Thalía Carrizales creó su escuela de inglés en Arizona; la enseñanza es su ‘lugar correcto’

Thalía Carrizales, fundadora de LIA Language In Action, convirtió su propia experiencia aprendiendo inglés en una escuela que acompaña a la comunidad latina en Arizona. Foto: Daniel Robles / Conecta Arizona
Thalía Carrizales llegó de vacaciones a Arizona, donde emprendió con una escuela de inglés porque su corazón le indicó que era el lugar correcto.
No era la primera vez. Como muchos latinos, a los nueve años, siendo apenas una niña, ella y su familia migraron de Tijuana, Baja California a Estados Unidos. Su primer destino fue Los Ángeles, a donde se mudó con su abuelita.
Regresó a México y, más adelante, cuando estaba en sexto año de primaria, la familia regresó en busca de una mejor calidad de vida. Esa fue la decisión que tomaron sus papás.
Este cambio implicó dejar la comodidad que tenía en México. Dejó de tener su propia recámara para compartir un departamento con seis personas donde no había la privacidad que conocía, tampoco la habilidad del idioma para ir a una nueva escuela y comenzar una vida en Estados Unidos.
El idioma inglés cambió su vida
Lo más difícil fue cuando migramos, compartió con Conecta Arizona, la mujer que ahora es maestra de inglés y fundadora de LIA Language In Action, la escuela de inglés que ha cambiado su vida y la de muchos hispanos.
En Lia Language In Action se ofrecen clases de inglés enfocadas en ayudar al a comunidad latina que trabaja, desde inglés básico hasta fluidez avanzada. También se apoya a quienes quieran presentar sus negocios en inglés, porque son dos cosas muy diferentes. Pero en su escuela todo es posible.
También ofrecen cursos de ciudadanía, en los que preparan a las personas que están listas para pasar de residentes a ciudadanos y tomar su examen.
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Un espacio de aprendizaje donde el inglés se convierte en una herramienta para abrir nuevas oportunidades. Foto: Daniel Robles / Conecta Arizona
Cómo lo hizo posible
De sus recuerdos de entonces, cuando vivía en Los Ángeles, lo primero que se desprende es “A mí no me gustaba hablar inglés. Me tomo unos cinco años desarrollar la confianza que ahora tengo”. Fue así como el inglés se convirtió en su segundo idioma, con el que tuvo que romper la barrera que ahora ayuda a conquistar a muchos migrantes.
Agregó que el desarrollo de sus habilidades educativas llegó cuando estaba en la preparatoria, para entonces ya leía más en inglés y tomó clases de periodismo. Un maestro, Mister Stevens, la ayudó a descubrir que sí le gustaba el idioma inglés, y que le gustaba escribir historias y poemas. Fue él quien le dio la idea de que podría hacer reportajes y también enseñar.
Tras graduarse de preparatoria, Thalía y su familia regresaron a México porque deportaron a su padrastro; ella volvió, pero siguió estudiando idiomas; así surgió la oportunidad de dar clases de inglés y fue cuando sintió que el idioma y la enseñanza la eligieron a ella.
Ahí fue cuando descubrió lo que le decía su maestro, cuando el idioma “realmente estaba guiando mi corazón al lugar correcto”. Así se dio cuenta de qué tan necesario es el inglés, después de ver a sus padres esforzándose por hablarlo, por ejemplo, como cuando tenían que hacer una cita médica para ella o alguien de su familia.
Su llamado llegó cuando veía las dificultades de las personas para comunicarse con cosas que pueden parecer esenciales. La enseñanza ha ocupado parte de su vida los recientes diez años.

El salón de clases refleja la misión de acompañar a estudiantes latinos en su camino para aprender inglés. Foto: Daniel Robles / Conecta Arizona
El Covid-19 la regresó a Estados Unidos
Thalía regresó a Estados Unidos después de la pandemia de Covid-19, “cuando se cerró todo”. Esta época es recordada porque la enfermedad y todo lo que ocasionó marcó un giro importante en la vida de nuestra entrevistada.
“Especialmente en el sentido emocional, porque mi salud mental no estaba muy bien. Extrañaba muchísimo a mis amigos en Estados Unidos”. Recordó que llegó a Estados Unidos a los 9 años de edad. Cuando reabrieron la garita ya tenía 25.
Voló de Tijuana a Los Ángeles, reconectó con sus amigos y se quedó. Llamó a su familia para avisar que los quería, que se cuidaran y que ella se quedaría en Estados Unidos.
Tenía ahorros y pasó tres meses viajando por la costa de San Diego, Long Beach y Santa Mónica. Enfrentó un nuevo choque cultural, pero decidió quedarse. Así llegó a Phoenix, como turista, ahora es residente de esta ciudad del desierto de Arizona.

El dinero no hace la felicidad
En Phoenix, Thalía trabajó en Boost Mobile antes de emprender con la escuela de inglés. Era un buen trabajo, tenía buen cheque y bonos, expresó, “pero no era feliz”.
Un día, una de sus amigas llevó el mensaje de sus padres: que si les podía dar clases de inglés, y así, en línea, comenzó. Luego vino más gente con la misma necesidad e interés.
Con esa experiencia como maestra de inglés, llegó a una entrevista para una “escuela fantasma”. Era un negocio en el que estafaban a los alumnos que a veces hasta pagaban un año por adelantado, pero los maestros se iban. Esto era porque no les pagaban a los maestros, así que duraban dos meses y se iban.
Thalía se comprometió con los alumnos, les ofreció la clase gratis por un mes y así comenzó a hacer comunidad, con las personas de las que se aprovechaban económicamente por su necesidad de aprender.
Luego inició una escuela con otra persona, pero no tenían la misma visión y se separó del proyecto, pero no de la misión. Así emprendió sola, con la motivación de su esposo, en la sala de su casa con seis alumnos; cuando fueron doce estudiantes se mudó al garage y después, consiguió su primera oficina por la Avenida 35 y West Bethany Home.
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La enseñanza va más allá del idioma: también representa confianza, oportunidades y crecimiento para quienes buscan desenvolverse con mayor seguridad en Estados Unidos. Foto: Daniel Robles / Conecta Arizona
Su escuela cambia vidas
La escuela de inglés que ha fundado en Arizona no es sólo un negocio, sino una iniciativa que cambia vidas. Se lo comprueba cuando alguien dice “Teacher, pude hacer una cita en inglés para mi hijo”, o “Ya me dieron un puesto en el restaurante, ya no soy dishwasher, ahora soy cajera”.
Esa es su motivación para seguir enseñando, porque mejora la calidad de vida de las personas que ponen fe en ella y en su trabajo, la confianza que los hace volver con disciplina.
Sus conocimientos previos los aplicó pensando en cómo ayudar a su comunidad, porque sabe que la vida cambia drásticamente solo por saber inglés.
La enseñanza de vida que imparte y comparte es que hay que dedicar tiempo y esfuerzo para que la gente aprenda a desenvolverse en la vida cotidiana y también tengan la capacidad de emprender, de hacer ventas en inglés, que sus alumnos alcancen un nuevo mercado en otro idioma.
Pero el aprendizaje no sólo va de su lado a la comunidad, sino que su crecimiento también tiene que ir a la par, por eso la emprendedora de LIA Language In Action se apoya en Fuerza Local, porque no solo es dedicarle demasiado tiempo al negocio, sino verificar que va en el sentido correcto.
“Fuerza Local me ha ayudado muchísimo con su curso de acelerador de negocios. Me han dado estrategias y herramientas. A mí no me gustan mucho los números y eso es parte importante de un negocio: saber qué entra, qué sale, cuáles son los gastos y cuáles son las fugas, cuánto es de los impuestos…”
Lo que ha aprendido en Fuerza Local es algo muy bonito, comenta, porque es una apoyo y guía, casi como llevar a un niño de la mano, aunque no por ello deja de ser un trabajo duro, pero ya ha logrado una segunda ubicación.
Ha entendido, dijo, que su trabajo tiene valor y no solamente monetario, sino para forjar equipos y para propiciar cambios positivos en la vida de las personas.
El consejo de Thalía Carrizales es que “nunca es tarde para seguir aprendiendo y que no existe un momento perfecto para emprender. Así que no tengan miedo, es normal sentirlo, pero existen recursos que ayudan y guían, como Fuerza Local.
“No vivan con temor, porque el temor es un gran obstáculo. Como decimos:
“Hay que agarrar el toro por los cuernos”. Tal vez ustedes tienen una habilidad muy bonita, pero nos limitamos y nunca llegamos a descubrirla”.
Si quieres tener más información sobre LIA Language In Action, cómo trabaja y sus resultados, puedes visitarla en Glendale, Arizona, en 5008 W. Glendale Ave. Puedes llamar a los números: 623-260-6926 y 480-522-7423, o bien, encontrarla en redes sociales, Facebook, TikTok e Instagram.

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