Votantes de Arizona expresan decepción por el costo de vida y la guerra en Irán

Votantes de Arizona consultados por Conecta Arizona expresaron su preocupación por el costo de los alimentos y de la gasolina, y por el incierto futuro de programas de ayuda alimentaria y sanitaria. Algunos fueron más allá y atribuyeron las dificultades económicas a una guerra que sienten ajena y en la que, de acuerdo a las promesas electorales de 2024, no deberían estar involucrados.

Los precios de los alimentos y la gasolina están entre las preocupaciones de los votantes de Arizona ante las elecciones de medio término. Crédito: Susan Barnett.

Tucson, Arizona – ¿Cuáles son los miedos, las preocupaciones y las emociones actuales de los votantes? Conecta Arizona consultó a algunos de ellos y expresaron las dificultades que tienen para lograr cubrir sus necesidades básicas, su preocupación por el aumento del costo de vida, y su temor por el futuro de programas de ayuda alimentaria y de seguro médico. Además, algunos manifestaron su desacuerdo con una guerra que les resulta ajena y que sienten como parte de la causa de las dificultades que hoy tienen en su economía familiar.

Entre las principales preocupaciones de los votantes registrados a nivel nacional están la economía, la sanidad y el conflicto en Irán, de acuerdo a una encuesta de Gallup realizada entre el 1 y el 19 de octubre. 

Al hablar con votantes habilitados de Arizona, algunos relacionaron los altos precios de la gasolina con la guerra en Irán.

“Todo está más caro, la gasolina está más cara. Y la guerra no ayuda”, dijo Stephen Smith, votante registrado en el Distrito Congresional 6, que abarca el sureste y este del estado de Arizona. “Esa guerra nunca debió haber ocurrido. Dicen que están allá para evitar que ese país tenga armas nucleares. Eso es lo que dicen pero no sabemos si es verdad”.

Smith, que vive de un ingreso fijo, afirmó que el aumento del costo de vida lo ha afectado de forma considerable tanto a él como a su madre, especialmente cuando se trata de cubrir las necesidades básicas, como la alimentación. 

Y agregó que esto sucede al mismo tiempo que observa al presidente Donald Trump llevar una vida muy diferente: “Los contribuyentes están pagando sus viajes de golf, su ropa, los vestidos de lujo que usa su esposa. Los contribuyentes pagan por eso. Y hay personas que no pueden permitírselo”.

Una gasolinera en el este de Tucson muestra un precio de 4,09 dólares por galón, apenas un par de centavos por debajo del promedio nacional para el mes de octubre, que fue de 4,12 dólares. El precio de la gasolina es uno de los temas urgentes para los votantes. (Crédito: Susan Barnett / Conecta Arizona).

“Le regalaron (a Trump) un avión en algún lugar de Medio Oriente y nosotros lo estamos pagando. Los contribuyentes estamos pagando por eso”, argumentó.

En mayo de 2025, la familia real qatarí le regaló a Trump un avión Boeing 747-8 valuado en 400 millones de dólares, el cual necesita ser adaptado para cumplir con los estándares de seguridad. En junio de este año, Trump presentó el avión para la flota del Air Force One.  Según ABC News, la Fuerza Aérea estadounidense estimó que las modificaciones necesarias costarían menos de 400 millones de dólares, sin que quede claro cuánto se ha gastado exactamente hasta ahora.

Smith se siente decepcionado de los políticos. Considera que muchos, Trump incluido, no representan los intereses de la clase trabajadora que los vota para ocupar sus cargos.

Durante su campaña electoral de 2024, Trump hizo una promesa al pueblo estadounidense: no iniciar nuevas guerras. Lo dijo en repetidas ocasiones e incluso está escrito en su biografía en la página de la Casa Blanca, donde se señala que pondría “fin a las guerras interminables”. También prometió reducir la inflación y bajar los costos de la energía y de los alimentos.

Sin embargo, muchas personas de la clase trabajadora, como Smith, hoy tienen dificultades para pagar necesidades básicas, como los alimentos y la gasolina. A esto se suma la creciente incertidumbre sobre el futuro de programas de asistencia pública como Medicaid, que proporciona seguro médico y asistencia sanitaria a familias de ingresos limitados, y el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés) de ayuda alimentaria.

Una tienda local de la zona sur de Tucson, Beef Master’s Meat Market, vende carne y otros alimentos esenciales cuyos precios han aumentado, según MacroTrends, la plataforma que registra las variaciones de los precios en Estados Unidos. (Crédito: Susan Barnett / Conecta Arizona).

Ante este panorama, algunos votantes buscan un cambio en estas elecciones de medio término. Es el caso de Frank Chávez, un maestro jubilado que recibe beneficios del Seguro Social y está inscrito en Medicare, el programa federal de seguro médico para personas de 65 años o más.

“Creo que es la amenaza constante lo que mantiene a la gente preocupada –dijo Chávez–. Especialmente, si dependes de esos programas. Si no dependes de ellos, si fueras extremadamente rico por tu cuenta, ¿a quién le importaría? Pero muchos de nosotros hemos trabajado toda la vida para poder contar con ese pequeño beneficio al final”.

Chávez está registrado como republicano en el Distrito Congresional 6, pero este año piensa votar a candidatos demócratas. Espera que un cambio en el liderazgo reduzca la incertidumbre que siente respecto a los programas por los que, dice, ha trabajado tan duro; y también espera que, así, pueda cambiar el rumbo de la economía.

“La comida está cara, la gasolina está cara, estamos en guerras por las que no votamos y nadie en el Congreso está haciendo nada para cambiar eso, por lo que puedo ver”, dijo. Y agregó: “No les importa la gente común”.

El costo de productos básicos como la carne molida, los tomates y el queso ha aumentado en comparación con años anteriores, según Macrotrends, una plataforma que registra las variaciones de precios en Estados Unidos.

El origen: la gasolina y el conflicto con Irán

La plataforma también reporta que el precio mensual de la gasolina llegó en octubre a 4,12 dólares por galón (cada galón equivale a 3,78 litros), un aumento del 42 % respecto a los 2,90 dólares de hace un año.

El precio más alto de la gasolina en los últimos 10 años se registró en junio de 2022, durante la administración del expresidente Joe Biden, cuando alcanzó los 4,84 dólares por galón. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), una agencia del sistema estadístico federal del Departamento de Energía de Estados Unidos que realiza estadísticas e informes –que por ley deben ser independientes– sobre temas energéticos, ese aumento se debió a factores como la recuperación económica después de la pandemia, los bajos inventarios mundiales de gasolina y las interrupciones en el suministro relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania.

Para muchos votantes, el impacto del precio del combustible en la economía se vive a diario al comprar alimentos o gasolina. (Crédito: Susan Barnett / Conecta Arizona).

“Si la gente está sufriendo por estos precios, ¿cómo le vas a quitar el seguro médico? ¿Por qué le vas a quitar el SNAP?”, se preguntó José Fernández, abogado y diplomático que se desempeñó como subsecretario de Estado para el Crecimiento Económico, la Energía y el Medio Ambiente, durante la administración Biden.

“¿Por qué no buscas la manera de apoyar a aquellos que están al nivel de perder sus empleos, de no poder poner comida en la mesa? ¿Por qué tienen que escoger entre el seguro médico, el costo de la gasolina, perder el empleo o poner comida en la mesa? ¿Por qué no ayudarlos?”, dijo a Conecta Arizona.

Fernández agregó que los republicanos han tenido el control del Congreso y del poder ejecutivo durante dos años, y consideró que una serie de decisiones, como los aranceles y la guerra en Irán, han perjudicado la economía.

“Al comienzo de la guerra de Irán, el precio del petróleo representaba un dólar más por galón de gasolina de lo que estamos pagando todos hoy en día. Eso proviene de la guerra. El 20 % del petróleo que se consume en el mundo proviene o tiene que pasar por el estrecho de Ormuz. Es uno de cada cinco barriles”, explicó Fernández.

Según la EIA, el estrecho de Ormuz es “el punto de estrangulamiento más importante del mundo para el transporte de petróleo” debido a los grandes volúmenes de crudo que transitan por esa vía.

Desde el inicio del conflicto con Irán, la región se ha convertido en un escenario de incertidumbre. Los ataques contra embarcaciones que transitan por la zona han provocado un aumento en los costos de los seguros y del transporte marítimo.

Fernández agregó que los costos adicionales que enfrentan los cargamentos que deben pasar por el estrecho de Ormuz terminan trasladándose a los precios al consumidor, y que son los consumidores, justamente, los que pagan precios más altos por los mismos productos que compraban antes de que el conflicto interrumpiera esa ruta comercial.

“Y es por eso que estás viendo que el costo de la guerra no es solamente en la gasolina, en el surtidor, sino también en la agricultura, en los precios de los alimentos, de los vegetales que estás pagando tú hoy en día en el supermercado. Eso aumenta”, dijo Fernández. “Y esto va a continuar aun después de que se abra el estrecho de Ormuz”, añadió.

A pesar de estas preocupaciones, un comunicado de la Casa Blanca afirma que la administración Trump está “bajando los precios de las gasolineras”.

“La administración consiguió importantes acuerdos para impulsar la energía estadounidense: un acuerdo histórico sobre 65 mil millones de barriles de petróleo venezolano, con un aumento de más del 400 % en las importaciones de petróleo venezolano a Estados Unidos; la liberación de más de 130 millones de barriles de diésel por parte de países de todo el mundo; y un acuerdo de 54 mil millones de dólares con Corea y Taiwán para construir el gasoducto de gas natural de Alaska, un proyecto que llevaba mucho tiempo estancado y que, según la Casa Blanca, reducirá los costos de energía de los habitantes de Alaska en 10 mil millones de dólares”, señala el comunicado.

El primer cargamento de un millón de barriles de petróleo crudo venezolano llegó a Texas la semana pasada. Trump aseguró que esto contribuirá a reducir el costo de la gasolina.

“Como votante –dijo Fernández–, es hacerme la pregunta que otro republicano le hizo al pueblo estadounidense. Ronald Reagan le preguntó (al pueblo estadounidense) durante un debate: ‘¿Estás mejor hoy que hace cuatro años?’”, dijo Fernández.

“Si tienes plata en la bolsa de valores, en el mercado bursátil, te va muy bien. La gran parte del pueblo americano no la tiene, y esas personas tienen que pagar el seguro médico, tienen que pagar la gasolina, están sufriendo por la inflación, la falta de empleo, etcétera, etcétera”, concluyó Fernández.

Editada por Ana Lissardy.

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Autor(a)

Susan Barnett es una periodista independiente en el sur de Arizona que cubre la comunidad inmigrante y latina. Nacida en Tucson, es fronteriza e hija de inmigrantes sonorenses con pasión por ampliar el acceso a información en español. Se graduó recientemente de la Universidad de Arizona, donde obtuvo una maestría en Periodismo Bilingüe. Anteriormente trabajó en La Estrella de Tucson y cofundó Tucson Spotlight.

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