Sally Kane: la mujer que convirtió un edificio histórico de Tucson en un espacio para la comunidad, la gastronomía y la conversación

De productora de cine a contratista, Sally Kane ha desempeñado muchos roles a lo largo de su vida, pero quizá ninguno la define mejor que el de “restauradora” constructora de comunidad. Desde The Coronet, en el histórico Barrio Viejo de Tucson, ha creado un espacio que refleja su espíritu colaborativo y el trabajo conjunto de sus socios, empleados y la comunidad que la rodea.

Sally Kane propietaria de The Coronet Café. Crédito fotográfico: Anna Smirnova

Por: Megan Evans – Visit Tucson

Tucson, Arizona. – La mañana en que hablé con Sally Kane, propietaria de The Coronet Restaurant, Café & Nightjar, ella ya estaba en movimiento, repasando mentalmente la logística de un intenso fin de semana de mayo en Tucson. La ciudad se preparaba para graduaciones, bodas y el inicio de la temporada de verano, cuando las multitudes disminuyen y la industria de la hospitalidad pone a prueba su capacidad de adaptación.

“Es una época realmente loca”, comentó entre risas. “En cinco días todo habrá terminado, y probablemente entonces también me preocuparé por eso”.

A pesar de los altibajos propios del negocio, Kane se ha mantenido firme al frente de The Coronet desde su apertura en 2014. Para ella, el restaurante no es simplemente un emprendimiento; es una extensión de quién es.

“Este lugar nunca dejará de sentirse mío”, dijo. “Tiene una voz propia, y esa voz es fuerte”.

Ubicado en el histórico Barrio Viejo, The Coronet ocupa un edificio de más de 160 años de antigüedad en uno de los sectores con mayor riqueza cultural e histórica de Tucson. Kane no ve el barrio como un simple escenario, sino como una comunidad viva moldeada por generaciones de familias chinas, afroamericanas, hispanas, judías y trabajadoras.

“Siempre ha sido un barrio extraordinario”, explicó. “Hay un verdadero espíritu emprendedor aquí y una sensación de bienvenida que se percibe si sabes dónde mirar”.

Ese profundo sentido de pertenencia se refleja en cada aspecto de su negocio.

Durante el día, Coronet Café ofrece desayunos, almuerzos y cenas informales, además de un pequeño mercado cuidadosamente curado con recuerdos, joyería y productos elaborados por artesanos de Arizona, incluyendo marcas como Tough Kitty Designs, Earthling Jewelry y Dante Frozola.

Por la noche, The Coronet Restaurant adopta un tono más sofisticado con un menú en constante evolución que refleja el gusto cosmopolita de Kane. Bajo la dirección de la chef Mallorie Hart, la propuesta culinaria combina técnica y sencillez.

“La comida es honesta”, explicó Kane. “Tiene complejidad, pero nunca resulta pretenciosa”.

Su inspiración proviene de múltiples culturas y tradiciones gastronómicas.

Crédito fotográfico: Anna Smirnova

“Nos encanta la comida y no sentimos límites”, dijo. “Podemos preparar una interpretación de un plato chino o turco. Al final, simplemente cocinamos lo que amamos”.

Esa misma filosofía se extiende a Nightjar, el bar de coctelería ubicado junto al restaurante. Allí, las bebidas se diseñan según la temporada, los ingredientes disponibles y, muchas veces, en diálogo directo con la cocina.

“Todo evoluciona de manera natural”, explicó. “Es el mismo lugar, solo con una energía diferente según el momento del día”.

Photos sent to PR from Sally Kane

Una historia que comenzó mucho antes de The Coronet

La conexión de Kane con Tucson es profunda.

Nació y creció en la ciudad rodeada del mundo de la hospitalidad. Su padre, quien llegó desde Cleveland en la década de 1940, ayudó a fundar el histórico Rancho del Río y el restaurante Tack Room, dos espacios que formaron parte importante de la vida social y gastronómica de Tucson.

Murió cuando ella tenía apenas cinco años.

Durante mucho tiempo, los recuerdos que conservó de él fueron fragmentos de historias familiares. Todo cambió cuando encontró una colección de cartas que él había escrito a los 19 años mientras viajaba por la Europa de la posguerra.

“Estaban llenas de detalles”, recuerda. “Anotaba cada comida que probaba, cuánto costaba y todo lo que había en el plato”.

Uno de esos relatos la marcó especialmente. Su padre describía una casa repleta de libros, de pared a pared, y el impacto emocional que le produjo despedirse de ella.

“Escribió que se fue antes del amanecer porque le dolía el corazón por la belleza de aquel lugar”, cuenta. “No sabía cómo procesar algo tan hermoso”.

Para Kane, esa idea de que la belleza puede ser casi abrumadora sigue siendo una referencia constante. Influye en su manera de entender los espacios, la memoria y la hospitalidad.

El largo camino hacia un sueño

Antes de abrir su restaurante, Kane acumuló experiencias tan diversas como enriquecedoras.

Trabajó en cafeterías del Área de la Bahía de San Francisco, cocinó y lavó platos en Irlanda, colaboró en producciones cinematográficas y pasó más de dos décadas como contratista especializada en restauración histórica y acabados de yeso en Arizona.

Su regreso al mundo de la gastronomía no ocurrió de la noche a la mañana.

“Muchos restaurantes me parecían demasiado rígidos”, recuerda. “Entrabas, te sentabas y te servían la comida. Yo quería algo más abierto, más cálido. Quería que la gente se sintiera abrazada”.

Durante sus viajes por Europa encontró esa inspiración.

En Irlanda observó cómo los pubs derribaban las barreras entre desconocidos. En París vio cómo las conversaciones se extendían de una mesa a otra. La experiencia de compartir una comida parecía mucho más amplia que simplemente sentarse a comer.

Esa idea se convirtió en la semilla de The Coronet.

Le tomó más de seis años desarrollar su plan de negocios mientras trabajaba tiempo completo como contratista. El documento terminó convirtiéndose en una obra creativa en sí misma: ilustrado, narrativo y profundamente personal.

“Para mí era una historia sobre una pequeña celebración alrededor de una mesa”, explicó.

La realidad, sin embargo, fue mucho más difícil.

Durante los primeros años, el negocio operó con pérdidas. En una ocasión, el equipo tuvo que vender un automóvil para poder cubrir la nómina.

“Simplemente soy muy persistente”, dijo. “No sé detenerme cuando algo tiene potencial”.

Con el tiempo, la perseverancia dio resultados. Gracias al apoyo de socios estratégicos y a una visión compartida, The Coronet se consolidó como uno de los espacios más queridos de Barrio Viejo.

Hoy, lo que más satisfacción le produce es escuchar a los clientes hablar del restaurante como si también les perteneciera.

“Lo más importante que hemos logrado es que la comunidad sienta este lugar como suyo”, afirmó.

Mujeres que impulsan Tucson

Fuera de sus negocios, Kane forma parte de una creciente red de mujeres emprendedoras, chefs y artistas que colaboran entre sí, comparten experiencias y construyen comunidad.

“Ese grupo es una fuente enorme de fortaleza para mí”, dijo. “Y espero también serlo para ellas”.

Actualmente, continúa impulsando iniciativas para fortalecer el reconocimiento de Barrio Viejo, apoyar a pequeños negocios y explorar nuevos proyectos más allá de The Coronet.

“Tucson está llena de personas creando cosas increíbles”, concluyó. “Hay muchísimo talento aquí”.

El Top 5 de Sally Kane en Tucson

1. Friday Pilates

Se ha convertido en uno de sus rituales favoritos. Asiste cinco veces por semana y asegura que la ayuda a mantenerse fuerte, equilibrada y saludable.

2. Tacos Apson

Una verdadera institución tucsonense. Su favorito es el taco de lengua, preparado al estilo tradicional mexicano.

3. Westbound y Kukai en MSA Annex

Admira el trabajo de la emprendedora Rebecca Safford y disfruta del ambiente comunitario de The Annex, donde puede pasear a sus perros y encontrarse con vecinos.

4. University of Arizona Campus Arboretum

Uno de sus lugares preferidos para caminar con sus perros. También tiene un significado muy especial para ella: tras el fallecimiento de su suegro, Hansi, compartió pequeños robles nacidos de bellotas recolectadas allí en su memoria.

5. Time Market

Mucho antes de abrir The Coronet, este espacio fue donde comenzó a imaginar su proyecto. Sigue siendo uno de sus lugares favoritos para trabajar, comer y disfrutar de pan artesanal y productos locales.

Queremos que Conecta Arizona sea ese lugar en donde podamos darle un espacio, un eco y amplificar tus historias.

Plumas invitadas de Conecta Arizona

Autor(a)
Comentarios (0)

No hay comentarios en esta publicación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio está protegido por reCAPTCHA. Se aplican la Política de privacidad y los Términos del servicio de Google.