Biblioteca Comunitaria en El Saucito: ejemplo que debe multiplicarse

Arte: Daniel Robles

➡️ Lucía F. Celaya Urrea / Plumas invitadas

En algún momento de nuestra vida quizá nos hemos preguntado si es posible que hagamos equipo como sociedad e integrarnos para concretar un proyecto que favorezca el desarrollo de lectura y escritura en una comunidad y más cuando esa es pequeña.

Desde 2016 se inició con las actividades como Sala de Lectura en El Saucito, esta como parte del Programa Nacional de Salas de Lectura bajo la tutela del psicólogo Guillermo Valenzuela Mendoza, quien, desde 2003 se ha destacado como mediador de lectura y es parte de la Red de Bibliotecas, estando al frente de la Biblioteca Municipal Jaime Arellano en Hermosillo, Sonora, así como de la Biblioteca Municipal Rafael V. Meneses, en la actualidad.

Guillermo comenta que la idea de una sala de lectura en la comunidad de donde es originario, nació porque las personas le comentaban que las actividades relacionadas con la lectura sólo se podían desempeñar en lugares cerrados, con la luz correcta y un mobiliario acorde a la actividad; sin embargo, él tenía la seguridad de que ¨hasta debajo de un mezquite¨ la lectura podía llevarse a cabo y convertirse en un punto de reunión y convivencia comunitaria.

De tal manera que ¨en el patio de la casa de mis abuelos maternos, en la comunidad El Saucito, ubicada en el kilómetro 4.5 de la carretera de San Pedro a Zamora en Hermosillo y bajo los mezquites y palo fierros¨, rodeado de tantos recuerdos familiares, vecinales y demás, se dio inicio a Las lecturas bajo el mezquite, una serie de sesiones de fomento a la lectura que muy pronto se convertirían en un punto clave para que tanto chicos como grandes de la comunidad, se dieran cita a leer y así diversificar sus ideas y pensamientos.

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Así se realizan actividades enfocadas a niños y niñas como son la lectura en voz alta, escritura creativa, juegos de destreza y por equipos y expresión artística a través del origami, dibujo y collage. Pero no sólo para los infantes va enfocado tal proyecto, ya decíamos que es comunitario, por lo cual los adultos forman parte de las Tertulias bajo el mezquite, donde se manejan temas de interés para todos como el manejo emocional, educación familiar y convivencia comunitaria, donde se dan las charlas con invitados.

Asimismo, nos dice Guillermo, en conjunto con las actividades se brinda el servicio de préstamo de libros que fueron donados para conformar la biblioteca y complementado con acervo proporcionado por el Programa Nacional de Salas de Lectura. De tal manera que se tienen a disposición lecturas para diferentes edades y de temas variados, según el interés de cada quien.

La dinámica es tomar un libro, anotarse y comprometerse a devolverlo para que alguien más pueda leerlo o consultarlo.

El objetivo de la Biblioteca Comunitaria El Saucito, desde su inicio, tiene como objetivo “poner a disposición libros de diferentes temas y para todas las edades, para que los asistentes puedan libremente tomarlos y leer por gusto”, según nos comentó su coordinador.

También se involucraron otras personas para consolidar este proyecto, ya que el Club Rotario de Hermosillo, Mediadores de Lectura, integrantes del Café Literario de la Biblioteca Jaime Arellano y la Escuela Primaria 16 de septiembre del poblado colaboraron con algunos eventos de donación de útiles escolares, libros de lectura y para varios festejos como el Día del Niño, Día de las Madres, entre otros.

El proyecto sólo se detuvo a razón de la pandemia, pero a partir del 2025 la misma comunidad planteó la reapertura de la Sala de Lectura y Biblioteca Comunitaria con una cajita abierta con libros.

La lectura es un hábito positivo que se comparte con letras, gusto y ejemplo. Fotos: Cortesía de Guillermo Valenzuela


Se hace comunidad partiendo de lo familiar

Miren que todo este proyecto, además, se convierte en un legado familiar y de las familias de quienes gustan de participar activamente en una comunidad, como es el caso.

De inicio, cuando se logró echar a andar Lecturas bajo el mezquite para niños y niñas y Tertulias bajo el mezquite, mayormente enfocado a jóvenes y adultos, así como la Biblioteca Comunitaria para todos los interesados, se tuvo como espacio el patio de la casa de Lorenzo Mendoza y María del Carmen Córdova (abuelos de Guillermo Valenzuela), quienes eran muy apreciados por la comunidad y considerados fundadores del lugar que habitaban y donde muchos de los habitantes se daban cita para la conversada y la convivencia, resultando así un lugar ideal para el proyecto inicial.

Hoy día, se hace equipo con quienes conforman el personal del Mini Súper Don Nicky del poblado y que se encuentra en la casa de la señora Anselma Mendoza (mamá de Guillermo), quien, junto con Marcela la encargada de dicha tienda, está al pendiente de la cajita de libros que cada semana se surte con nuevos títulos y así se ha logrado el objetivo y crear una comunidad lectora.


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