiene un efecto curativo y rehabilitador para estos niños: pueden verse a sí mismos positivamente como creadores y expositores de arte y no sólo como producto de sus circunstancias. Este programa es llamado Arte de la Libertad Interior, lo que indica que, aunque los niños estén momentáneamente detenidos, la esperanza es que encuentren su libertad interna y externa a través de las propiedades curativas de la expresión artística”.

Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.
Plumas invitadas de Conecta Arizona

