Deportan a dos hombres sordos de Hermosillo que visitaban Tucson con visa de turista vigente

Tucson, Arizona – Dos hombres sordos de Hermosillo, Sonora, fueron detenidos y deportados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) el viernes último, a pesar de contar con visas de turista válidas. Jesús Roberto Valle Miranda y Jesús Gracia Baliño fueron deportados a Nogales, Sonora, en México, menos de seis horas después de su detención inicial por CBP, que consideró que “no cumplían con los términos de sus visas de no inmigrante, ya que habían admitido trabajar ilegalmente en los Estados Unidos”.
Conecta Arizona habló con ambos turistas deportados a través de un familiar que tradujo la conversación. Los hombres afirmaron haber sido víctimas de discriminación debido a su discapacidad auditiva, y señalaron que los agentes federales desestimaron sus intentos de comunicarse mediante una videollamada con un amigo que podía actuar como intérprete y que se burlaron de ellos por ser sordos.
Conecta Arizona contactó a CBP y un portavoz de la organización dio la siguiente respuesta: “Tras revisar las circunstancias y la documentación migratoria, los agentes determinaron que dichas personas no cumplían con los términos de sus visas de no inmigrante, ya que habían admitido trabajar ilegalmente en los Estados Unidos, violando así las condiciones de sus visas. Ambos individuos fueron puestos bajo custodia y trasladados al Centro de Procesamiento del Sector de Tucson para sus trámites administrativos”.

Valle y Gracia habían viajado desde Hermosillo en distintas ocasiones para visitar amigos en Tucson. El viernes por la mañana, alrededor de las 6, circulaban por la intersección de Alvernon Way y la calle 31 en dirección a la casa de un amigo cuando un vehículo de la Patrulla Fronteriza les marcó el alto.
Valle, quien conducía, aseguró que no iba a exceso de velocidad en el momento de la intervención, pero se orilló y un agente descendió del vehículo. “Yo me disculpé con él y le dije que era sordo y él empezó a gritar, se empezó a burlar de mí”, dijo a Conecta Arizona a través de un intérprete. Agregó que, al principio, el agente no lo creía. “No creía que era sordo, me decía ‘tú si puedes hablar’ y yo le decía, ‘no tranquilo, yo soy sordo. Puedo escuchar, no me puedo comunicar, la única manera de comunicarme es por videollamada’. Me dijo que era un mentiroso.”
Ambos se comunicaban mediante gestos con las manos al principio, recordaron. Después, el agente empezó a sacar una libreta para comunicarse con Valle, pero él no entiende el inglés. Pidió su licencia de conducir, la cual le entregó Valle y también intentó mostrarle al agente los papeles del auto y de su discapacidad. “Pero no le importó los papeles”, dijo Valle. “Como no podía hablar, no le importó”.
Valle señaló que el agente les preguntó si estaban trabajando y le dijo que no, que simplemente estaban de paseo y visitando a unos amigos.
El agente, luego, se dirigió a Gracia para pedirle su identificación, pero éste había dejado la visa en casa de la amiga con quien se quedaba. Los hombres intentaron hacer una videollamada a un amigo para que les sirviera de intérprete.
Una grabación de pantalla enviada por Gracia a Conecta Arizona —realizada por un amigo al otro lado de la videollamada— muestra a un agente federal intentando comunicarse por teléfono con uno de sus amigos. En el video, el agente se lleva el teléfono al oído y habla por él, aunque la grabación no captó el audio.
Finalmente, Valle dijo que el agente no accedió a comunicarse con él, y que decía que no se escuchaba nada. En ese momento, habían llegado entre 4 a 5 refuerzos y el agente volvió a hablar con ellos antes de ordenar a los hombres que salieran del coche, separarlos y esposarlos, cortando efectivamente cualquier forma de comunicación.
“Me quitaron el celular para que ya no me pudiera comunicar y después me tuvieron ahí sobre el carro de policía y me empezaron a buscar muy bruscamente si tenía algo”, dijo Valle.

Otro video enviado luego muestra a un agente abriendo la puerta del auto para que Valle salga, y luego colocando el teléfono en el techo de su auto, capturando el cielo mientras él, presumiblemente, es esposado. Luego, el video muestra cómo levantan el teléfono y captura las piernas de un agente federal antes de que termine el video. La hora en el teléfono marca las 6:15 a.m.
“Después empezaron a hablar de nosotros porque éramos sordos y nosotros únicamente nos quedamos en silencio, pero con mucho coraje, porque intentamos comunicarnos con ellos, pero ellos no,” dijo Gracia. “Se burlaban de nosotros de manera muy discriminatoria”.
Un portavoz de CBP, ante una consulta de Conecta Arizona, afirmó: “Tras revisar las circunstancias y la documentación migratoria, los agentes determinaron que dichas personas no cumplían con los términos de sus visas de no inmigrante, ya que habían admitido trabajar ilegalmente en los Estados Unidos, violando así las condiciones de sus visas. Ambos individuos fueron puestos bajo custodia y trasladados al Centro de Procesamiento del Sector de Tucson para sus trámites administrativos”.
Esto, a pesar de la comunicación previa de Valle a Conecta Arizona, en la que afirmaba haberle dicho al agente que no estaba allí para trabajar.
Añadió que la comunicación de los agentes “con los dos ciudadanos mexicanos se llevó a cabo por escrito, utilizando papel y bolígrafo.”
Pero Brenda Ruiz, la amiga que se intentó comunicar con la Patrulla Fronteriza, afirma que Valle nunca recibió una educación y no sabe leer, mucho menos el inglés.
CBP está sujeta a la Sección 504 de la Ley de Rehabilitación, la cual exige que la agencia proporcione a las personas con discapacidad acceso equitativo a sus programas y actividades y, cuando sea necesario, adaptaciones adecuadas.
La directriz de CBP de 2025 sobre discapacidad implementa los requisitos de la Ley de Rehabilitación, aunque dicha directriz se refiere específicamente a los empleados y a los aspirantes a un empleo, y no a las personas objeto de las medidas de control migratorio.

La deportación
Los llevaron a un centro de procesamiento, al que no conocían, donde los separaron y les confiscaron sus pertenencias —cinturones y carteras—, según relataron. Los agentes tenían la visa de Valle, así como sus documentos de identidad y sus credenciales de discapacidad. Valle contó que pidieron que les devolvieran la documentación en varias ocasiones, pero los agentes les dijeron que se la quedarían y se negaron a entregarla.
Asimismo, Valle dijo haber visto a los oficiales burlarse de ellos mientras les tomaban las huellas dactilares; “los policías les decían a otros policías que habían ganado el caso, burlándose entre ellos”, comentó.
Allí, según relataron, les tomaron las huellas y fotografías, y fueron examinados por un médico; ninguna de estas personas intentó comunicarse con ellos, aunque los hombres señalaron que el personal encargado del procesamiento fue mucho más amable que los agentes que los habían detenido.
Permanecieron recluidos en una celda hasta cerca de las 10 a.m. de esa misma mañana, momento en que los subieron a un shuttle y los enviaron a Nogales. Llegaron alrededor de las 11:30 a.m. y fueron entregados a las autoridades mexicanas. Cuando Valle recuperó sus pertenencias de manos de la Patrulla Fronteriza antes de ser entregado a las autoridades mexicanas, notó que faltaban entre 300 y 400 dólares de su cartera, y que no le habían regresado la visa.
Fue entonces cuando las autoridades mexicanas llamaron a la madre de Gracia, Leticia Baliño Castañeda —quien reside en Hermosillo—, para notificarle los derechos que asistían a Valle y a Gracia en su calidad de ciudadanos mexicanos. Ella les compró un boleto de autobús de regreso a Hermosillo y ambos llegaron a la ciudad alrededor de las 5 de la tarde ese mismo día.
“Para mí es una injusticia muy grande porque yo voy con ellos al otro lado, tenemos pasaporte toda mi familia y vamos y venimos”, dijo. “Cómo no les dieron sus derechos de personas sordas o simplemente por ser humanos pues; o sea, la policía agarró, arrestó y ahí pa’ fuera”, dijo.

El Consulado de México
El Consulado de México en Tucson, Arizona, ha estado en contacto con las familias de Gracia y Valle, y se ha dirigido al jefe de la Patrulla Fronteriza para obtener más información sobre los hechos ocurridos. El cónsul Fernando Sánchez Roldán declaró a Conecta Arizona que, en ese momento, no habían recibido notificación alguna sobre la detención o procesamiento.
“Es importante que nosotros dejemos muy, muy claro que cualquier persona mexicana que sea detenida por parte de cualquier autoridad migratoria o policíaca estadounidense siempre tiene el derecho, sin importar su situación migratoria, de pedir hablar con su Consulado en todo momento”, señaló.
El Consulado está esperando más información de la Patrulla Fronteriza sobre el caso, y cuando se le preguntó sobre la capacidad de los hombres de regresar algún día a los Estados Unidos como turistas el cónsul dijo: “Las autoridades estadounidenses tienen sus protocolos y ellas deciden en el momento en el que retiran una visa o en el momento en el que la autorizan”.
Sánchez Roldán aconsejó a las personas que siempre lleven consigo sus identificaciones y también destacó el Centro de Información y Asistencia a Personas Mexicanas (CIAM), una línea directa 24 horas al día, 7 días a la semana para ayudar a cualquier ciudadano mexicano en casos de emergencia. Agregó que las personas deberían tenerlas en sus líneas de rápido marcado de emergencia, independientemente de su estatus legal.

“Nos gustaría regresar”
Gracia y Valle dicen que nunca han experimentado algo así, y que esto los ha asustado y confundido. Ambos entraron a Estados Unidos por separado y se alojaban en casas de amigos distintos. Valle llevaba unas tres semanas en Tucson y Gracia tenía dos semanas en la ciudad. Ambos eran parte de un grupo de amigos sordos.
“Yo me siento muy impotente y confundido, no entiendo qué paso,” dijo Gracia. “(Estamos) Un poco molestos también pensando en la situación”.
Además, ambos piden más apoyo para las personas sordas durante este tipo de interacciones. “Yo creo que deberían dejarnos comunicarnos con personas, con nuestros amigos, por teléfono, en videollamadas, para que se puedan comunicar por teléfono,” dijo Valle.
Ahora, su preocupación es qué sucederá con sus visas y con su futura capacidad para entrar a Estados Unidos. “Sí, nos gustaría regresar para seguir conociendo, para viajar, visitar amigos” añadió Gracia.

Las elecciones podrían decidir el futuro de la aplicación de las leyes de inmigración
El caso de Valle y Gracia también pone de relieve una pregunta que los votantes pueden considerar en las elecciones: ¿qué tipo de aplicación de las leyes de inmigración quieren que el gobierno federal lleve a cabo?
La inmigración sigue siendo un tema importante para el electorado. Una encuesta nacional de más de 30,000 personas realizada por investigadores de Harvard Kennedy School encontró en 2026 que sólo el 33% de los estadounidenses aprobaba las acciones de ICE para hacer cumplir las leyes migratorias, frente al 69% de los republicanos y el 9% de los demócratas. La encuesta también encontró que el 42% de los hispanos dijo preocuparse de que un familiar o amigo cercano pudiera ser deportado.
Aunque el presidente Donald Trump y las agencias federales como ICE y CBP tienen un amplio papel en la aplicación diaria de las leyes migratorias, el Congreso tiene poder para determinar qué leyes existen, cuánto dinero reciben las agencias y cómo supervisa sus operaciones.
El Congreso puede aprobar o modificar las leyes de inmigración, asignar fondos para ICE y CBP mediante el proceso presupuestario y utilizar sus facultades de supervisión para investigar cómo las agencias están implementando esas leyes. Un informe del Congreso identifica precisamente esas tres funciones — legislar, asignar fondos y ejercer supervisión — como algunas de las principales maneras en que el Poder Legislativo influye en la política migratoria.
Eso significa que las elecciones al Congreso pueden tener consecuencias concretas para la forma en que se aplica la ley migratoria, incluso cuando el Presidente permanece en el cargo.
Los congresistas pueden decidir si aumentar, reducir o condicionar los recursos destinados a la aplicación de las leyes de inmigración, establecer requisitos para las agencias mediante nuevas leyes y realizar audiencias o investigaciones sobre sus prácticas.
En Tucson, varios cargos del Congreso están en juego — en los distritos congresionales 6 y 7 —, donde los candidatos deberán tomar decisiones sobre la situación de la aplicación de las leyes de inmigración en el país.
Para los votantes, el caso de dos visitantes sordos que dicen haber tenido dificultades para comunicarse con agentes federales puede ser una oportunidad para preguntar a los candidatos al Congreso qué papel debería desempeñar el Poder Legislativo estadounidense en la supervisión de ICE y CBP, qué estándares deberían cumplir las agencias y cómo debería utilizarse el dinero público destinado a la aplicación de las leyes migratorias.

Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.
Plumas invitadas de Conecta Arizona

Comentarios (0)
No hay comentarios en esta publicación.